
La ciudad de Chicago es conocida como la “Ciudad del Viento“ (Windy City) por su típico clima ventoso.
La realidad es que quien viaje a esa ciudad americana, deberá ir preparado a su clima impredecible. Normalmente disfruta de un clima continental húmedo pero sufre repentinos cambios y ascensos de temperatura, así como lluvias inesperadas.
Si bien comparte las caracerísticas climatológicas del medio oeste americano, por su ubicación en la conjunción del Lago Michigan y las Grandes Planicies, el tiempo de Chicago tiene personalidad propia.
El inicio del verano en Chicago es muy húmedo. El porcentaje aumenta y la temperatura fluctúa entre los 26 y 30 grados centígrados. Durante las noches estivales, es muy común que la temperatura descienda unos 10 grados y, con suerte, algunas veces se disfruta de unos placenteros 22 grados de promedio.
Es en el verano cuando Chicago sufre frecuentes tormentas eléctricas, a veces acompañadas de lluvia. Durante pleno verano, la temperatura llega a los 32 grados centígrados aproximadamente. Los meses de julio y agosto son los meses más húmedos del año, y gran parte de los casi 1.000 mm de lluvia anual caen durante este periodo.
Pero el clima es cambiante en otras estaciones también. Durante el invierno se registran nevadas que pueden llear a los 94 cm en total durante toda la estación, aunque los registros sufran grandes variaciones de año en año dependiendo de los vienos fríos que llegan del norte sobre la superficie del Lago Michigan.
Las variaciones de temperatura durante el día es un fenómeno típico de la ciudad de Chicago. Sus habitantes saben que deben salir de casa preparados para cualquier cosa, durante todo el año.
Dependiendo siempre de los vientos del norte, la temperatura invernal durante la noche puede llegar a ser superior incluso que durante el día. Cuando calma un poco la brisa siempre presente ( a menud, algo más que brisa), la temperatura sube en cualquier momento del día o época del año
Si bien la temperatura más alta registrada en Chicago es de 44 grados, lo usual es que durante el verano se sufran picos de hasta 40/41 que, sumados a la humedad mencionada, se convierten en un obstáculo para disfrutar una visita con cierta comodidad.
Y si hablamos del viento propiamente dicho, que le da la mala fama a Chicago, digamos que la temporada más ventosa es la primavera con un promedio de 20 kilómetros por hora en forma contínua y sostenida. A tener en cuenta para cuando planeamos una visita por la “Ciudad del Viento”.
Vía | National Weather Service
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Comentarios
Muy buen artículo. Estuve en Chicago en octubre del año pasado y disfruté muchísimo de la ciudad. Merece mucho la pena. Eso sí, ciudado con lo de identificar lo de "windy city" con el clima ventoso. Si bien el clima de Chicago es claramente ventoso, también es cierto que hay muchas otras ciudades de EE.UU. con vientos mucho más fuertes y frecuentes. Si comentamos el tema con algún lugareño, nos explicará cómo el término "windy city" no se refiere a su clima, sino a sus prolijos y fanfarrones políticos, calificados por sus oponentes de "windbags" o charlatanes.
Gracias oregonian por sumar tu comentario. De todas formas, lo de "Windy city" por lo ventosa no lo inventamos nosotros. Si hasta aparece en las páginas oficiales de turismo y en el Servicio Nacional de Meteorología americano. Como siempre, los residentes tienen versiones locales referidas a su día a día para darle caña a sus políticos. Ja ja.
Yo estuve en Chicago hace unos meses y la verdad es que merece muchísimo la pena ir.
En cuanto a lo de la ciudad del viento, en la audioguía del Hancock Observatory te dicen que aunque todo el mundo cree que es porque hace mucho viento, en realidad es por lo que cuenta oregonian de sus políticos. Supongo que cada uno tiene su versión... Aunque ya podrían ponerse de acuerdo!
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