
La primera vez que te subes a un aquabus o autobús anfibio te sorprende su forma. Son un poco más altos y robustos que los buses turísticos normales. Pueden ser descubiertos, llevar un toldo para evitar el sol directo, o tener un techo sólido como los convencionales. Pero lo verdaderamente distinto es su frente que es más parecido a la proa de una barca.
Las visitas por la ciudad a bordo de un autobús anfibio son cada día más usuales. Te dejamos aquí algunos consejos para cuando te subas a uno de ellos:
Esta es una opción mas, divertida y curiosa, que te recomendamos probar si la encuentras en la ciudad que visites. Aquí algunos ejemplos:
En Diario del Viajero | Hong Kong: el ferry por la bahía