En el extremo de la amplia playa de San Lorenzo, en Gijón, nos encontramos con el Museo de las Termas . Se trata de una institución que preserva unos baños romanos que salieron a la luz por primera vez en 1903.
Los baños públicos gijoneses datan del s. I-II d. C. y se encuentran situados en Campo Valdés, bajo la explanada que hay delante de la iglesia de San Pedro.
En el s. VI pasaron a ser utilizados como vivienda y, posteriormente, se reaprovecharon como necrópolis en la Edad Media. Los restos pertenecen a un complejo termal, llevado a cabo en dos fases constructivas. El primero de los edificios está formado por una sucesión de ambientes fríos, templados y cálidos.








