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		<title>Magazine - europa</title>
		<link>http://www.diariodelviajero.com</link>
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Diario del Viajero, blog sobre viajes y destinos con las mejores ofertas para viajar por España y el mundo.		</description>
		<pubDate>2013-05-19 01:30:05</pubDate>

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      <title><![CDATA[Cinco cosas que no soporto de Londres (III): las escaleras como muerte ]]></title>
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      <pubDate>Sat, 18 May 2013 22:51:26 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="metro Londres" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/640px-Lancaster_Gate_tube.jpg" class="centro" />En <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-ii-la-extrema-velocidad-de-la-gente">la anterior entrega</a> de esta serie de artículos sobre las cosas que no soporto de Londres (sólo son cinco, porque, por el resto, Londres es una maravilla) os hablaba sobre <strong>la sobrehumana velocidad que desarrollan las piernas de los londinenses</strong>, como si huyeran de la Parca, como si la vida fuera cortísima, como si siempre llegaran tarde, de forma anárquica, desordenada y tremendamente maleducada. </p>

	<p>Pero esa característica en la locomoción humana de la ciudad adquiere tintes grotescos si nos pasamos al subsuelo. Si os atrevéis a tomar un metro en Londres, antes deberéis ser advertidos de dos cosas. La primera: el precio. La segunda: <strong>vuestra vida corre peligro</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Las carreras de escaleras</h2>

	<p>El suburbano de Londres es antiguo, gigantesco, tentacular, rápido, eficaz, histórico, sucio… y <strong>también es terriblemente cansado</strong>. En primer lugar, cada vez que decides tomar un metro, debes descender a tanta profundidad que uno, a veces, cree que se encontrará el centro de la Tierra, a lo Verne. Si algún día veis dinosaurios o un mundo primordial por las ventanillas el veloz metro, seguid a lo vuestro.</p>

	<p>Ahora en serio: hay que bajar tantas escaleras, que la velocidad que desarrollan los londinenses cuando andan, en esta tesitura, <strong>es un factor de riesgo.</strong> De riesgo real. De heridas. De muerte. Eso es cuando tienes la suerte de que haya escaleras mecánicas en el metro, claro, porque <strong>hay estaciones donde sólo hay un ascensor en el que siempre hay cola para rato</strong>, o escaleras donde te advierten que estás a punto de enfrentarte de centenares de escalones. </p>

	<p>Sé de alguien que no se fijó en este letrero, y a mitad de la escalada no sabía qué era mejor: <strong>si volver abajo y esperar al ascensor o seguir adelante</strong>. Por los pelos no decide quedarse donde estaba para siempre. Anécdota real como la vida misma.</p>

	<p>Pero volvamos a las escaleras mecánicas. Consisten en tramos larguísimos. Una altura tal, atravesando una suerte de tubo intestinal, que, en fin, definitivamente uno entiende que el metro, en Londres, se llame Tube. <strong>Si pierdes el pie en una de estas escaleras, te espera una larga caída</strong>, rodando y rodando, como en una escena <em>slapstick</em> de <em>El Correcaminos</em>. </p>

	<p>No me lo invento ni exagero ni un ápice. Además, la gente sigue con prisas aquí. No tienen suficiente con la velocidad que desarrolla la escalera mecánica, de modo que la mitad de los usuarios se pone a la izquierda, quieta, y la otra mitad empieza a subir los escalones a gran velocidad. <strong>Incluso las abuelas</strong>. Todos corriendo y rozándote al pasar. Tengo el hombro izquierdo ligeramente erosionado, como la nariz de una esfinge tras dos mil años de tormentas de arena. </p>

	<p><img alt="cartel" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/IMG_3990.jpg" class="centro" />De hecho, para que veáis que no estoy exagerando, <strong>en las paredes se pueden ver letreros que advierten de los riesgos de correr por las escaleras</strong>, y de algunas cifras de heridos. Ahí va, agarraos: desde enero de 2006 hasta marzo de 2011, en el metro de Londres se han producido 18.677 accidentes, con 188 muertes. Y gran parte de esos accidentes se producen en las escaleras. </p>

	<p>El problema de los ingleses con la velocidad, en general, y con las escaleras, en particular, parece algo endémico. Según el Departamento de Comercio e Industria británico, en 2002 se produjeron, <strong>solo en el país, 306.166 accidentes por culpa de escaleras</strong>, tan graves que requirieron atención médica. Según los escalofriantes datos que aporta <strong>Bill Bryson</strong> en su libro <em>En casa</em>:</p>

<blockquote>Todo el mundo tropieza por las escaleras en un momento u otro. Se ha calculado que existe la probabilidad de poner mal el pie en un peldaño una de cada 2.222 veces que utilizamos una escalera, de sufrir un accidente leve una de cada 63.000 veces, un accidente doloroso una de cada 734.000 y de necesitar atención hospitalaria una de cada 3.616.667 veces.</blockquote>

<blockquote>El 84 % de las personas que mueren como consecuencia de caídas en las escaleras de casa son mayores de sesenta y cinco años. Y no es tanto porque los ancianos no vayan con más cuidado cuando suben y bajan escaleras, como porque no se levantan bien después de la caída. Los niños, por suerte, rara vez mueren como consecuencia de caídas de escaleras, aunque las casas con niños pequeños son las que presentan porcentajes de lesiones más elevados, en parte porque utilizan mucho las escaleras y en parte debido a las cosas de todo tipo que los niños dejan en los peldaños. Los solteros presentan más probabilidades de caer que los casados, y las personas que en su día estuvieron casadas caen más que los integrantes de los dos grupos anteriores. La gente en buena forma cae más a menudo que la gente con mala condición física, en gran parte porque dan más saltos y no bajan con tanto cuidado ni realizando tantas pausas como los rechonchos o los enfermizos.</blockquote>

	<p>En la próxima entrega de este artículo os contaré mis impresiones con el precio desorbitado e irracional del metro de Londres.</p>

	<p>Fotos | Wikipedia<br />
En Diario del viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/10-cosas-que-solo-se-pueden-hacer-en-londres">10 cosas que solo podemos hacer en Londres</a> | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/inamo-restaurante-londinense-con-mesas-interactivas">Inamo: restaurante londinense con mesas interactivas</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cinco cosas que no soporto de Londres (II): la extrema velocidad de la gente]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-ii-la-extrema-velocidad-de-la-gente</link>
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      <pubDate>Sat, 18 May 2013 21:33:05 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Londres" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/640px-London_Thames_Sunset_panorama_-_Feb_2008.jpg" class="centro" />En <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-i">la anterior entrega de este artículo</a> os manifestaba <strong>mi adoración por Londres</strong>, una ciudad que merece no una ni dos visitas, sino al menos una buena temporada de residencia a fin de sacarle todos los lustres que probablemente oculta a la mirada el turista estándar. </p>

	<p>Sin embargo, <strong>hay cinco cosas que no soporto de la ciudad</strong>. Cinco cosas que, de desaparecer, seguramente convertirían a Londres en la mejor ciudad del mundo (al menos en lo que a mí respecta). A continuación, va la primera de ellas:</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Extrema velocidad de la gente</h2>

	<p>Las piernas de los londineses no son piernas humanas. Los londinenses tienen piernas biónicas, <strong>o algún medio de estimular la locomoción que se me escapa</strong>, sino no me lo explico. ¿Mucha cafeína? ¿Drogas?</p>

	<p>A ver. Yo vivo en Barcelona, una urbe grande, estresante y cosmopolita. No soy <strong>Paco Martínez Soria</strong> recién llegado del pueblo con las gallinas en un cesto de mimbre. De hecho, casi toda mi vida he residido en el gótico, una de las zonas más turísticas de Barcelona. </p>

	<p>Y, sin embargo, soy incapaz de entender, de codificar, de asimilar <strong>las prisas espídicas de los londineses</strong>. Es algo tan exagerado que ignoro si dio la casualidad que en esos días la gente estaba participando en una carrera secreta. O que tal vez en la tele habían dicho que si vas muy rápido por la calle, entonces ya te ahorras ir al gimnasio. Ni idea, oye.</p>

	<p>La cuestión es que los londineses, en general, parecen disputar una carrera contra los demás transeúntes, contra los coches, contra sí mismos. Pensaréis que tal vez lleguen tarde al trabajo, o que salgan muy apurados, o que la puntualidad inglesa es legendaria. Pero naranjas de la China. Eso es mentira. O es una verdad a medias. <strong>Porque pude comprobar que esas prisas eran idénticas a todas las horas del día, tanto si los londineses iban a trabajar a primera hora como si regresaban a casa al anochecer</strong>. No es que lleguen tarde al trabajo, al colegio o a misa, es que parecen llegar tarde a todos lados, aunque solo sea para comprar el pan.</p>

	<p>En Londres sencillamente hay prisa por llegar antes que los demás. </p>

	<p>Cuando viajas a Ámsterdam todos te advierten “¡cuidado con las bicicletas!”. Pero en Londres nadie te advierte “¡cuidado con las personas!”. Y es que aquí las personas, en sus carreras apresuradas, <strong>literalmente te arrollan si decides reducir el paso o detenerte por cualquier motivo</strong>. Incluso las abuelas bingueras te adelantan por la derecha, por la izquierda y por todos lados. Aunque tú vayas deprisa, siempre habrá gente que corra más que tu. </p>

	<p><img alt="Lemmings Videojuego" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/Amiga_Lemmings.jpg" class="centro" />Y a la que levantas la vista por encima del hombro, siempre, indefectiblemente, descubrirás que <strong>tienes a alguien pegado a tu espalda buscando la manera de adelantarte, bufando y resoplando porque le obstaculizas el paso</strong>. Como un fantasma en tu espalda. </p>

	<p>Por si fuera poco, los londineses, en su afán por adelantar, acortar, llegar antes a todos los sitios, no siempre avanzan rectilíneos, sino que zigzagüean, driblan, tuercen, se escoran, <strong>como si practicaran slalom, como lemmings enloquecidos</strong>. Y si se te ocurre cambiar de dirección, zas, te toca esquivar a gran velocidad los rápidos proyectiles londineses con forma humana, como en <em>Matrix</em>. </p>

	<p>Todo ello también está relacionado con dos puntos que tampoco soporto de Londres: <strong>las escaleras del metro</strong> y <strong>la duración de los semáforos peatonales</strong>. Pero eso os lo explicaré <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-iii-las-escaleras-como-muerte">en sendas entregas</a> de esta serie de artículos sobre mis manías a propósito de Londres.</p>

	<p>Fotos | Wikipedia<br />
En Diario del viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/10-cosas-que-solo-se-pueden-hacer-en-londres">10 cosas que solo podemos hacer en Londres</a> | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/inamo-restaurante-londinense-con-mesas-interactivas">Inamo: restaurante londinense con mesas interactivas</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Cinco cosas que no soporto de Londres (I)]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-i</link>
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      <pubDate>Sat, 18 May 2013 20:24:34 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="l" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/IMG_2588.JPG" class="centro" />Londres mola, admitámoslo desde el principio. <strong>Londres es una de las ciudades más interesantes del mundo</strong>. El hecho de que sus museos sean gratuitos la convierte en una urbe preocupada por la difusión de la cultura, sobre todo de la ciencia, como viene demostrando en los últimos siglos con entidades como la <strong>Royal Institution</strong>. </p>

	<p>Londres, pues, tiene muchas virtudes… <strong>pero Internet está repleta de textos elogiosos sobre Londres</strong>, de modo que no quiero repetir lo que podéis encontrar en mil sitios como éste: lo que quiero es advertiros de <strong>las cinco cosas que considero más insoportables de la ciudad</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Son <strong>cosas insoportables <span class="caps">PARA</span> MÍ</strong>, que quede meridianamente claro, así que no espero que todo el mundo coincida con mis opiniones. Sin embargo, voy a intentar razonarlas lo máximo posible para que saquéis vuestras propias conclusiones, ya sea para evitar la ciudad por ello, ya sea por no sorprenderos una vez allí.</p>

	<p>También he evitado las críticas propias de quien no está acostumbrado a visitar ciudades grandes fuera de su país: es decir, <strong>quienes acuden al McDonalds porque creen que es más barato o por miedo a lo desconocido</strong>, quienes acuden a los cuatro lugares típicos para turistas, etc. Para esa clase de personas, Londres, como cualquier otra ciudad del mundo, está repleta de cosas ominosas y negativas.</p>

	<p>Por ejemplo: a quienes señalan que en Londres no se come bien (mucho fish&amp;chips, pollo al curry y desayunos opíparos llenos de calorías), sólo puedo dedicarles una mueca de incredulidad y extrañeza supremas: <strong>Londres es una de las ciudades con una de las ofertas gastronómicas más ricas, variadas y deliciosas del planeta</strong>. </p>

	<p>Sólo unos ejemplos: el chef <strong>Gordon Ramsey</strong>, el <em>star</em> <strong>Jamie Oliver</strong>, el fascinante canal de televisión <strong>Food Network UK</strong>, la sección de comidas de los grandes almacenes <strong>Harrods</strong> (la más alucinante que he visto en mi vida), el supermercado Whole Foods, Fortrum &amp; Masons, la quesería Paxton &amp; Whitfield, los orgánicos desayunos en el Pain Quotidien, las librerías exclusivas como Books for Cooks en Portobello Road (donde incluso puedes degustar alguna <em>delicatessen</em>), cualquier restaurante <em>hipster</em> del SoHo… <strong>¿qué se come mal en Londres?</strong> Bien, también hay gente que dice que se come mal en Nueva York, la ciudad con los mejores restaurantes del mundo junto a Tokio, así que de todo hay en la viña del Señor… Este artículo, pues, no abundan en esos tópicos injustificados.</p>

	<p>Más ejemplos anti tópicos. Los pubs londinenses son acogedores, entrañables, tan ideales para unas pintas como para una sopa acompañada con pan caliente con mantequilla. Como prueba, esta pequeña ceña que hice en un pub que quedaba junto al hotel en el que me hospedaba: <strong>The Globe</strong>.</p>

	<p><img alt="ñam" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/IMG_3875-1.JPG" class="centro" /> </p>

	<p>La sopa era una crema de queso Stilton con apio. El pan de cereales estaba caliente, uno de los panes más deliciosos que he comido. La mantequilla era ligeramente salada. Y al levantar la vista, mis ojos se topaban con motivos con remitían a la iconografía de <strong>Sherlock Holmes</strong>: no en vano, <strong>The Globe</strong> está a 3 minutos del 221b de Baker Street, donde, según <strong>Conan Doyle</strong>, residía Sherlock Holmes. </p>

	<p>A continuación, más pruebas fotográficas, como el local que ha abierto <strong>Jamie Oliver</strong>, donde también puedes recibir clases de cocina (de hecho, mientras me tomaba un café estaban impartiendo una lección práctica a dos alumnas). </p>

	<p><img alt="l" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/IMG_2638.JPG" class="centro" /></p>

	<p>Así pues, creo que ha quedado de manifiesto que Londres me gusta. Sin embargo, hay cinco cosas que, a pesar de que conozco otras tantas ciudades, en Londres me parecieron particularmente odiosas. Esas cosas que, tal vez inscrito en los códigos culturales del lugar, acabas por asumir como naturales y hasta cierto punto lógicas, pero que, al menos para mí, <strong>eran manchas curriculares insoslayables</strong>.</p>

	<p>Efectuada esta pequeña introducción, vayamos a la lista. Cada uno de los puntos los he desarrollado con la suficiente amplitud como <strong>para que constituyan un artículo único e independiente</strong>, así que podéis leer el primer punto aquí: <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/cinco-cosas-que-no-soporto-de-londres-ii-la-extrema-velocidad-de-la-gente">La extrema velocidad de la gente</a>.</p>

	<p>Fotos | Sergio Parra<br />
En Diario del viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/10-cosas-que-solo-se-pueden-hacer-en-londres">10 cosas que solo podemos hacer en Londres</a> | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/inamo-restaurante-londinense-con-mesas-interactivas">Inamo: restaurante londinense con mesas interactivas</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El grupo musical ABBA ya tiene su propio museo en Estocolmo ]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/museos/el-grupo-musical-abba-ya-tiene-su-propio-museo-en-estocolmo</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/museos/el-grupo-musical-abba-ya-tiene-su-propio-museo-en-estocolmo</guid>
      <pubDate>Fri, 17 May 2013 10:00:40 +0000</pubDate>

      <author>Álvaro Onieva</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="abba" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/abba.png" class="centro" /></p>

	<p>Estamos acostumbrados a que existan museos de grandes iconos del pasado. Las casas museo de escritores o artistas, así como los museos conmemorativos suelen estar dedicados a personajes que ya han fallecido, y raro es que alguien tenga en vida tal reconocimiento. Sin embargo hay <strong>grandes glorias</strong> que así lo merecen, como es <strong>el caso de <span class="caps">ABBA</span></strong>.</p>

	<p>El popular grupo sueco formado en los 70 y que se dio a conocer mundialmente tras <strong>ganar el Festival de Eurovisión en 1974 con el tema ‘Waterloo’</strong> tiene en su país, y fuera, legiones de fans que se espera que acudan a este nuevo templo dedicado a su figura. Vendieron la friolera de 378 millones de disco en menos de una década de actividad – sólo les superan en ventas Elvis Presley y The Beatles – y marcaron un estilo con sus ritmos, sus letras, y sus peculiares vestimentas.<!--more--></p>

	<p>Así, toda <strong>la historia del grupo será contada en este nuevo museo</strong>, llamado <span class="caps">ABBA</span> The Museum – haciendo un guiño a la película ‘ABBA The Film’ y al disco ‘ABBA The Album’ -, donde se recrearán lugares importantes para los integrantes de la banda. De esta forma, el visitante podrá pasarse por la casa de campo de la isla Viggsö donde compusieron gran parte de sus temas, la cocina del entonces matrimonio Björn-Agnetha, el taller del diseñador de moda Owe Sandström o el mítico estudio de grabación Polar donde dieron forma a sus canciones. Con el plus de que esta historia está contada <strong>por los propios <span class="caps">ABBA</span> a través de las audioguías</strong>.</p>

	<p>No faltarán tampoco en las salas del museo todo tipo de objetos que pertenecieron a Benny, Anni-Frid, Björn y Agnetha, <strong>destacando sus estrambóticos trajes</strong>, sus numerosos discos de oro u otras piezas de coleccionista. Y aún hay más: los visitantes podrán cantar y bailar junto a ellos en hologramas de tamaño real. Nos prometen una experiencia muy interactiva.</p>

	<p>Como supondréis, los propios <span class="caps">ABBA</span> <strong>han estado implicados en la creación</strong> de este museo, aunque unos más que otros. Es Björn quien más ha trabajado en ello, siendo presidente del consejo de administración y responsable del plan de negocio, mientras que los otros se han limitado a dar su apoyo.</p>

	<p>El precio de la entrada no es barato: <strong>23 euros los adultos</strong> y 6 euros los niños. Pero si estás en Estocolmo y eres una <em>Dancing Queen</em> que piensa que <em>The winner takes it all</em> e imploras a tu acompañante que <em>Take a chance on me</em>, entonces es una parada que no puedes dejar de hacer.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.abc.es/viajar/suecia/abci-museo-abba-estocolmo-201305061317.html"><span class="caps">ABC</span></a>, <a href="http://www.cntraveler.com/daily-traveler/2013/05/photos-abba-museum-opens-today-050713?mbid=nl_daily_traveler#/slide=11"><span class="caps">CNT</span>raveler</a><br />
Foto | Wikipedia<br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/paseos-guiados-para-fans-de-abba-en-estocolmo">Paseos guiados para fans de <span class="caps">ABBA</span> en Estocolmo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Las ciudades europeas más asequibles para viajar en 2013 ]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/las-ciudades-europeas-mas-asequibles-para-viajar-en-2013</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/las-ciudades-europeas-mas-asequibles-para-viajar-en-2013</guid>
      <pubDate>Fri, 17 May 2013 08:00:40 +0000</pubDate>

      <author>Álvaro Onieva</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="budapest" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/budapest.jpg" class="centro" /></p>

	<p>El periódico Huffington Post en su versión estadounidense ha elaborado una <strong>lista de ciudades europeas baratas</strong> que recomiendan a sus lectores como posibles destinos vacacionales. Hablan de lugares más o menos asequibles a todos los bolsillos, o al menos una alternativa menos cara que otras grandes ciudades más conocidas por los estadounidenses.</p>

	<p>De las diez ciudades mencionadas en este artículo, es curioso que la mayoría son destinos de<b> Europa Central y Oriental</b>, siendo <strong>Lisboa y Berlín</strong> las ciudades más situadas al oeste. Para confeccionar el listado, el diario online ha tenido en cuenta precios medios de parámetros como los hoteles, los vuelos o de una cerveza.<!--more--></p>

<h2>Las ciudades europeas más económicas para viajar en 2013 son:</h2>

<ul>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-republica-checa/praga">Praga</a> (República Checa) </li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-alemania/berlin">Berlín</a> (Alemania)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-portugal/lisboa">Lisboa</a> (Portugal)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/kiev">Kiev</a> (Ucrania)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-turquia/estambul">Estambul</a> (Turquía)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/sofia">Sofía</a> (Bulgaria)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-hungria/budapesthttp://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-hungria/budapest">Budapest</a> (Hungría)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/riga">Riga</a> (Letonia)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/cracovia">Cracovia</a> (Polonia)</li>
<li><a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/vilna">Vilna</a> (Lituania)</li>
</ul>

	<p>De cada una de ellas nos cuentan <strong>pros y contras</strong>. Por ejemplo de Sofía nos dicen que es la ciudad más barata de Europa, pues un turista puede por <strong>menos de 50 dólares al día</strong> alojarse en un hotel de tres estrellas, y pagar transporte, actividades, comida y bebida, mientras que señalan como negativo que los vuelos desde EE.UU. hasta allí son más caros y sería conveniente ir haciendo escala en otras ciudades europeas. O de Praga resaltan que aunque los precios están subiendo debido a su creciente popularidad, sigue siendo una ciudad barata, especialmente si viajas como mochilero, sin olvidar que el precio de una <strong>pinta de cerveza es un dólar</strong> aproximadamente.</p>

	<p>Da la impresión que en este análisis se han centrado sólo en capitales y grandes ciudades, así que si hubiesen buscado un poco más habrían encontrado otros destinos, también ciudades grandes o medianas, para viajar de forma económica. ¿Cuáles propondríais vosotros?</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.huffingtonpost.com/smartertravel/europes-most-affordable-c_b_3131519.html?utm_hp_ref=travel">Huffington Post</a><br />
Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/97044050@N00/2674684252/">Maurice</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Roma: visitas guiadas nocturnas para disfrutar del Coliseo ]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/roma-visitas-guiadas-nocturnas-para-disfrutar-del-coliseo</link>
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      <pubDate>Thu, 16 May 2013 12:00:01 +0000</pubDate>

      <author>Maria Sol Rizzo</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="coliseo roma" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/coliseo1.jpg" class="centro" /><br />
Llega el buen clima y muchos destinos se preparan con nuevas propuestas para recibir al turismo. Aprovechando las agradables temperaturas y la luz solar que se extiende durante más horas, diferentes sitios buscan atraer a más visitantes.</p>

	<p>Pues en el caso de <strong>Roma</strong>, la iniciativa es muy interesante. Claro, dado que aquellos que lo deseen podrán <strong>recorrer el Coliseo con visitas guiadas nocturnas</strong>. La medida se extiende desde este mes hasta el próximo 6 de octubre. Por lo tanto hay tiempo para aprovechar esta posibilidad que brinda la Ciudad Eterna.<!--more--></p>

	<p>Claro que es este un complemento a las visitas diurnas, porque el Coliseo es un sitio que merece la pena ver en detalle. Pues en cuanto a los recorridos nocturnos, se supo que los mismos se realizan los días <strong>jueves y sábado, desde las 20:30 y hasta la medianoche</strong>.</p>

	<p>Las visitas llevan grupos de 25 personas que podrán acceder a los diferentes niveles del Coliseo: a la arena central y a los subterráneos, además de subir hasta el tercer nivel desde el que se disfruta de una visual increíble de los Foros y demás puntos de la ciudad.</p>

	<p>En tanto, y para complementar esta iniciativa, también se podrán visitar durante las noches los <strong>Museos Vaticanos. Los mismos abren sus puertas de 19 a 23:30</strong> y así el verano romano cuenta con una oferta durante todo el día y toda la noche. Para disfrutar de la capital italiana aún cuando el sol se haya escondido.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/jorcolma/7216442186/sizes/z/in/photostream/">Flickr de jorcolma</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/consejos-para-evitar-las-colas-en-el-coliseo">Consejos para evitar las colas en el Coliseo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Embajada a Samarcanda. Italia I. Lago di Garda]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarcanda-italia-i-lago-di-garda</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarcanda-italia-i-lago-di-garda</guid>
      <pubDate>Thu, 16 May 2013 05:31:20 +0000</pubDate>

      <author>Miquel Silvestre</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="n" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/miquel lago di garda.jpg" class="centro" /><br />
<strong>Italia es el país que más me gusta de Europa</strong>. ¿Por qué? La comida, los paisajes, el arte, la gente. Me recuerda a España, pero quizá con más estilo. Y conste que me encanta mi nación y que hago gala de españolidad allí donde voy. Pero las cosas como son. Italia es una España con más gusto para todo lo que es estética. Y si no fuera así, Italia no sería el país de la moda, del Renacimiento, de los Ferrari y las Ducati. Y es que <strong>Italia es así, bella, atractiva y casi, casi comestible</strong>. </p>

	<p><strong>Dejé atrás Spotorno, a orillas del Mediterráneo</strong>. Normalmente no me gustan mucho las autopistas por caras y aburridas pero en estas primeras etapas de mi viaje tengo muchas cosas pendientes y poco tiempo, de modo que me metí en la autostrada que me llevaba hacia Verona. <strong>El cielo estaba cubierto y de vez en cuando llovía</strong>. El agua ha sido una constante en este comienzo de aventura. <!--more--></p>

	<p>Mi destino para ese día estaba cerca: <strong>Bardolino, en la ribera sur del Lago di Garda</strong>. Llegué al atardecer y me alojé en el Hotel Sportsman porque comprobé en Booking.com que era el más barato con gimnasio. Por 48 euros podría dormir, desayunar y entrenar. Demasiado tiempo sin hacer deporte me pasa factura en lo físico y también en lo espiritual. Necesito estar fuerte para afrontar los retos que me esperan, como levantar la moto o conducir muchas horas por pedregales inmundos, pero <strong>sobre todo necesito estar de buen humor</strong>, y el ejercicio vigoroso llena mis venas de endorfinas. </p>

	<p><img alt="m" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/montaña lago di garda.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Aprovecho también para comprar una tarjeta telefónica. Pago 35 euros y dispongo de acceso a internet ilimitado durante un mes. <strong>Viajo con tres teléfonos móviles</strong>. Uno lleva mi tarjeta española para recibir llamadas desde España. No suelo contestarlas porque el roaming es caro, pero veo quien me llama. Otro teléfono lo tengo cargado con una tarjeta internacional que permite navegar por internet en casi todo el mundo y se recarga con dólares a través de una web. Es caro, pero para emergencias sirve y permite estar conectado en todo momento y en casi cualquier país. Y luego llevo un tercer teléfono que uso con la tarjeta de los distintos países. Es el modo más barato de llamar y navegar.</p>

	<p><img alt="m" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/yo moto fortaleza garda 2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Entrenamiento, algo de trabajo con el ordenador y cena regada de vino. Al ponerse el sol tengo una vista idílica del lago. Sentado sobre una pasarela de madera y con el anarajado horizonte lacustre ante mí me siento en el más perfecto escenario. Soy muy afortunado por vivir como vivo y hacer lo que hago. No quiero que eso se me olvide nunca. Termino mi lata de cerveza y me voy a dormir. <strong>Seis horas de sueño reparador y el nuevo día me regala un cielo sin nubes</strong>. Será la ocasión perfecta para recorrer la orilla este del gran lago. El escenario es maravilloso con el agua calma a un lado y en el otro extremo las montañas alpinas aun con nieve en sus cumbres. Se suceden los pueblecitos ribereños, de pequeños barrios de casas bajas alrededor de una gran fortaleza que vigile el lago y los alrededores como la de Malcesine, donde en un camino lleno de grava se me cae la moto y tengo que levantarla sin ayuda. Menos mal que el hotel tenía gimnasio.  </p>

	<p>Fotos:<a href="http://www.miquelsilvestre.com">Miquel Silvestre</a></p>

	<p>Más en Diario del Viajero:<a href="http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarkanda-planeando-la-ruta">Embajada a Samarcanda. Planeando la ruta</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Gengenbach, un pueblo de cuento en la Selva Negra ]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/gengenbach-un-pueblo-de-cuento-en-la-selva-negra</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/gengenbach-un-pueblo-de-cuento-en-la-selva-negra</guid>
      <pubDate>Wed, 15 May 2013 18:09:54 +0000</pubDate>

      <author>Álvaro Onieva</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Gengenbach" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/Gengenbach_1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Viajamos hoy hasta la Selva Negra alemana para conocer el encanto de un pueblecito, de unos 11.000 habitantes, llamado <strong>Gengenbach</strong>. Pasear por sus callecitas es como revivir una historia de cuento, y no en vano aquí se rodaron los exteriores de la película fantástica ‘<a href="http://www.filmaffinity.com/es/film679957.html">Charlie y la Fábrica de Chocolate</a>’ de Tim Burton.</p>

	<p>Su casco viejo es pequeñito y en algo más de una hora lo habremos andado con tranquilidad, pero eso no es motivo para que eludamos la visita a esta población de la Selva Negra, pues tiene varios puntos de interés. Las<strong> calles Höllengasse y Engelgasse</strong> son quizás la vista más bonita que encontraremos, con sus casas típicas con entramado de madera adornadas con muchas flores y sus calles adoquinadas.<!--more--></p>

	<p>Otro lugar a tener en cuenta es el <strong>Rathaus, el Ayuntamiento</strong>, que que data del siglo <span class="caps">XVIII</span> y conforma el <strong>mayor Calendario de Adviento del mundo</strong>. Para quien no lo sepa, este calendario es una cuenta regresiva hasta la Navidad que se inicia el Domingo de Adviento. Pues bien, el Rathaus hace las veces de calendario, siendo cada una de sus 24 ventanas los días de esta cuenta atrás. Muy cerca de allí encontraremos la Plaza del Mercado y el arco de la Torre de la Puerta Superior, con el típico campanario y reloj de la arquitectura de la zona.</p>

	<p><img alt="Gengenbach" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/Gengenbach_2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Además de estos lugares, nos toparemos en nuestro paseo por Gengenbach con varias iglesias y una abadía, los restos de una antigua fortificación y otros edificios señoriales, además de algún mercadillo callejero. La <strong>tradición del Carnaval está muy arraigada</strong> en este pueblo y de hecho existe un museo dedicado a ello, como también encontraremos un museo de minerales y otro militar. </p>

	<p>Fotos | <a href="http://www.flickr.com/photos/35110249@N05/4152525415/">Foto Martien</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/54576824@N00/1434028741/">notfrancois</a><br />
Web | <a href="http://www.stadt-gengenbach.de/en/tourism/">Turismo de Gengenbach</a> <br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/bremen-de-la-markplatz-a-la-calle-bottcherstrabe">Bremen: de la Markplatz a la Calle Bottcherstrabe</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/hamburgo-el-puerto-y-el-barrio-rojo">Hamburgo: el puerto y el Barrio Rojo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Embajada a Samarcanda. Francia II. De Orange a Mónaco ]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarcanda-francia-ii-de-orange-a-monaco</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarcanda-francia-ii-de-orange-a-monaco</guid>
      <pubDate>Wed, 08 May 2013 05:31:24 +0000</pubDate>

      <author>Miquel Silvestre</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="n" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/teatro romano orange amplio.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Al despertar en una <strong>casa rural de la Camargue</strong> encontré el día gris y lluvioso. Me metí en el aguacero vestido con mi mono amarillo y en apenas dos horas estaba en Orange. Localicé el <strong>hotel Formula 1</strong>, célebres por ser los más baratos y por 30 euros me dieron un cubículo de dimensiones aceptables, un baño compartido y una wifi bastante buena. Para mí, el paraíso aunque a través de la ventana se viera un cielo blanco y una barriada humilde. Aproveché para ponerme al día con mis muchas tareas pendientes. Un vídeo, seguir con el <strong>libro de Asia Central</strong> que espera con impaciencia mi editor y responder a mil mensajes y correos. Al atardecer, me dirigí al Teatro Romano más antiguo de Francia. Metí la moto dentro y dos mil años nos contemplaron. </p>

	<p>Un <strong>nuevo día y de nuevo el sol</strong>. Radiante, espectacular. Menuda primavera loca la de este año. Hoy iría al Cañón de Vendón por unas carreteras increíbles, vacías y reviradas que atravesaban una campiña en sazón de colorido y frescor. Paré en una finca rústica y allí me dieron de comer las viandas típica: <strong>paté de aceitunas negras, quesos y salchichones varios</strong>. Y pan, un pan fabuloso como el que solo los franceses saben hornear. Luego seguí ruta hasta el recóndito pueblecito de Moustiers-Sainte-Marie, un auténtico paraíso entre montañas asomado al lago de la Santa Cruz.<!--more--></p>

	<p><img alt="n" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/lago web.jpg" class="centro" /></p>

	<p>La siguiente etapa me llevó a través de los <strong>Alpes marítimos</strong>, los que protegen la Costa Azul. De modo que hubo dos partes muy diferentes: la alpina y la marítima. La primera fue deliciosa recorriendo unos parajes montunos y agrestes, casi vacíos de gente. Según fuimos descendiendo la carretera mejoraba y en las curvas se abrían en amplios giros y peraltes. Al llegar a la Costa Azul se puso a llover y <strong>el tráfico enloqueció</strong>. Sobre todo en Mónaco, un país diminuto donde los deportivos no pueden pasar de treinta por hora. Allí me recibieron en el concesionario de <span class="caps">BMW</span> para ofrecerme canapés y champán. Resultaba un poco surrealista estar allí, en el templo del lujo, con la motos sucia y la ropa mugrienta. </p>

	<p><img alt="n" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/champan.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Dejé Mónaco atrás bajo el aguacero y <strong>poco después llegué a Italia</strong>. Me decanté por dormir en Spotorno. Allí encontré un hotel sobre una colina con vistas al mar. El lugar es confortable aunque algo anticuado y decadente, pero es Italia y a mí me encanta Italia. Al despertar contemplé un mar calmo bajo el sol. <strong>Olía a pizza y a expresso</strong>. Olía a Italia. Me sentí feliz. Mi sitio es sobre mi moto y realmente tengo ganas de empezar a meterme de lleno en mi viaje y ser el único jefe de mi expedición. </p>

	<p>Como le grité al viento mientras aceleraba para alejarme: “<strong>Hoy es el primer día del resto de mi vida</strong>”</p>

	<p>Fotos:<a href="http://www.miquelsilvestre.com">Miquel Silvestre</a></p>

	<p>Más en Diario del Viajero:<a href="http://www.diariodelviajero.com/asia/embajada-a-samarkanda-planeando-la-ruta">Embajada a Samarcanda. Planeando la ruta</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La asombrosa xenofobia de uno de los países más educados, cívicos y ricos del mundo]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/la-asombrosa-xenofobia-de-uno-de-los-paises-mas-educados-civicos-y-ricos-del-mundo</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/la-asombrosa-xenofobia-de-uno-de-los-paises-mas-educados-civicos-y-ricos-del-mundo</guid>
      <pubDate>Tue, 07 May 2013 09:55:05 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="paisaje" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/800px-Haute_route,_panorama_version.jpg" class="centro" />Suiza, tan próxima y sin embargo tan diferente. Aquí se dan 3 besos como saludo en vez de 2. Los edificios de pisos no suelen tener lavadoras individuales sino una sala con una lavadora común que se usa conforme las normas que se establecen en cada comunidad de vecinos. A diferencia de otros países, <strong>aquí no está prohibido pisar el césped</strong> (supongo que la razón es que el césped abunda, y lo difícil es no pisarlo cada vez que das un paso). </p>

	<p>El número de la matrícula de los coches corresponde a una persona, no al coche. Es decir, que si os cambiáis el coche en Suiza, <strong>el nuevo coche conserva la matrícula</strong>. Toda la vida. Ah, y la televisión es siempre de pago.</p>

	<p>Otro de los detalles que definen a Suiza como radicalmente distinta a la mayoría de países del mundo es el de las manchas negras y blancas, <strong>el estampado de cualquier vaca</strong>. Ese estampado ejemplariza a Suiza, para bien y para mal. En Ginebra, por ejemplo, pueden verse sobre los radares que controlaban la velocidad de los vehículos, de esa forma pretenden que esas máquinas infernales resulten un poco más simpáticas. Además, al resaltar tanto, nadie puede aducir que ha sido pillado <em>in fraganti</em>. Por el contrario, <strong>no resultaba tan agradable el estampado de manchas negras y blancas de las ovejas empleadas en un cartel promocional de un grupo político</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Black &amp; White</h2>

	<p><img alt="s" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/udc-mi-hogar-nuestra-suiza.jpg" class="derecha" />La imagen del cartel promocional de este grupo político era la de unas encantadoras ovejas blancas pastando sobre el rojo de la bandera helvética que patean fuera de sus fronteras a una oveja negra con el ceño fruncido. Bajo la premisa ganadera de que el vellón de una sola oveja negra podría contaminar la pila de lana de todo un rebaño, la <strong>Unión Democrática de Centro</strong> (<span class="caps">UCD</span>) ha aplicado el componente metafórico de esta imagen <strong>para criticar a la inmigración desaforada</strong>. </p>

	<p>Su propuesta, expresada sin empacho y con tendencias claramente despectivas y discriminatorias, <strong>es expulsar del país a los delincuentes extranjeros</strong>. Los delincuentes patrios podían quedarse, pero los extranjeros, estigmatizados por el sambenito social del color negro, no podían hacerlo. Lo más intrigante de este grupo político populista y xenófobo fue que, en octubre de 2007, <strong>ganó las elecciones federales con un resultado aún mejor de lo esperado</strong>. Así, la <span class="caps">UCD</span> se haría con el 28,8 % de los sufragios en una cita con una participación del 47,6 %, la mayor desde 1983. Poco después, afortunadamente, <strong>Christoph Blocher</strong>, el diputado racista más votado en estas elecciones, no pudo acceder al Gobierno helvético por el rechazo del resto del Parlamento. </p>

	<p>Y es que Suiza tiene estas contradicciones. Por un lado es un país limpio, educado, cívico y moderno, cuna de grandes escritores y científicos. Pero por el otro, es capaz de mostrar un rostro innegablemente xenófobo. Como en su particular manera de clasificar a los inmigrantes. Todos los extranjeros que aspiran a residir en el país de manera legal deben asumir que <strong>serán catalogados con una letra según las razones que aleguen y su procedencia</strong>. </p>

	<p><img alt="d" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/640px-Calf_on_Hambledon_Hill_3.jpg" class="centro" /></p>

	<p><li><strong>Clase B</strong>: se obtiene si se llega a Suiza con un contrato de trabajo de al menos 12 meses. Si eres estudiante universitario, entonces basta con presentar el certificado de matriculación de un centro suizo. Sólo se conceden 15.000 permisos de esta clase por año.</li></p>

	<p><li><strong>Clase C</strong>: si eres un ciudadano de la Unión Europea obtienes esta clase, que te permite residir de forma indeterminada en el país, aunque con permisos renovables de 5 años.</li> </p>

	<p><li><strong>Clase L</strong>: para trabajadores con contratos laborales inferiores a 12 meses.</li></p>

	<p><li><strong>Clase G</strong>: los trabajadores que tienen su lugar de trabajo en zonas fronterizas del país, aunque sólo pueden residir legalmente en esa zona.</li></p>

	<p><li><strong>Clase S</strong>: para los refugiados políticos o de guerra.</li></p>

	<p><li><strong>Clase F</strong>: para quienes no reúnen ninguno de los requisitos anteriores pero cuya repatriación se considera inaceptable. </li></p>

	<p>A pesar de esta escrupulosa clasificación de permisos de residencia extranjeros, <strong>en Suiza viven más de 130.000 ilegales</strong>, según fuentes de la Oficina Federal de Migraciones.</p>

<h2>Islamofobia</h2>

	<p><img alt="paisaje" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/05/640px-View_from_Pilatus,_retouched.jpg" class="centro" />Tal vez esto ocurre porque muchos ciudadanos perciben que la entrada desordenada de inmigrantes, con su correspondiente bagaje cultural, <strong>pudiera mancillar las inmaculadas nieves vírgenes del país</strong>. Desde hace pocos años, sin embargo, la inmigración que más está preocupando a determinado tipo de suizos es otra muy distinta: la alemana de clase alta. Debido a la crisis económica global, el norte de Suiza está recibiendo miles de alemanes con una formación tal elevada que comienzan a arrebatarles puestos de trabajo a trabajadores cualificados. </p>

	<p>Un fenómeno que, sin duda, incrementa el natural instinto competitivo que siempre ha existido entre las tierras germanas y las helvéticas. </p>

	<p>A finales de 2009, Suiza de nuevo sorprendió a toda Europa con los resultados islamofóbicos del referendo que se celebró <strong>a propósito de la prohibición de la construcción de minaretes</strong> (esas torres altas y cilíndricas que indican la existencia de una mezquita). Y es que los musulmanes suizos son una minoría (un 3 % de la población), y la mayoría de ellos proceden de las antiguas repúblicas balcánicas de esa religión. <strong>En Suiza, pues, reina una mayoría católica y protestante</strong>. Y hay que recordar que 110 miembros de la famosa Guardia Suiza son el ejército de la Ciudad del Vaticano. </p>

	<p>Irónicamente, <strong>los bancos suizos albergan grandes fortunas islámicas</strong>. Porque el dinero, por encima de todo, es importante para los suizos. Incluso por encima de las religiones.</p>

	<p>En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/cosas-que-probablemente-no-sabias-sobre-suiza-comen-perro-cuarto-pais-con-mas-armas-del-mundo-no-inventaron-reloj-de-cuco">Cosas que probablemente no sabías sobre Suiza: comen perro, cuarto país con más armas del mundo, no inventaron reloj de cuco</a> | <a href="http://www.diariodelviajero.com/gastronomia/la-primera-vez-que-comi-chocolate-en-suiza-y-el-chocolate-que-ni-engorda-ni-se-derrite">La primera vez que comí chocolate en suiza, y el chocolate que ni engorda ni se derrite</a><br />
Fotos | Wikipedia</p>      ]]></description>
      </item>
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