
A dos pasos de la monumental Durbar Square encontramos Freak Street: el último resquicio de lo que un día fue una Kathmandú llena de hippies que llegaban a la ciudad llamados por el exotismo asiático… y la perspectiva del cannabis legal y barato.
En este contexto, la céntrica calle Jochhen Tole se convirtió en una especie de ghetto para todos aquellos viajeros que hacían la llamada “ruta hippie” atravesando Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán e India, hasta llegar a Nepal. Muchos se quedaban largas temporadas en Kathmandú, y por eso Jochhen Tole pasó a ser conocida como “la calle de los raros” (por no decir “monstruos”... o algo peor).









