
En tiempos de escasez, las empresas suelen exprimir al máximo toda posibilidad de ingresos. O sea, que tratan de cobrarnos por todo aunque nos quieran hacer creer que nos “regalan” algo o nos colman con “ofertas”.
En el caso de las compañías aéreas low-cost, desde hace meses han ido incorporando el cobro por el equipaje despachado. Y los pasajeros… a callar y pagar. Este tipo de “sobrecosto” se estuvo aceptando en virtud de una tarifa aérea más baja. Pero ahora, con los combustibles en aumento y las tarifas “super” bajas en vías de extinción, ¿tendremos que seguir mirando para otro lado?
La Asociación de Consumidores de Aragón (UCA) se hizo la misma pregunta y contestó con un rotundo NO. Secunda una iniciativa de la Unión de Consumidores de España (UCE) en su denuncia a 13 compañías aéreas. Los temas puntuales de las denuncias son:





La aerolínea Vueling y la MTV se han unido para crear una curiosa experiencia de marketing destinada a los pasajeros que vuelen con la compañía este verano.
La low-cost Ryanair quiere que todos sus pasajeros lleven sólo equipaje de mano, con peso inferior a 10 kilos, o que en su defecto utilicen la facturación online, que es gratuita.
Vueling se ha convertido en la primera aerolínea española que permite comprar billetes mediante el teléfono móvil. Eso sí, accediendo a internet a través del teléfono en la página m.vueling.com. De momento están ofreciendo un descuento por reservar mediante este sistema antes del 15 de mayo.