
Hace pocos días un amigo personal subía a un avión con la firme determinación de vencer su miedo a volar. Estaba a su lado y podía sentir el temor y la angustia que la experiencia le estaba provocando aún antes de ocupar su asiento.
En el grupo que lo acompañábamos estábamos al tanto de su aversión por los aviones y sabíamos que era un momento importante, decisivo, para superar este freno que le impidió hasta ahora viajar mas allá del coche o del tren. De esta experiencia dependía que en el futuro pudiera subirse solito y viajar donde le viniera en gana.
Nerviosismo, palpitaciones, ganas de salir corriendo del aeropuerto. Podía leerlo todo en sus ojos que no paraban de mirar de un lado al otro buscando una salida de emergencia que lo llevara directo a su casa. Pero se sobrepuso a sus miedos con algunos truquitos de quienes estábamos allí con él.
1. En primer lugar, tengo que destacar que el primer paso lo tiene que dar el interesado. Aquí no vale forzar situaciones, ni obligarle, ni chantajearle. Estamos hablando de gente adulta y llega un momento en que se siente confiado en sus propias fuerzas para superar el miedo. Podemos estar allí cuando compre su boleto, o llamarlo para felicitarle, pero sin presiones y por su propia voluntad.
2. Estábamos con él. No es una obviedad, una vez que él mismo tomó la decisión, sentirse apoyado en su “primera vez” (aunque seguramente no será la primera realmente, sino que habrá pasado por alguna mala experiencia o por intentos abortados) le dará un marco de contención y confianza en el cual puede mostrar sus sentimientos y encontrar soporte para superarlos.
3. El truco de la distracción. Estando en la puerta de embarque de un vuelo, el escenario es claro y será difícil que deje de mirar la puerta de acceso a la manga o el avión detrás de los cristales. Pero una buena charla, algunos chistes (no sobre aviones, vuelos ni pilotos, por favor) pueden distender el ambiente y llevar su mente a otros temas mas agradables por un momento.
4. Una buena conversación sobre un tema que le apasione podría ayudar a que se centre en su equipo de fútbol, en Bob Dylan, su mascota o el iPad, y se relaje.
5. Ya en el avión, es bueno que te sientes a su lado, pero déjale el asiento del pasillo para que tenga la sensación de dominio del espacio. Falsa, claro, porque todos estamos en el mismo lugar, pero es sólo éso: una “sensación” que puede colaborar a darle más seguridad.
6. Baja la cortina de la ventanilla desde el primer momento en que te sientes y hasta el final del vuelo, o hasta que él mismo te pida ver. Ojos que no ven…
7. En los minutos de carreteo y despegue, concéntrate en tu amigo. Si ves que se pone muy tenso, no dudes en sacarle conversación, comentar algo de la revista de vuelo o llevar algo en la mano para mostrarle. Pídele que respire profunda y lentamente. Hazlo con él. Los ruidos y sacudidas normales del avión en esas maniobras, no ayudan a un inicio tranquilo a quien teme volar. Aunque no se deba, ésto también se aplica al momento en que se explican las medidas de seguridad, uno de esos instantes en que hasta los más experimentados sienten un cosquilleo mientras se aseguran íntimamente que nunca necesitarán esas instrucciones.
8. Déjale que sienta. No intentes agobiarlo inventando una charla de la nada. Deja que se relaje cuando vea que ya está volando y sigue allí, que nada terrible ha ocurrido, que puede aflojar la tensión y dejarse llevar. Dale su tiempo de silencio o de concentración para que él mismo cree su imagen personal de lo que significa volar en avión.
9. Si crees que lo necesita, tómale la mano.
10. No le hables de seguridad ni de ingeniería aeronáutica. Si ha llegado hasta allí, es porque ya tiene toda la información que necesita.
11. El personal de vuelo está allí para ayudar. Está capacitado para manejar situaciones de ansiedad en caso que se escape de tus manos. De todas formas, si se siente mal, recuérdale que tú eres su amigo y que estás allí para pasar por ésto juntos.
12. Si la experiencia no resulta exitosa, ya sea porque no llegan a embarcar o porque a la llegada jura no volver a subirse a un avión, compréndelo, no te enfades ni te burles. Eres su amigo. Y si la experiencia sale bien, felicítalo porque lo ha logrado. No porque haya volado, sino porque se sobrepuso al miedo.
Foto | Blend
En Diario del Viajero | Aplicación de iPhone para superar el miedo a volar
Comentarios
esto me ha recordado el dia en el que un amigo volo por primera vez conmigo. no tenia fobia a volar, pero tampoco se puede decir que estaba tranquilo en absoluto.
y lo bien que me lo pase a su costa, poniéndolo mas bien nervioso xD cada vez que el avión se movía ligeramente o había alguna pequeña turbulencia, le decía con cara de preocupado "uy... esto no es muy normal eh? a ver si nos vamos a caer...." y ver su cara cambiar de un nerviosismo ligero a pánico agudo. :D
pronto se dio cuenta de que no hacia mas que tomarle el pelo y nos reímos un buen rato, y tras las risas, se quedo mucho mas tranquilo. asique yo recomiendo la risa tambien, como remedio natural al miedo. (la parte en la que le tomas el pelo al amigo no es obligatoria xD )
Para mi desgracia esto es un tema que me toca de cerca, vamos que soy yo el que tiene miedo a volar.
La primera vez que cogí un avión tuve que coger 4 seguidos en un solo día, esto es lo malo de los vuelos con escala que si uno se retrasa te meten en el primero que haya aunque sea a otro sitio, esto no me relajo mucho la verdad. A la vuelta del viaje mas de lo mismo 3 aviones con 12 horas de espera en Barajas para el ultimo vuelo, algo que no relaja mucho tampoco, así que entre el miedo al avión, el vértigo que tengo y la espera le tengo mas pánico a volar ahora que antes, solo de pensar en coger un avión me agobio.
Lo curioso es que el pánico solo lo tengo cuando despega el avión, pero una vez el avión ha despegado el echo de mirar por la ventana me relajaba, hasta que el avión empezaba a descender entonces volvía el agobio. Y prácticamente todo los consejos que habéis mencionado los estuvo probando mi novia pero sin resulto, al final a la vuelta a casa me compre valeriana y me tome unas cuentas, eso me tubo algo grogui la ultima escala y no me entere de mucho, por lo pronto mis próximas vacaciones serán en autobús XD.
Un saludo.
Yo creo que volar en un avión, es como cuando te haces una colonoscopia, solo.......hay que dejarse llevar. Saludos
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect