Una de las postales más clásicas de la ciudad italiana es la bella imagen del Ponte Vecchio (puente viejo) sobre el río Arno con sus tres ojos y sus coloridas balconadas, también conocido como el puente de oro.
Es el más antiguo de los seis puentes de Florencia y posiblemente el más famoso de Italia. Originariamente fue construido en madera por los romanos en el siglo I para unir ambas partes de la ciudad por la parte más estrecha del río, pero una gran inundación arrasó aquel puente y en 1348 fue reconstruido por los arquitectos Taddeo Gaddi y Neri Fioravanti.
Desde sus inicios fue concebido como mercado, donde los tenderos disponían sus artículos sobre las mesas (principalmente de alimentación) ya que al parecer, las ventas realizadas sobre el puente estaban exentas de impuestos.
Editores 9
Comunidad 9,2