Ría de Arousa: la curiosa Ermita de San Caralampio en la isla de La Toja

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Custodiando uno de los extremos de la boca de la ría de Arousa, apenas escondida frente a O Grove, encontramos a la Isla de La Toja. Un nombre que habla de una larga tradición recibiendo visitantes. Allí, además de los hoteles y balnearios encontramos una curiosa capilla: la Ermita de San Caralampio.

A simple vista y a la distancia puede parecer una bonita capilla más, sin embargo al acercarte verás que todos los muros están cubiertos de conchas de vieiras. El blanco rosado de sus paredes se debe al color de estas conchas que bajo el sol brillan y por la noche, bien iluminadas, despiden un brillo nacarado.

Esta pequeña ermita del siglo XII alberga una bonita imagen de la Virgen también ubicada en el centro de una gran concha. Si bien la ermita está consagrada a San Caralampio y a la Virgen del Carmen, también se la conoce como la ermita de San Sebastián, aunque los lugareños se aferran a la primer versión.

La decoración marinera hoy convive con una forma de graffiti un tanto bizarro: algunos visitantes dejan sus nombres escritos en las conchas o sus mensajes de amor sobre las conchas de vieras.

El tempo es pequeño pero las vidrierías pintan un ambiente muy pacífico y digno de ver cuando el sol se cuela por las ventanas. Se ubica entre amplios jardines y muy cerca de la antigua Fábrica de Jabones que hizo famosa a la isla de La Toja y que se encuentra cerrada y en franco proceso de deterioro.

Foto | María Victoria Rodríguez
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