
No es una broma ni una exageración, es literalmente lo que le sucedió a un ciudadano eslovaco que viajaba hacia Dublín. Las autoridades eslovacas habían colocado explosivos en su equipaje para comprobar la seguridad del aeropuerto de Poprad. Se eligieron unas cuantas “víctimas” al azar, y tras facturar el equipaje, los perros consiguieron detectar todas las maletas con explosivos… menos una.
Al darse cuenta del error, las autoridades eslovacas avisaron al piloto del avión y al propio ciudadano, para que no se llevase una desagradable sorpresa al llegar a Irlanda. Sin embargo, tardaron varios días en avisar a las autoridades irlandesas, y cuando lo hicieron, se montó un impresionante dispositivo antiterrorista, cortando varias calles, y se arrestó al ciudadano eslovaco (más tarde liberado sin cargos, tras aclarar la situación).
Parece que la paranoia por la seguridad en los aeropuertos está alcanzando unos extremos insospechados. En este caso, lo que pretendía ser una prueba de seguridad, acabó convirtiéndose en un riesgo real para los pasajeros, que realizaron el vuelo con un explosivo a bordo, y en un mal trago difícil de olvidar para un ciudadano inocente.
Vía | New York Times
Comentarios
Leer para creer... Vamos, me detienen a mí porque me han metido explosivos en la maleta y.... primero, me cago en los pantalones (perdonad el vulgarismo) y después... doy un golpe de estado en mi país xD
#1 pues cada vez tenemos más noticias de este tipo. La verdad es que empieza a dar miedo...
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