La Iglesia clandestina del ático en Ámsterdam

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Iglesa clandestina del atico

Esta peculiar iglesia resulta una parada muy recomendable en nuestra estancia en Ámsterdam. Su nombre en holandés es “Ons Lieve Heer op Solder”, y en este interesante recorrido no sólo veremos cómo era una casa tradicional en la ciudad, sino una joya escondida clandestinamente en el ático.

En realidad se trata de 3 casas estrechas en un edificio comercial de principios del siglo XVII, compradas por la misma persona, el rico mercader Jan Hartman, que decidió unirlas por la planta superior y crear en ese amplio espacio una iglesia oculta dedicada a San Nicolás, patrón de la ciudad.

De ahí su curioso nombre, que se puede traducir como “Nuestro Señor del ático” (también “del desván” o “de la buhardilla”), uno de los pocos ejemplos de iglesias domésticas o clandestinas que se conservan prácticamente en su estado original.

La casa se encuentra en el número 40 de la calle Oudezijds Voorburgwal, cerca del Barrio Rojo y de Damstraat. La entrada cuesta 7 euros, y es una visita incluida si compras la I Amsterdam Card, y yo sin duda la recomiendo como uno de los mejores pequeños museos de la ciudad.

Iglesia, casa y museo, la iglesia es lo mejor de esta visita y la parte más importante del edificio. Es de forma dieciochesca, con 2 galerías y un bonito altar barroco tardío que vemos en la fotografía inferior.

La transformación de la planta superior en capilla tuvo lugar entre 1661 y 1663, y más tarde se creó toda una iglesia clandestina. En una época en que el catolicismo era perseguido (a partir de 1578), era un buen lugar para seguir profesando su fe, aunque las autoridades solían hacer la vista gorda ante la cantidad de pequeñas iglesias y congregaciones católicas que seguían existiendo.

La condición era que las iglesias no fueran reconocibles por fuera, cosa que sin duda esta buhardilla cumple con creces: varias veces pasé por delante del edificio sin percatarme de que se trataba de la famosa Iglesia del Ático, hasta que la busqué, dirección y plano en mano.

Altar

Como la iglesia ocupa las 3 buhardillas de los 3 inmuebles adyacentes, es un espacio bastante amplio, debió ser de las más grandes de su estilo.

El altar barroco constituye el eje central de la iglesia y su centro visual, presidido por el “Bautizo de Cristo” de Jacob de Wit. Existe un delicado púlpito extraíble de caoba en una de las columnas del altar.

Frente al altar, el órgano también es una pieza importante de la iglesia. Fue construido específicamente para este lugar, y sigue sonando regularmente en las ceremonias. En las galerías laterales de la iglesia seguimos observando pinturas de la época y la iglesia desde la perspectiva superior.

La iglesia se usó hasta 1887, año en que se inauguró la iglesia de San Nicolás, sucesora de ésta. Afortunadamente, un grupo de historiadores aficionados evitó que el edificio fuera derruido y expuso allí una colección de patrimonio católico de Ámsterdam que aún podemos ver en salas contiguas a la iglesia.

En la actualidad este bonito espacio sigue celebrando ceremonias religiosas en Navidad y los primeros domingos de mes en invierno. La iglesia ha dejado su clandestinidad y es muy codiciada también para acoger bodas. ¡No me quiero imaginar lo que tiene que ser subir por esas estrechas escaleras con tacones y vestido de cola!

Pronto volveremos para seguir la visita a este peculiar edificio en el resto de estancias, ya que también se puede recorrer como casa-museo, muy interesante.

Sitio Oficial | Op Solder
En Diario del viajero | Museos: Nuestro Señor del Ático (Amsterdam)
En Diario del viajero | Hemos estado: Amsterdam

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