Una de las visitas obligadas para el viajero que pase por Atenas es sin dudas, el Olympieion también conocido como el Templo de Zeus Olímpico.
Está situado a 500 metros al sudeste del Acrópolis, y a unos 700 metros de la Plaza Sintagma (corazón del centro ateniense), cerca de la Puerta de Adriano. Fue justamente este emperador quien concluyera su construción después de 700 años de idas y vueltas en las obras.
Es uno de los templos más grandes de la antigüedad. Su superficie, mayor aún que la del famoso Partenon, tenía 108 metros de largo por 43 de ancho. Originalmente estaba rodeado de 104 columnas corintias de las cuales sólo 15 han sobrevidido hasta nuestros días como maravillosos ejemplos de su esplendor.