
Estás en Suecia. Es sábado por la tarde y te apetece comprar una botella de vino para llevar a unos amigos que celebran una cena. Intentas buscar un lugar donde comprarlo. Es inútil, no hay ninguno. En Suecia, sólo las tiendas del monopolio estatal Systembolaget (literalmente ‘la compañía del sistema’) pueden vender alcohol de más de 3,5%.
Las 411 tiendas del Systembolaget están repartidas por las principales localidades suecas y cuentan con un estricto horario. En general, cierran a las seis de la tarde los días de diario (a veces algo más tarde los jueves y viernes) y a las tres de la tarde los sábados. Cierran hasta el siguiente lunes.
El sistema está pensado para controlar el abuso de alcohol. Además del horario limitado, los dependientes no venden alcohol a los clientes si piensan que ya se encuentran bajo la influencia de la bebida, si no pueden verificar su edad o si piensan que el cliente está comprando en nombre de terceros. Sólo los mayores de 20 años pueden comprar.

