
Una decisión discutible tomada sobre un espacio público en el distrito de Slotervaart, en Amsterdam, Holanda, ha hecho reaccionar a la comunidad gay. Es que el parque Oeverlanden van de Nieuwe Meer ha inaugurado un nuevo sistema de señalización que divide sectores para juegos, perros… y encuentros homosexuales.
Esto se debe a que ese espacio verde era utilizado por los gays practicantes del cruising, es decir, aquellos en busca de aventuras sexuales con desconocidos y en espacios públicos. De este modo, buscando recuperar el parque para toda la comunidad, las autoridades del municipio decidieron reservarles un sector exclusivo para que ellos continúen con sus prácticas mientras el resto de los ciudadanos realiza las suyas sin cruzarse con escenas de sexo explícito.
