
Uno de los parajes más espectaculares de Grecia se encuentra a tiro de piedra de Atenas, en el Cabo de Sunio (Σούνιο). Situado en el extremo suroriental de Ática, el cabo de Sunio vigilaba la entrada al puerto de Atenas.
Fue aquí donde se levantó hace 2500 años el espectacular Templo de Poseidón, cuyas ruinas se siguen alzando, majestuosas, en un montículo a 60 metros de altura sobre el nivel del mar. Poseidón, el dios del mar, era la divinidad más importante en Grecia después de Zeus.
Hoy en día se conservan 18 columnas dóricas de mármol, de las 42 originales. La imagen de las columnas alzándose sobre el mar, alejadas de toda civilización, es una de las estampas más espectaculares de Grecia.
