
El tristemente célebre campo de concentración de Auschwitz atrae cada año a miles de personas. Todas, deben pasar debajo del cartel que reza la terrible frase: Arbeit Macht Frei (“el trabajo les hace libres”). El pasado 18 de diciembre, ese cartel había desaparecido.
Después de una corta investigación, las autoridades polacas lo ubicaron el día 20 en una zona boscosa del norte de su país, cortado en 3 trozos.
Por lo visto los dos delincuentes que se ocuparon de llevarse el cartel de hierro, junto con sus 3 cómplices (que la tarea debe haber llevado su tiempo y esfuerzo), confesaron al ser detenidos en Cracovia que lo habían hecho siguiendo el encargo de un turista sueco, que habría visitado el campo unos meses antes.



