
En mayo de este año, un par de visitantes extrajeron de Stonehenge un trocito de las piedras sagradas con una antigüedad de más de 5.000 años, usando un destornillador y un martillo.
Hechos como éste han llamado la atención de las autoridades a cargo de preservar los sitios declarados como Patrimonio de la Humanidad en las islas británicas.
UNESCO ha informado que son siete los sitios en peligro de ser afectados (o que ya lo han sido) como en el caso de Stonehenge.
