
En Venezuela se están registrando algunos efectos no deseados que pueden atribuirse al cambio climático. Uno de ellos, es que el mundialmente famoso Salto del Angel se ha quedado casi sin agua.
La caída de agua más alta del mundo, aparentemente ha resultado visiblemente afectada por la sequía que en los últimos meses ha reinado en el país.
Caracas y muchas de las principales ciudades del país han sido sumidas en una fuerte ola de calor, en la cual se han registrado altas temperaturas de hasta 45 grados, cuando el promedio es de 27 grados.
Además, residuos de arena y polvo se han acumulado en los cielos de la capital, producto del incendio forestal que desde hace varios días se registra en el Parque Nacional El Ávila, y el cual ha acabado por lo menos con 20 hectáreas del lugar.


Uno de los acuerdos que existe en relación a Caracas, es que se trata de una ciudad en la que la cocina es excelente, con una oferta muy variada que permite comer desde una sencilla arepa (no pueden irse de acá sin comer al menos una) hasta el más exquisito plato gourmet. No vivimos ya la época de oro de los restaurantes capitalinos de los años 80 del siglo pasado en la que los alimentos de los más exclusivos restaurantes llegaron a venir en el Concorde, pero existe una oferta culinaria interesante y es seguro que en ningún lugar comerán mal.
En esta segunda entrega sobre el Parque Nacional el Ávila en Caracas, la excursión que propongo es hacia la población de Galipán, incluyendo la visita al Hotel Humboldt que es uno de los íconos ineludibles de la ciudad y el teleférico de Caracas. La visita la podemos hacer de dos maneras y depende un poco de cuánto ejercicio quieran hacer ya que se pueden hacer tanto en transporte como a pie.
No sé si lo he dicho suficiente pero el principal atractivo de Caracas es su guardián: el Ávila: la gran montaña que bordea a la ciudad por el norte y que la separa de la costa. Pero no es una montaña aislada, sino un eslabón de la gran cadena montañosa de la
Los domingos Caracas cambia y nos muestra su cara más verde. Avenidas que normalmente son únicamente para vehículos, se transforman en espacios para que las familias compartan y hagan deporte. Es un escenario bien singular porque nos permite recorrer arterias que de otra manera nos son prohibidas, a menos que queramos que nos arroyen. Me refiero, principalmente, a la
El llamado centro de Caracas, capital de Venezuela, está demarcado por la 
