Muchas veces, y por distitos motivos, los vuelos se retrasan. Claro que si ello sucede antes de embarcar, los pasajeros pueden caminar, comprar, comer o realizar otras actividades. Pero si el vuelo se retrasa con los pasajeros a bordo, las opciones de distracción son más acotadas.
Pues eso sucedió a las personas que pretendÃan partir del aeropuerto de Shangai a bordo de un Boeing 747 de la aerolÃnea KLM. El avión no despegaba y el aburrimiento habÃa comenzado a invadirlos… hasta que comenzó a sonar la música.
Es que parte del pasaje eran los miembros de la Sinfónica de Amsterdam que decidió sacar sus intrumentos y brindar un concierto improvisado a sus compañeros de vuelo para que el tiempo pase más rápido y, también, para quitarles una sonrisa.



