
Muchos de nosotros nos hemos visto afectados por la presencia de la nube de ceniza procedente del volcán Eyjafiallajökull y que paralizó los cielos europeos por casi una semana. Pero, ¿qué ha cambiado después de la nube?
La pregunta viene a cuento, además, porque una nueva nube de ceniza volcánica procedente de Islandia ya está causando problemas en algunos países (Irlanda y Reino Unido) y no se descarta que vuelva a llegar hasta España.
Tanto en lo personal, como a nivel de industria turística, este hecho nos enfrentó a la vulnerabilidad de cualquier programa de viaje, por más perfectamente organizado que estuviera.
De golpe, cientos de miles de pasajeros acostumbrados a volar un par de horas y trasladarnos a nuestro destino elegido en la otra punta del continente, nos vimos empantanados en una situación donde no había muchas alternativas de solución. La Naturaleza mandaba.









