
Todos los países tienen un lugar que los identifica; esa plaza, edificio, monumento o fuente que actúa como emblema y bandera frente al resto del mundo. En Singapur, ese papel lo desempeña el Merlion: una estatua de lo más curiosa, situada muy cerca del puerto.
Su nombre proviene de mer (“mar”) y lion (“león”), y como la misma palabra indica, se trata de un animal mitológico, con cabeza de león y cuerpo de pez, que con sus fauces abiertas escupiendo agua constantemente, vigila la bahía de Singapur.
El icono data de 1964 y fue diseñado para servir como emblema turístico al país que ya desde el siglo XIV (mucho antes de la declaración de su independencia con respecto a Malasia) se hacía llamar “la ciudad del león”. Por su parte, la cola de pez quiere recordar el pasado de la antigua ciudad pesquera, Temasek, en la que el actual Singapur encuentra sus orígenes.





