En estos días se habla mucho de difuntos, Halloween y las múltiples formas de conmemorar a los muertos en todo el mundo. En la provincia de Málaga, en la comarca de la Axarquía se encuentra un lugar singular: el cementerio octogonal de Sayalonga.
Hablamos de un pequeño y típico pueblo blanco de la serranía malagueña a unos 40 kilómetros de Málaga y su aeropuerto internacional, que vive con las tradiciones de siglos a flor de piel. Se encuentra a tan sólo 9 kilómetros de la Costa del Sol, a unos 350 metros de altura y en plena ruta del Sol y Vino de la comarca. Sus poco más de 1.500 habitantes saben que su cementerio es especial, es el único conocido de forma casi circular y en el que los nichos se ubican con la misma disposición de un panal de abejas.









