
¿Sabías que “maleta” es un diminutivo en su origen, y que también hay maletas llamadas “mangas”? ¿Qué tienen en común una manga y un dedo, que se refieren a lo mismo si hablamos de pasarelas en los aeropuertos?
Vamos a iniciar un recorrido por las palabras que pueblan cada día nuestro discurrir viajero. Os presento las etimologías viajeras, el origen de esos términos que, algunos perdidos atrás en el tiempo, otros de incorporación reciente, nos hacen hablar de viajes.
Se trata de un ejercicio lúdico (aunque trabajoso en ocasiones) que combina dos de mis pasiones, la Filología y los viajes, y que tan solo pretende mostrar curiosidades acerca de esas palabras en las que tan pocas veces nos detenemos pero que nos sirven para comunicarnos acerca de lo que nos mueve.
Unas palabras nos resultan más familiares, otras son empleadas localmente en determinados dialectos del castellano, en Hispanoamérica, muchas provienen del inglés…
Seguro que aprendemos nuevas cosas con este repaso de etimologías viajeras, y os invito a que comentéis otros términos peculiares sobre los que queráis hablar.








