Los aeropuertos tienden a ser espacios mas o menos tediosos, predecibles, donde casi todo lo que pasa está dentro de lo “normal”. Un poquitín aburridos. Pensando en ello, las autoridades del Aeropuerto Schiphol de Amsterdam, le han puesto un poquito de “diversión” a su campaña: “¿Algo para declarar?”
Buscando una forma de recordar a los pasajeros que deben declarar ciertos objetos a la entrada al país, se les ocurrió recurrir al humor, la sorpresa y la curiosidad como formas de acercamiento a los pasajeros.







