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		<title>Magazine - munich</title>
		<link>http://www.diariodelviajero.com</link>
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Diario del Viajero, blog sobre viajes y destinos con las mejores ofertas para viajar por España y el mundo.		</description>
		<pubDate>2013-06-19 16:32:45</pubDate>

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      <title><![CDATA[Nunca te subas sin pagar a un autobús alemán: un ama de casa podría enfadarse mucho contigo]]></title>
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      <pubDate>Tue, 15 Jan 2013 10:41:56 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/1353409876864.jpg" alt="" />Recuerdo perfectamente <strong>la primera vez que cogí un transporte público en la ciudad de Munich</strong>, Alemania, hará ya unos años. Concretamente, un autobús que me trasladaría desde un barrio periférico hasta el centro neurálgico de la ciudad, Marienzplatz.</p>

	<p>Podría haberme trasladado en bicicleta, tal y como hacen muchos muniqueses, pero decidí recurrir a la eficiente red de autobuses porque la tarde había traído tórpidas nubes y empezaban a caer algunas gotas. <strong>Los cambios meteorológicos son frecuentes en Munich</strong>, como si el cielo fuera un paciente aquejado de trastorno bipolar. </p>

	<p>Me apetecía consagrar la tarde a escribir, o a reflexionar (digerir, más bien) acerca de todos aquellos momentos concatenados tan, tan lejos de casa. Así que me dirigía al centro de la ciudad para guarecerme en algún bar, a sabiendas de que la hostelería muniquesa tiene los precios por las nubes (sobre todo si tu idea es ir a tomar algo).</p>

	<p>Me apercibí entonces de que <strong>en Munich eran mucho más taxativos en cuanto a autoridad y reglamentación se refiere</strong>. No sólo el cuerpo policial impone mucho, pues semeja un ejército dispuesto a invadir otro planeta. También había otros aspectos más chocantes para mí, que procedía de un país permisivo y laxo por naturaleza. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por ejemplo, jamás se te requería pase alguno para acceder al transporte suburbano, ya que no existen los torniquetes, <strong>ni tampoco es necesario validar un billete para subir a un autobús</strong>. Lo que, a primera vista, pudiera interpretarse como una mayor displicencia no era tal. En el fondo, era una trampa, una artimaña mortífera. Por ello, casi nadie viaja de polizón en Munich. </p>

	<p>Lo descubrí mi tercer día en la ciudad: <strong>una caterva de revisores camuflados se dispersan estratégicamente por todos los transportes públicos</strong>. Es decir, que tú puedes viajar sin pagar ni un céntimo durante semanas y semanas, sin que nadie te amoneste por ello, con una tranquilidad que de buen seguro induce al latrocinio. Pero un día, de improviso, <strong>una venerable ama de casa entrada en años y en carnes se sienta a tu lado</strong>. Porta bolsas de la compra. Incluso tira de un carro, si se tercia. </p>

	<p>Y entonces, de improviso, se identifica como revisor oficial y te solicita tu billete o tu pase semanal IsarCard. Si te atrapan viajando gratis, la multa puede ser de órdago. Y no se andan con buenas palabras: son capaces de echarte fuera del transporte en volandas, literalmente.</p>

	<p>A pesar de todo (o precisamente por eso), Alemania dispone de unos transportes públicos alucinantes. En Dresde, por ejemplo, disponen <strong>del autobús más grande del mundo</strong>. Se llama Auto Tram Extra Grand (lo podéis contemplar en la foto que encabeza este artículo) y mide algo más de 30 metros de largo y tiene una capacidad de para 256 pasajeros. </p>

	<p>Se impulsa con un motor híbrido y está compuesto por tres convoyes articulados que mantienen correctamente la trayectoria marcada por la cabecera gracias a un sistema informático de dirección. Como si estuvieras en un capítulo de <em>Star Trek</em>.</p>

	<p>Naturalmente, para curarme en salud, jamás me colé en ningún transporte público muniqués. <em>Nächste Haltestelle… Marienplatz</em>, enunció la meliflua voz que salía de los altavoces del autobús. Mi parada, aquí me bajaba.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.autotram.info/en.html">autotram</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El día que me reencontré con mi padre, y el día que descubrí Alemania (I)]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/el-dia-que-me-reencontre-con-mi-padre-y-el-dia-que-descubri-alemania-i</link>
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      <pubDate>Fri, 04 Jan 2013 01:29:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/munchen_panorama.JPG" alt="" />Voy a hacer un pequeño ejercicio de memoria. Concretamente de <strong>mi reencuentro con mi padre</strong>, con el que, por razones que no vienen al caso, había perdido el contacto desde hacía diez años. </p>

	<p>Mi padre se había mudado a Alemania, también por razones que no son relevantes. Y el día que me reencontré con él <strong>también constituyó el primer día que pasé en Alemania</strong>. De mi reencuentro con mi padre y mi encuentro con Alemania, pues, quizá podáis sacar algunas ideas sobre el país teutón, particularmente de <strong>la ciudad de Munich</strong>, una de mis ciudades europeas favoritas. Dicen que hay cosas que se aprenden mejor si se cuentan envueltas en una historia, como un rollito de primavera preñado de poesía. Así que ahí va, mi historia, bien envuelta. Advierto desde ahora que la historia <strong>no es 100 % autobiográfica</strong>, pero eso tampoco importa, después de todo.</p>

	<p>Él estaba instalado en Munich, en un apartamento situado <strong>hacia el final de Schönstrasse</strong>, frente al zoológico de Hellabrunn. Ahora recuerdo que desde allí, cuando la noche relevaba al día, cuando todo quedaba en silencio, llegaba en sordina la trompeta de algún elefante o los parloteos de los papagayos. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Bien, si soy riguroso, la primera vez que vi a mi padre fue en casa, cuando nos hizo la última visita. Pero yo sólo tenía nueve años y de su recuerdo sólo conservo la mirada azul y el olor extranjero, nómada de sus ropas. Aquel día (sólo fue un único día, como presagiaba su olor), pues, prefiero no contabilizarlo. Fue más tarde, transcurridos diez años, cuando vi por primera vez a mi padre de verdad. <strong>Y pude comprobar que conservaba su ojizarca mirada y la aureola de espejismo</strong>. </p>

	<p>Aún hoy consigo evocar minuto a minuto las sensaciones que me asaltaron al bajar del avión, en el aeropuerto de Frankfurt Hahn. Llegaba desde Madrid, en pleno agosto, <strong>vestido con mi mínimo atuendo veraniego</strong>, y me estremecí de frío. Lloviznaba, el cielo estaba gris, me sentía desubicado. </p>

	<p>Recuerdo el viaje de una hora en autocar hasta Mainz, fascinado por aquel paisaje verde y exuberante, como de bosque encantado. Todo el tiempo estuve protegiéndome tras mi bolsa de viaje, <strong>levantando un muro entre lo que me rodeaba y mi persona</strong>.</p>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/kopie-von-005.jpg" alt="" />Recuerdo mi espera en la estación de trenes, refugiado del frío y de la lluvia de aquel agosto de mi nueva vida. No me despegué del asiento de hierro forjado, con mi bolsa a los pies y con la cautela instalada en los ojos, salvo para ir (dos veces) a los servicios. <strong>Urinarios modernos y tecnológicos, bien que eran de pago</strong>. También tenía hambre, pero, ya fuera por mi carácter reservado o por mi total desconocimiento del idioma, no me acerqué a ninguna de las cafeterías de la estación, ni siquiera al McDonalds, tristemente lo único de aquel sitio que me hacía sentir más cerca de casa.</p>

	<p>Recuerdo mi posterior viaje en tren, adentrándome en Baviera y aproximándome a la línea aserrada y neblinosa del horizonte: los Alpes. Y recuerdo, finalmente, <strong>mi llegada a Munich</strong>, y mis primeros pasos por sus calles al igual que si yo fuera un astronauta pisando la luna.</p>

	<p>Había cogido un <strong>busbahnhof</strong> (un autobús puntual y predecible cual metrónomo) en Marienplatz, echando un último reojo al reloj de carrillón de la catedral, <strong>por si sus famosas marionetas se atrevían a ejecutar su aplaudido baile</strong>. Pero no lo hicieron. Y a ese fortuito hecho le atribuí funestas consecuencias. <em>Quizá no debería haberme embarcado en este viaje</em>, pensé. Pero pensando y pensando ya me había plantado en las afueras, en una calle festoneada de casas y edificios bajos que rodeaba el zoológico de Hellabrunn. Cerca quedaba el río Isar, del que escuchaba su lejano cuchicheo. Más que una calle, <strong>Schönstrasse semejaba un bosque con un reguero de asfalto encajado en medio</strong>. </p>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/kopie-von-022.jpg" alt="" />Frente a la verja de barrotes de alambicada geometría, tuve la tentación de dar media vuelta y regresar a Madrid. Entonces, un veloz transeúnte subido a una no menos veloz bicicleta cruzó la calle tras mi espalda, haciendo sonar su timbre. Di un salto para esquivarlo y salir del carril-bici que invadía, y, por aquel azar, <strong>me vi trasponiendo el umbral de la verja</strong>. Y la inercia hizo el resto. </p>

	<p>Curiosamente, no guardo ningún recuerdo de mi mano tocando a la puerta, de mi padre abriéndola y de lo que seguro fue un apresurado saludo, un estrechar de manos, quizás, o un hospitalario y avergonzado &#8220;adelante, hijo&#8221;. Luego, <strong>la retahíla de frases encorsetadas, ademanes nerviosos y miradas erráticas</strong>. Todo eso lo supongo, ya digo. Quizá fue de otra manera.</p>

	<p>Mientras él trajinaba en la cocina (&#8220;debes de estar hambriento&#8221;, recuerdo que dijo), yo me paseé por el apartamento, haciendo crujir el parquet con cada paso. <strong>Me había ofrecido un vaso de zumo de uva mezclado con agua con gas, típico de por allí</strong>. No estaba mal, aunque me recordaba al jarabe para la tos.</p>

	<p>–Pon música, la televisión… lo que quieras, estás en tu casa –vociferó desde la cocina.</p>

	<p>Pero no, no estaba en mi casa, y <strong>el crujir de cada uno de mis movimientos en aquel lugar desconocido no hacía más que recordármelo</strong>. Me sentía como aquella vez que subí al entarimado de clase de Literatura para exponer mi trabajo de semiótica.</p>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/kopie-von-011.jpg" alt="" />Con todo, exploré a conciencia la sala de estar, no sé si por afán voyeurístico, para sentirme menos intruso, <strong>para conocer mejor a aquel desconocido que era mi padre</strong> o, sencillamente, y siguiendo la tónica de mis últimos días en Madrid, por no estarme quieto. </p>

	<p>Los libros significaban mucho para mí, así que lo primero que investigué fue su biblioteca. Aunque la palabra “biblioteca” le quedaba un poco grande a aquella estantería de anaqueles combados por el peso de <strong>Thomas Mann, Hermann Hesse, Stefan Zweig, Bertolt Brecht, Feuchtwanger, Oskar Maria Graf</strong>… todo autores alemanes. También descubrí <em>El código da Vinci</em> y varios volúmenes de <em>Harry Potter</em>. Curiosa mezcolanza que hizo chirriar mi filtro estético. A la vera, una butaca iluminada con una lámpara de pie con pantalla de vitela.</p>

	<p>El resto del mobiliario no me dijo nada, ni tampoco la decoración. Todo parecía muy funcional, desprovisto de personalidad. Incluso, las fotografías apenas ayudaban a llenar las lagunas. Una serie de instantáneas enmarcadas de personas que no conocía (él nunca aparecía en ellas) que reflejaban una vida anodina. La unión de todas ellas no podía ser la síntesis de la personalidad de mi padre, <strong>a no ser que las cosas que me habían contado de él no fueran ciertas</strong>. Una pareja abrazada con una cascada a sus espaldas, un hombre ceñudo sosteniendo una jarra de cerveza, otra pareja dándose un beso teatral, y el resto consistían en poses cómicas de estos mismos cinco personajes. Fotografías que podrían haber venido con el mismo marco, porque destilaban una sosería impropia de un hombre que se ganaba la vida con su cámara fotográfica (así era cómo se ganaba la vida mi padre: haciendo fotografías de lugares lejanos).</p>

	<p>
–Pareces un <em>sherpa</em> –dijo mi padre al salir de la cocina haciendo equilibrios con una bandeja.</p>

	<p>Tardé un segundo en captar a qué se refería, y <strong>entonces me di cuenta de que aún cargaba al hombro mi bolsa de viaje</strong>.</p>

	<p>–Eh… sí –vacilé, avergonzado.</p>

	<p>–Déjala por donde quieras.</p>

	<p>–No sé…</p>

	<p>–Donde quieras, donde quieras – insistió con énfasis –, come donde quieras, duerme donde quieras, acomódate donde quieras. Ése es mi lema.</p>

	<p><em>Y la justificación moral que te permitió abandonarnos</em>, pensé para mis adentros.</p>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2013/01/kopie-von-029.jpg" alt="" />Hacía años, ya no recuerdo cuántos, que mi enemistad hacia mi padre era más que evidente. Quizá dio comienzo cuando fui consciente de que mi madre todavía lloraba por él, encerrada en su habitación y en silencio, para que yo no la oyera; aunque los ojos enrojecidos ya no eran tan fáciles de enmascarar. O, tal vez, fue <strong>cuando interpreté las fábulas de Esopo en una obra de teatro del instituto</strong>. Yo hacía de árbol. Vinieron todos los padres de mis compañeros de clase, tantos que a veces dudé que tuvieran sólo dos padres cada uno. Mi padre no vino, como es obvio. Mi madre, tampoco: tenía que trabajar doble jornada para sacarme adelante.</p>

	<p>Nos sentamos a comer en el sofá, alrededor de una mesa baja de baquelita. Mi padre había preparado <strong>obatzda</strong>, una mezcla de mantequilla, cebolla, pimiento y queso camembert, y <strong>kartoffelnödel</strong>, una pelota blanda y pulposa confeccionada con patata. Y comía despreocupado, aunque en silencio. Yo, por el contrario, aún me hallaba abrumado por el viaje, por el cambio de aires y <strong>por el encontrarme frente a aquel desconocido de parentesco consanguíneo</strong>. En mí, cualquier movimiento (incluso los más comunes, como llevarme el tenedor a la boca) estaba lastrado por una imprecisión laboriosa, una impostura propia de una reunión de negocios en una multinacional china. </p>

	<p>En mitad de un bocado, mi padre se levantó de repente y puso algo de música, dispuesto a anular el silencio. Sonó entonces una pieza extraña y moderna, inclasificable, donde predominaban (lo descubrí con el tiempo) instrumentos poco comunes, como el <strong>theremin</strong>, el <strong>norlead</strong> o la <strong>darbuka</strong>. Y, de pronto, me abordó de esta guisa:</p>

	<p>–Bueno, ¿todo bien? El viaje, ¿bien? Estás…</p>

	<p>–Bien, sí –me apresuré, malicioso. No le iba a permitir tan fácilmente que recuperase nueve años de silencio con una canción extravagante y una ristra de preguntas vacías de contenido. </p>

	<p>–Ya veo. Bien, entonces.</p>

	<p>–Hay más palabras, aparte del &#8220;bien&#8221;. Y muchos sinónimos.</p>

	<p>Me sorprendía a mí mismo con una aguda locuacidad. Imagino que necesitaba interpretar algún papel que ya llevara muy ensayado, y <strong>mi preferido era el de cínico y misántropo contumaz</strong>.</p>

	<p>–Ah, es verdad. A ti te encantan las palabras, la literatura, leer libros… –<strong>Enumeró aquella lista a igual que si recitara un menú gastronómico</strong>. Señaló la biblioteca. –Si quieres alguno, coge el que te apetezca.</p>

	<p>–Están en alemán –objeté.</p>

	<p>–Perdona, tienes razón. Me los encontré cuando me mudé aquí, son de <strong>Jörg</strong> y <strong>Corinna</strong>. Yo no acostumbro a leer libros, y mucho menos a llevarlos conmigo. Prefiero un equipaje más… liviano –se esforzó en encontrar un adjetivo literario. –No suelo quitar ni añadir casi nada al sitio donde me hospedo si el plazo de estancia es inferior a dos meses. Y eso suele ser casi siempre.</p>

	<p>En <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/el-dia-que-me-reencontre-con-mi-padre-y-el-dia-que-descubri-alemania-y-ii">la siguiente entrega de este artículo</a>, os contaré más cosas de mi padre y, por extensión, de la vida cotidiana en Munich.</p>

	<p>Fotos | Sergio Parra | <a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:M%C3%BCnchen_Panorama.JPG">Wikipedia</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Allianz Arena, uno de los mejores estadios de fútbol del mundo]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/allianz-arena-uno-de-los-mejores-estadios-de-futbol-del-mundo</link>
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      <pubDate>Sat, 19 May 2012 06:08:00 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><iframe width="640" height="480" src="http://www.youtube.com/embed/57Y2R1lBUyA?rel=0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El nombre del <strong>Allianz Arena</strong> sonará hoy en todo el mundo ya que acoge la Final de la <span class="caps">UEFA</span> Champions League 2012 y todos los ojos fanáticos del fútbol observan lo que sucede en este estadio magnífico, <strong>uno de los mejores del mundo</strong>.</p>

	<p>El <strong>Allianz Arena</strong> es campo de dos equipos: el FC Bayern München y el <span class="caps">TSV</span> 1860 München. En el vídeo que traemos podemos ver cómo fue construido en tan sólo 3 años.</p>

	<ul>
		<li>El <strong>Fussball Arena München</strong> (su nobre &#8220;oficial&#8221;) se construyó en menos de tres años y fue completado el 30 de abril de 2005. Fue concebido tras un referéndum en octubre de 2001, cuando el 65,8 por ciento de los ciudadanos de Múnich votaron a favor de la construcción de un nuevo estadio en lugar de la restauración del Olympiastadion, sede de los Juegos Olímpicos de verano de 1972 y anterior hogar del Bayern y del Múnich 1860.<br />
<!--more--></li>
		<li>Está ubicado en el barrio de Fröttmaning, al<strong> norte de Múnich</strong>.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Es conocido popularmente con el sobrenombre de <em>Schlauchboot</em> (bote inflable)</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Tiene una cubierta transparente formada por <strong>paneles que pueden cambiar de color en función de quién esté jugando</strong>. Rojo para el Bayern, azul para el Múnich 1860 y blanco para Alemania.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>El estadio abrió sus puertas al fútbol de competición el 5 de <strong>agosto de 2005</strong>, con sus 66.000 localidades ocupadas, el Bayern derrotó a VfL Borussia Mönchengladbach por 3-0. En enero de 2006, se aprueba un aumento de 3.901 localidades en la capacidad del estadio, por lo que ahora puede albergar <strong>69.901 espectadores</strong>. Algunos de ellos se ubican en gradas supletorias que se colocan en los partidos de los equipos locales para albergar 10.400 asientos más en las gradas de los fondos sur y norte.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Aquí se jugó el <strong>partido inaugural de la Copa Mundial de la <span class="caps">FIFA</span> de 2006</strong>, en el que Alemania ganó por 4-2 ante Costa Rica. Otros cinco partidos de ese torneo se jugaron en el estadio, incluyendo la semifinal que Francia ganó por 1-0 a Portugal.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Cuenta con 106 palcos <span class="caps">VIP</span>, 400 puestos para periodistas, 2.200 asientos &#8220;business&#8221; y <strong>11.000 plazas de aparcamiento</strong>. Además los jugadores tienen habitaciones de calentamiento, una enfermería y <strong>cuatro vestuarios</strong>, uno para el Bayern, otro para el Múnich 1860 y otros dos para sus rivales.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>El diseño del estadio estuvo a cargo del Estudio de Arquitectura Herzog &amp; de Meuron of Basel, de Suiza.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>El campo tiene una superficie de juego de 8.000 metros cuadrados. Tanto el techo como la fachada están cubiertos por 2.874 paneles inflables que mantienen una presión constante.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>Para acceder al Allianz Arena todos los visitantes deben atravesar la <strong>Explanada</strong>, un camino definido por ondas y curvas sobre el parking, de 543 metros de largo por 136 metros de ancho.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>Visitas</strong>: Se realizan tours de aproximadamente 75 minutos tanto para grupos como para visitantes individuales. Se realizan a diario, se inicia con una proyección y luego una visita guiada a los vestuarios y tribunas. Más info en <a href="http://www.allianz-arena.de/en/arenatour/">este enlace</a>.</li>
	</ul>

	<p>En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/turismo-deportivo/los-diez-estadios-de-futbol-mas-miticos">Los diez estadios de fútbol más míticos</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El Museo del Juguete de Munich]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/museos/el-museo-del-juguete-de-munich</link>
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      <pubDate>Sat, 15 Jan 2011 07:00:45 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image24999" class="centro" alt=munich src="http://img.diariodelviajero.com/2012/09/munich.jpg" /><br />
Si tienes entre 6 y 99 años, te recomiendo una visita al <strong>Museo del Juguete de Munich</strong>. Una vuelta al pasado para ver cómo jugaban aquellos niños, aún en las épocas mas duras de la Europa del siglo pasado.</p>

	<p>El recorrido con ojos de niño por la ciudad de Munich comenzará en la <strong>Marienplatz</strong>. Debes estar allí poco antes de las 11 de la mañana. Mira atentamente la fachada trabajada de la Neue Rathaus (el Ayuntamiento &#8220;nuevo&#8221;, aunque fuera construido a finales del siglo <span class="caps">XIX</span>). En el carrillón de su torre, a las 11, saldrán a dar la hora una pequeñas figuras de madera que cantan y bailan una melodía popular, la <em>Schäfflertanz</em>. </p>

	<p>Una vez que termina el espectáculo, y con la sonrisa aún en los labios, caminas unos pocos metros y te encontrarás con la <strong>Rathausturm</strong>, la torre del Antiguo Ayuntamiento (en la foto). En su interior encontrarás una escalera caracol de cuento, que te llevará al <strong>Museo del Juguete</strong>, en su cuarta planta mientras espias los tejados del centro histórico de <a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-alemania/munich">Munich</a> por las ventanitas de la torre.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Ivan Steiger es un escritor, guionista de viñetas infantiles, director de cine y coleccionista de juguetes, y desde su juventud fue dándole forma a esta galería de juguetes del siglo <span class="caps">XIX</span> y XX. Casas de muñecas, trenes de juguete, ositos, muñecas, soldaditos y una enorme galería de Barbies de las primeras series. Caras de porcelana, vestidos de encajes, aviones de hojalata.</p>

	<p>El museo se encuentra en Marienplatz 15, abre cada dia desde las 10 y hasta las 17.30 hs. La entrada cuesta 3 euros para los adultos y 1 euro para menores, con una entrada para familias de 6 euros para todos.</p>

	<p>Foto | Fli<a href="http://www.flickr.com/photos/prc74/131762737/sizes/z/in/photostream/">ckr de Prc74</a>Sitio web | <a href="http://www.spielzeugmuseum-muenchen.de/deutsch/munich/bilden.html">Spielzeugmuseum Munchen</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/kunstareal-en-munich-complejo-de-museos">Kunstareal en Munich: complejo de museos</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Munich tiene el mejor aeropuerto de Europa]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/munich-tiene-el-mejor-aeropuerto-de-europa</link>
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      <pubDate>Tue, 22 Jun 2010 10:00:23 +0000</pubDate>

      <author>Julia Boccardo</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image17500" alt="aeropuerto de munich" src="http://img.diariodelviajero.com/2010/06/munich.jpg" /></p>

	<p>Hace unos días <strong>Skytrax</strong> daba a conocer los resultados de sus <em>World Airport Awards 2010</em>, los premios que anualmente dan a los mejores aeropuertos del mundo. Y este año, el elegido dentro de la categoría de <strong>Mejor de Europa</strong> ha sido el de <strong>Munich</strong>.</p>

	<p>La decisión se basa en la opinión de alrededor de 10 millones de personas en todo el mundo que han sido preguntadas acerca de su aeropuerto favorito. El de <a href="http://www.diariodelviajero.com/destinos/ciudades-de-alemania/munich">Munich</a>, además de haber sido el preferido entre los europeos, ha ocupado el <strong>cuarto puesto en el ranking de los 10 mejores</strong>. <!--more--></p>

	<p>Los pasajeros han decidido que este Top 10 mundial estuviera encabezado por el <strong>Aeropuerto de Singapur</strong>, que ya figuraba en el primer puesto en la clasificación de <a href="http://www.diariodelviajero.com/noticias/los-mejores-aeropuertos-del-mundo-son-asiaticos">los mejores aeropuertos del mundo</a> realizada hace cerca de dos meses por la Organización de Consumidores y Usuarios.</p>

	<p>El aeropuerto europeo que ha salido victorioso, llamado Franz Josef Strauss, está situado unos 28 kilómetros al noroeste de Munich. Comenzó a funcionar en el año 1992 y se ha convertido en el segundo de Alemania en cuanto a tráfico de viajeros (en 2009, pasaron por allí más de <strong>32,7 millones de pasajeros</strong>). Tiene una zona comercial y de ocio muy amplia, así como una parte exterior cubierta con un techo trasparente (la más grande de Europa). Pero, sin duda, lo que lo hace destacar más sobre el resto es su <strong>eficiencia</strong>.</p>

	<p>Foto | <a href="http://www.flickr.com/photos/51384832@N00/361920798/">Flickr de llinke</a><br />
Vía | <a href="http://expreso.info/es/noticias/transporte/15141_eligen_al_aeropuerto_de_munich_como_el_mejor_de_europa">Expreso</a><br />
n Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/consejos/los-mejores-y-los-peores-aeropuertos-para-dormir">Los mejores y los peores aeropuertos para dormir</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/espana/lanzarote-tendra-el-primer-aeropuerto-verde-de-espana">Lanzarote tendrá el primer aeropuerto verde de España</a><br />
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      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Munich: mercado de Navidad alternativo]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/munich-mercado-de-navidad-alternativo</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/munich-mercado-de-navidad-alternativo</guid>
      <pubDate>Wed, 02 Dec 2009 14:01:05 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image14792" src="http://img.diariodelviajero.com/2009/12/tollwood-sommer.jpg" class="centro" alt="Munich" /></p>

	<p>Si visitas <strong>Munich para Navidad</strong>, tienes una cita con el Toolwood Winter Festival. Un <strong>mercado de Navidad alternativo</strong> que se realiza desde el pasado 25 de noviembre y hasta el próximo 31 de diciembre.</p>

	<p>Nacido en 1988, ya congrega su propia audiencia con lo más avanzado de las tendencias en moda, diseño, arte y gastronomía.</p>

	<p>Algunos de los atractivos de este año:</p>

	<ul>
		<li>Más de 200 puestos en el <strong>&#8220;Mercado de las Ideas&#8221;</strong>, con una oferta creativa y artesanal para las próximas fiestas. </li>
	</ul>

	<p><!--more--></p>

	<ul>
		<li><strong>Patinaje sobre hielo</strong>: Una pista para jugar durante el día y a la noche, iluminada por candiles. El costo del alquier de lospatines es de 2,50 euros para los adultos y 1,50 euros para los niños. </li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>Cabaret: The Tiger Lillies Freakshow</strong>. Extrañas criaturas, circo, music-hall, cabaret extravagante, humor inglés y diversión bizarra para mayores de 12 años.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>Opera: Mnozil Brass &#8220;Irmingard&#8221;</strong>: una mezcla vertiginosa desde el jazz al rap, toques de Mozart y vientos discotequeros. Se presenta como &#8220;una ópera en aslgo así como dos actos&#8221; a cargo de músicos vieneses.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>Wolke 7</strong>: una tienda enorme donde la música no para de sonar. Todos los ritmos, de todos los rincones del mundo.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>Futterkrippe</strong>: la cita con lo mejor de la gastronomía del mundo: recetas de América y lo mejor de la cocina centroeuropea. </li>
	</ul>

	<p>Durante el &#8220;<strong>mercadillo navideño alternativo</strong>&#8220; los niños tienen un papel protagónico, payasos, talleres de arte y un rincón &#8220;bio&#8221; donde aprenden técnicas de reciclaje, cómo tener un huerto en casa o como compensar la huella ecológica de sus actividades diarias.</p>

	<p>El mercado se realiza en Theresienwiese, una zona de la ciudad muy bien conectada. El Metro (U-bahn) tiene una parada justo en la puerta del lugar del encuentro. Y hay un sistema de <a href="http://www.parkundride.de/de/03anlagen/a/">Park und Ride</a> que provee aparcamiento y transporte público desde allí al mercado.</p>

	<p>Sitio oficial | <a href="http://www.tollwood.de/en/winterfestival-2009/">Toolwood</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/los-mejores-mercados-de-navidad-de-europa">Los mejores mercados de Navidad de Europa</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/el-metro-de-munich-y-otros-medios-de-transporte">El Metro de Munich y otros medios de transporte</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores mercados de Navidad de Europa]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/los-mejores-mercados-de-navidad-de-europa</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/los-mejores-mercados-de-navidad-de-europa</guid>
      <pubDate>Tue, 01 Dec 2009 12:48:50 +0000</pubDate>

      <author>Ignacio Munguía</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2009/12/tallinn-navidad.jpg" class="centro" alt="Tallinn" /></p>

	<p>Los <strong>mercados de Navidad</strong> son una tradición muy arraigada en buena parte de la <strong>Europa</strong> central y nórdica. En ellos podemos encontrar decoración navideña, vino dulce caliente, artesanía local y todo tipo de tentempiés típicos. No sólo son lugares de atracción para los visitantes, sino también puntos de encuentro para los locales .</p>

	<p>He encontrado un par de listas recopilando los mejores mercados de Navidad de Europa. En The TImes recopilan el <a href="http://www.timesonline.co.uk/tol/travel/holiday_type/breaks/article6874921.ece">Top 20</a> de estos mercados, colocando el de Tallinn (en la foto) en primer lugar. Una opción más reducida es la de TravelIntelligence, que reproducimos a continuación, y reduce la <a href="http://www.travelintelligence.com/travel-writing/europe-s-top-10-christmas-markets">lista</a> a tan sólo diez, la mayoría de ellos en <strong>Alemania</strong>. Así que si te planteas viajar por Europa durante el próximo puente o las vacaciones navideñas, aquí tienes una propuesta.</p>

<h3>Colonia</h3>

	<p>La ciudad alemana tiene cuatro mercados navideños, siendo el más famoso de ellos el de <em>Am Dom</em>, en la misma plaza en que se encuentra la imponente <strong>catedral gótica</strong>. Los puestos se sitúan en torno a un gran árbol de Navidad, y predomina la artesanía. No faltan los músicos callejeros ni, por supuesto, el <em>glühwein</em> (el mencionado vino caliente aromatizado).</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En el corazón de la ciudad vieja se localiza el más coqueto <em>Alter Market</em>, con su toque anticuado y orientado hacia los más pequeños; con su teatro de marionetas, juguetes artesanos y demás. La ciudad que dio origen al &#8220;agua de colonia&#8221; tiene otros muchos atractivos, y se calcula que cada diciembre es visitada por más de dos millones de personas.</p>

<h3>Viena</h3>

	<p>Aunque una visita a <strong>Viena</strong> siempre merece la pena (valga el pareado), en Navidad es muy especial. La ciudad está profusamente decorada (para mi gusto, incluso demasiado :)) y en la <strong>plaza del Ayuntamiento</strong> se celebra el <em>Christkindlmarket</em>, uno de los mercados de Navidad con más solera de Europa.</p>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2009/12/viena-navidad.jpg" class="centro" alt="Viena" /></p>

	<p>El mercado tiene más de siete siglos de antigüedad y se inicia ya a mediados de noviembre. Uno de sus detalles únicos es que se encuentra rodeado de un parque, cuyos árboles se decoran con luces temáticas de inspiración navideña.</p>

<h3>Núremberg</h3>

	<p>Ni el más antiguo, ni el más grande, pero quizá uno de los más bellos. El mercado navideño de <strong>Núremberg</strong> se extiende por las calles adoquinadas que rodean a la iglesia de <em>Frauenkirche</em>. Aquí, el <em>glühwein</em> y las <em>bratwurst</em> son las protagonistas. Existe la tradición de que, tras inaugurar el mercado, un joven con un traje dorado y una corona vaya por la ciudad anunciando la &#8216;buena nueva&#8217;.</p>

<h3>Dresden</h3>

	<p>Esta ciudad de la antigua <strong>Alemania oriental</strong> tiene un mercado con gran tradición (casi seis siglos), muy arraigado en su población. Recibe el nombre de <em>Striezelmarket</em>, un nombre en honor a unas tartas dulces de fruta denominadas <em>striezel</em>. El segundo domingo de diciembre se celebra un <strong>festival de tartas</strong>, en la que se elige el mejor ejemplar, conmemorando la época en que las tartas se presentaban al príncipe local.</p>

<h3>Bruselas</h3>

	<p>Saliendo de los países germanoparlantes llegamos a la capital belga. Su mercado navideño tiene lugar en la incomparable <strong>Grand Place</strong>, y como no podía ser de otra manera, las delicias gastronómicas del pais (y especialmente el <strong>chocolate</strong>) tienen el protagonismo. Como característica más original, la presencia de casetas representando a los diferentes países europeos.</p>

<h3>Múnich</h3>

	<p>La capital de <strong>Baviera</strong> también merece un lugar destacado en esta lista. Aunque hay varios mercados navideños en la ciudad, el más relevante es el de la <em>Marienplatz</em>, corazón de la ciudad. Junto a este mercado principal existe un mercado de belenes, donde se venden <strong>figuras artesanales</strong> del Nacimiento, igual que en la tradición española. Sin duda, una imagen muy diferente a la de la popular <em>Oktoberfest</em>.</p>

<h3>Praga</h3>

	<p>Se trata de otra ciudad para la que no hacen falta excusas a la hora de visitarla, sin embargo, el mercado de Navidad es un aliciente más. A pesar de que los checos son los menos religiosos de todos los europeos, se toman en serio este mercado, que se celebra en la plaza central de la vieja ciudad barroca. A parte del <strong>cristal de Bohemia</strong>, uno de los grandes atractivos para los niños es el pequeño <strong>zoo</strong> en el que pueden acariciar a los animales.</p>

<h3>Tallinn</h3>

	<p>La <em>Raekojaplats</em> de <strong>Tallinn</strong>, nevada y con su mercado de Navidad (como en la foto de cabecera) es simplemente idílica. Los gorros, sombreros, bufandas y jerséis son el producto de artesanía más popular, lo que no es extraño debido a la temperatura que suele hacer por estas fechas en Estonia. Según la tradición fue precisamente aquí donde se izó el primer <strong>árbol de Navidad</strong> en 1441.</p>

	<p>Debido a la prohibición en los años de ocupación soviética, el mercado sólo se celebra desde 1991. Sin embargo, la festividad de <strong>Yule</strong> (<em>jõulu</em> en estonio), antecedente pagano de la Navidad, está muy arraigada en todos los países nórdicos.</p>

<h3>Berlín</h3>

	<p>La capital de <strong>Alemania</strong> también tiene su rincón para las celebraciones navideñas, fundamentalmente en torno a la <em>Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche</em>, que permanece sin reconstruir como recuerdo de la II Guerra Mundial. El mercado navideño berlinés tiene un toque más moderno y cosmopolita que los de otras ciudades alemanas, sin embargo, en él no faltan los elementos típicos comunes.</p>

<h3>Copenhague</h3>

	<p><img src="http://img.diariodelviajero.com/2009/12/navidad-copenhague.jpg" class="centro" alt="Copenhague" /></p>

	<p>El mercado de Navidad de la capital danesa se celebra en el <strong>Tívoli</strong>, el parque de atracciones más antiguo de Europa. La ambientación parece sacada de los cuentos de Hans Christian Andersen, el famoso autor danés de literatura infantil. Para redondear su atractivo, el lago central del parque se convierte en estas fechas en una <strong>pista de patinaje sobre hielo</strong>.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.travelintelligence.com/travel-writing/europe-s-top-10-christmas-markets">Travel Intelligence</a><br />
Imágenes | <a href="http://www.tourism.tallinn.ee/">Tallinn Tourism Bureau</a>, <a href="http://www.flickr.com/photos/charley1965/">charly1965</a>, <br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/llega-la-navidad-alemania">Llega la Navidad: Alemania</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Kunstareal en Munich: complejo de museos]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/kunstareal-en-munich-complejo-de-museos</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/kunstareal-en-munich-complejo-de-museos</guid>
      <pubDate>Wed, 26 Aug 2009 14:41:31 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image13537" src="http://img.diariodelviajero.com/2009/08/alemaniamucpinakothek.JPG" class="centro" alt="Munich" /></p>

	<p>El área de arte <strong>Kunstareal en Munich</strong> es un distrito museístico donde se concentran casi todos los museos de arte importantes y las galerías de arte de la ciudad. </p>

	<p>Se pueden apreciar obras maestras de todas las épocas artísticas y realizar un viaje por el tiempo a través de la historia del arte. </p>

	<p>En la llamada <strong>área artística de Munich </strong>(entre las calles Türkenstraße y Luisenstraße) hay siete museos en los cuales se puede apreciar toda la gama de pintura que abarca desde los antiguos maestros hasta el arte contemporáneo.</p>

	<p>Además, calles y parques se han convertido en auténticas exposiciones de escultura al aire libre. Los lunes está cerrado, excepto la Nueva Pinacoteca que cierra los martes.<br />
<!--more--></p>

	<p>Las<a href="http://www.pinakothek.de/"> tres pinacotecas</a> (Antigua Pinacoteca, Nueva Pinacoteca, Pinacoteca de Arte Moderno), junto con la<a href="http://www.antike-am-koenigsplatz.mwn.de/glyptothek/index.html"> Gliptoceca</a>, la colección de la Antigüedad, la Casa Lenbachhaus y la Galería Schack, forman un único complejo museístico de gran valor.</p>

	<p>Debemos incluir también al <a href="http://www.museum-brandhorst.de/en/visitor-information.html">Museo Brandhorst</a>, que presenta la extensa colección de Udo y Annette Brandhorst, inaugurado hace pocos meses. </p>

	<p>Además de los grandes museos hay <strong>doce galerías</strong> que con el tiempo se han ido asentando en este lugar. Las galerías junto con los museos forman un paraíso para los amantes del arte en todas sus expresiones, tendencias y épocas.</p>

	<p>Dejamos aquí el enlace al <a href="http://maps.google.es/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=Kunstareal+,+Munich&sll=48.148888,11.571944&sspn=0.014889,0.032015&ie=UTF8&filter=0&update=1&z=14">mapa de Kunstareal</a> con la ubicación de las instituciones culturales.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Munich: ciudad surfera]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/munich-ciudad-surfera</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/munich-ciudad-surfera</guid>
      <pubDate>Sat, 15 Aug 2009 07:12:30 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/01amfGFDyT8" width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/01amfGFDyT8" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=01amfGFDyT8">Ve el video en el sitio original.</a></p></object></p>

	<p>Si algo tiene el <strong>surf </strong>es que para practicarlo se necesitan olas. De mar, <a href="http://www.diariodelviajero.com/america/la-pororoca-la-ola-mas-impresionante-del-mundo">de río</a> o <a href="http://www.diariodelviajero.com/asia/increible-piscina-llena-de-japoneses">artificiales</a>. Asi podemos comprobarlo con los nuevos fanáticos del <strong>surf en Munich</strong>, una ciudad a muchos kilómetros el mar.</p>

	<p>Alemania tiene costa en el Mar del Norte y en el Mar Bático, sin embargo el mejor surf actual se encuentra en Munich, capital de Baviera, sobre los Alpes. </p>

	<p>Se trata de la práctica en el río Isar, especialmente en dos <em>points</em> preferidos por los surfers locales: Eisbach y Flossände. Ambos son lugares donde se forman naturalmente olas en la corriente del rio. <!--more--></p>

	<p>Eisbach es un pequeño canal que fluye por el concido <em>Englischer Garten</em> en la misma <a href="http://maps.google.com/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=Englischer+Garten+,+munchen&sll=37.0625,-95.677068&sspn=33.352165,51.064453&ie=UTF8&t=h&z=14">ciudad de Munich</a> a orillas del río Isar a su paso por la capital bávara.</p>

	<p>Entre los puentes que comunican ambas orillas, se forman <strong>olas de un metro de altura</strong>, suficiente para sacarse las ganas. Flosslände está compuesto por dos canales sobre el mismo río uno 3 kilómetros al sur del <em>point</em> anterior.</p>

	<p>Esta escasa posibilidad de olas parece haber sido suficiente para generar una pequeña pero activa comunidad surfer local. Las <strong>orillas del Isar</strong> a su paso por el parque se llena de <strong>curiosos y turistas</strong> para ver el espectáculo (&#8220;exótico&#8221; por estas tierras alpinas) y hasta algún bus turistico ha incluido al puente Himmelreich en una de sus paradas.</p>

	<p>De todas formas, el río no da para todos. Los fines de semana se agrupan una gran cantidad de surfistas bávaros por lo que pocos pueden llegar a practicarlo en realidad. Además, la temporada es corta, porque dentro de poco tiempo el agua comenzará a enfriarse rápidamente hasta llegar a niveles bajísimos durante el invierno.</p>

	<p>¡ Y a ver quién se atreve entonces a echarse con la tabla al río !</p>

	<p>Video | <a href="http://www.youtube.com/watch?v=01amfGFDyT8">Youtube</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/el-metro-de-munich-y-otros-medios-de-transporte">El Metro de Munich y otros medios de transporte</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/europa/fiesta-de-la-cerveza">Fiesta de la cerveza</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El Metro de Munich y otros medios de transporte]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/europa/el-metro-de-munich-y-otros-medios-de-transporte</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/europa/el-metro-de-munich-y-otros-medios-de-transporte</guid>
      <pubDate>Tue, 10 Feb 2009 07:00:00 +0000</pubDate>

      <author>Maria Victoria Rodríguez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image11353" alt="Metro Munich" src="http://img.diariodelviajero.com/2009/02/metro-munich-3.jpg" /></p>

	<p>Aún recuerdo cuando viví mi primer encuentro con la eficiencia alemana. Y fue en el <strong>Metro de Munich</strong>. </p>

	<p>Bajando a la estación, el acceso al andén estaba precedido en un inmenso hall por una pequeña cajita metálica apoyada sobre un pie. Ni molinetes, ni guardas, ni cámaras o detectores de &#8220;<em>pasajeros sin billete</em>&#8220;. Y una fila de pasajeros, todos con su billete en la mano, esperando ordenadamente para pasar por la cajita a marcar su ticket.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Munich</strong> es la tercer ciudad de Alemania, con algo más de 1,3 millones de habitantes y una superficie muy extendida. Sin embargo, su sistema de transporte, incluyendo metro, autobuses, tranvías y trenes, es la mitad del de Berlín. A pesar de ello, puedes viajar a cualquier rincón de la ciudad, especialmente en el metro.</p>

	<p>Eso se debe a su planificación, con más de 245 paradas, y su eficiencia que permite transportar <strong>1,6 millones de pasajeros por día.</strong>. Dicen que no hay lugar en Munich que esté a más de 400 metros de una parada de algún tipo de transporte y puedo dar fe de ello.</p>

	<p><img class="derecha" id="image11354" alt="Metro Munich 2" src="http://img.diariodelviajero.com/2009/02/metro-munich-6.jpg" />También de lo extremadamente <strong>puntales y respetuosos de los horarios</strong>. Si en la parada dice que el tranvía pasa a las 09.53 horas, no te apresures a llegar a las 09.50 porque te congelarás innecesariamente 3 minutos esperando. Y si debe parar allí, lo hará aunque no haya nadie, y saldrá 2 minutos después religiosamente.</p>

	<p>El sistema de transporte en Munich se basa en dos pilares. El <strong>U-Bahn</strong> es el metro, con 6 líneas, 98 estaciones y un tráfico de 1 millón de pasajeros por día. A él se suma el <strong>S-Bahn</strong> su sistema de trenes con 6 lineas y 147 estaciones. Además hay autobuses y tranvías.</p>

	<p>Personalmente prefiero los tranvías (aquí dejo <a href="http://www.mvv-muenchen.de/web4archiv/objects/download/1/tramlinienplan_din_12-2007.pdf">el plano de sus recorridos</a>) porque tienen un ritmo más lento que permite observar mejor. Además, no suelen llevar pasajeros de pie.</p>

	<p>Para usar un transporte hay que proveerse de tickets en máquinas expendedoras. El billete para viajar dentro de la ciudad en si misma cuesta <strong>2.30 euros</strong> y al entrar en estaciones hay que pasarlos por la mencionada cajita metálica. Si se <em>&#8220;olvidan&#8221;</em> pueden ser pillados por los controles periódicos (que sí se realizan) y el <em>&#8220;sorry, yo turista</em>&#8220; no les eximirá de la multa.</p>

	<p>El principal punto de conexión, diríamos el corazón de todo el sistema, es la <a href="http://www.hauptbahnhof-muenchen.de/rw_e6v/main.asp?WebID=hbf_m_e&PageID=1&Modus=detail">Hauptbanhof</a> ubicada en pleno centro y a un paso del centro centro de Munich (Karltsatz). Desde la estación central (<em>figura como <strong>Hbf</strong> en todos los carteles</em>) podrásn llegar a todos lados dentro de la ciudad y de Europa, porque es nudo de conexiones de trenes a las principales ciudades como Viena, Salzburgo, Berlin, Hamburgo, Paris, etc. etc.</p>

	<p><iframe width="500" height="350" frameborder="0" scrolling="no" marginheight="0" marginwidth="0" src="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;source=s_q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=munchen+hauptbahnhof&amp;sll=40.396764,-3.713379&amp;sspn=9.20085,13.007813&amp;ie=UTF8&amp;t=h&amp;s=AARTsJqQ9iudojPMtJdGWmKa0ehb-wW4rw&amp;ll=48.140074,11.563196&amp;spn=0.005012,0.010729&amp;z=16&amp;output=embed"></iframe><br />
<small><a href="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;source=embed&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=munchen+hauptbahnhof&amp;sll=40.396764,-3.713379&amp;sspn=9.20085,13.007813&amp;ie=UTF8&amp;t=h&amp;ll=48.140074,11.563196&amp;spn=0.005012,0.010729&amp;z=16" style="color:#0000FF;text-align:left">Ver mapa más grande</a></small></p>

	<p>Quienes visiten el<strong> Metro de Munich </strong>se encontrarán, además, con unas estaciones hermosamente diseñadas y decoradas, impecables, ordenadas. Aquí les dejo algunas imágenes para que las disfruten.</p>

<div class="thumbs"><h3>Galer&iacute;a de fotos</h3>(Haz click en una imagen para ampliarla)<br />
<div class="float"><a href="http://www.diariodelviajero.com/galleria/metro-de-munich/1"><img src="http://img.diariodelviajero.com/galleries/metro-de-munich/thumb_Metro-Munich-2.jpg" alt="Metro-Munich-2.jpg" style="width:70px; height:70px;"/></a></div><div class="float"><a href="http://www.diariodelviajero.com/galleria/metro-de-munich/2"><img src="http://img.diariodelviajero.com/galleries/metro-de-munich/thumb_Metro-Munich-7.jpg" alt="Metro-Munich-7.jpg" style="width:70px; height:70px;"/></a></div><div class="float"><a href="http://www.diariodelviajero.com/galleria/metro-de-munich/3"><img src="http://img.diariodelviajero.com/galleries/metro-de-munich/thumb_Metro-Munich1.jpg" alt="Metro-Munich1.jpg" style="width:70px; height:70px;"/></a></div></div>      ]]></description>
      </item>
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	</channel>

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