
En una ciudad con tantas colinas como Lisboa es normal que haya esparcidos a lo largo de la misma varios miradores con encanto. El Mirador de Santa Luzia en Lisboa es uno de ellos.
El Mirador de Santa Luzia tiene ese aire decadente de muchos rincones de la ciudad, un aspecto que le da un encanto particular. Ofrece unas amplias vistas hacia el barrio de Alfama y el Tajo, que se observa inmenso frente al mirador.
Los puntos característicos que se observan desde este espacio lleno de buganvilias y decorado con azulejos desconchados, de izquierda a derecha son la cúpula de Santa Engracia, la Iglesia de San Esteban y las dos torres blancas de la Iglesia de San Miguel.
La pared sur de Santa Luzia tiene dos paneles de azulejos modernos, una representa la Plaza del Comercio antes del terremoto de 1755 y otro la toma de los cristianos del castillo de San Jorge.








