Hoy repasando fotos de la Ciudad de la luz, aunque aparezcan teñidas de nubes, me encuentro con esta gran figura dorada que reluce al sol y que corona la Columna de Julio. Paseamos por la Plaza de la Bastilla en París, un lugar emblemático de la historia del país galo.
La verdad es que, aparte de la columna y la escultura, el lugar en sí nos llama más la atención por el intenso tráfico que por cualquier otro elemento, aunque si nos fijamos en los detalles y, sobre todo, conocemos la historia que hay detrás, veremos mucho más en esta Plaza.
Place de la Bastille es un lugar simbólico de la Revolución francesa, situada en el emplazamiento de la antigua fortaleza (“bastille” es ‘fortaleza’ en castellano) de la Bastilla que fue destruida entre el 14 de julio de 1789 y el 14 de julio de 1790.
Me resulta fácil encontrar una excusa para viajar a Turín. Ahora, gracias a los vuelos de bajo coste, la ciudad italiana queda más cerca que nunca, y por eso esta semana me he regalado a mi misma una escapada para pasear por esas calles en las que guardo algunos de mis mejores recuerdos.
Tengo sólo tres días y son muchas las cosas que quiero hacer, así que he escrito una lista de imperdibles que comparto con vosotros para inspiraros y animaros a que visitéis esta preciosa ciudad del Piamonte.
Todas las ciudades del mundo deberían tener una plaza como esta, tan llena de vida y de belleza. Así es la Kathmandu Durbar Square, una plaza para tomarle el pulso a la capital de Nepal.
La Kathmandu Durbar Square es el epicentro de esta caótica, pero incomparable ciudad. Siempre está ajetreada y llena de cosas por descubrir. No cerréis los ojos porque en cualquier momento puede aparecer algo sorprendente.
La plaza está llena de edificios y monumentos tradicionales y muy representativos de la arquitectura newarí. El más celebre de todos es el palacio dedicado al dios mono Hanuman, uno de los más venerados del Hinduismo.
En pleno centro histórico de Jakarta encontramos Taman Fatahillah: una pequeña plaza donde dejar atrás el frenético ritmo de la capital de Indonesia para transportarnos, al menos con la imaginación, a la época en que la ciudad se encontraba bajo el dominio de los holandeses.
En la plaza Fatahillah y alrededores, los grandes rascacielos abren paso a blancos edificios de estilo colonial, que con sus paredes desconchadas componen un ambiente bañado de nostalgia. Entre los más representativos se encuentran Gereja Sion, la iglesia más antigua que se conserva en la ciudad, así como Toko Merah, la antigua casa del Gobernador van Omhoff, ambos situados a escasos metros de la plaza.
Hace tiempo que quería hablaros de esta pequeña plaza con la que me topé casi por casualidad en mi viaje a la capital portuguesa. El Jardín del Príncipe Real en Lisboa no es de los lugares más conocidos, pero si paseamos por el Bairro Alto podemos acercarnos a verlo.
En uno de nuestros recorridos por Lisboa, tras disfrutar del espectacular Miradouro de São Pedro de Alcântara, decidimos volver a la zona baja, hacia Marqués de Pombal, y por la Rua de Dom Pedro V (junto al convento de Sao Pedro de Alcántara y el famoso mirador), recorrida por tiendas de antigüedades y algunos edificios señoriales, llegamos a esta plaza.
El Parque, Jardín o Plaza del Príncipe Real, llamada así en honor al de Pedro V, fue diseñada en 1880 en un área residencial, la plaza y la zona conserva su carácter aristocrático.
La fiesta de Fin de Año en Praga comienza con los fuegos artificiales sobre la ciudad, y es casi el momento más tranquilo de la celebración. La movida en la capital checa es muy contagiosa y a medida que te acerques a la Plaza Staromìstské verás que el ánimo se enciende.
En esta plaza se encuentra el conocido reloj astronómico y es el lugar elegido por los más jóvenes para iniciar la fiesta que durará toda la noche. Si lo que te interesa es ver bien los fuegos artificiales, puedes acomodarte sobre el Puente de Carlos aunque los podrás apreciar desde cualquiera de los otros puentes, desde la Colina Petrin o, magníficamente, desde el Castillo de Praga, en la otra orilla del Moldava.
Otra opción interesante para tener una fiesta inolvidable es disfrutar de la cena en alguno de los restaurantes sobre el río, o apuntatrse a algunas de las salidad de cruceros fluviales con cena y baile. Estos barcos se congregan cerca de la medianoche alrededor del Puente de Carlos y allí se detienen a observar el espectáculo.
Ya sabes, o en las calles del Casco Antiguo o asomados al río Moldava, súmate a la fiesta de Fin de Año en Praga como cientos de miles de personas que se acercan a la capital checa para estas fiestas.
Como fin de fiesta os dejamos aquí los enlaces de los posts anteriores sobre el tema de los mejores fuegos artificiales de Fin de Año:
Si hay un edificio conocido por todos los españoles, y capaz de acaparar la atención de millones de personas en apenas unos pocos minutos, es la antigua Real Casa de Correos de Madrid, cuyo famoso reloj es el encargado desde hace décadas de guiarnos en el cambio de año.
Pero, ¿qué sabemos de este edificio, o del ya emblemático reloj que corona su torre? La Real Casa de Correos es el edificio más antiguo de la plaza de la Puerta del Sol, y data de mediados del siglo XVIII, cuando España se regía bajo el reinado de Fernando VI.
Como una forma de recuperar un espacio clásico, de esparcimiento y mítico de la ciudad, el Ayuntamiento de Sevilla decidió volver a llenar de agua la ría de la Plaza España y poner a disposición del público los botes de paseo.
De este modo, cuando comience el otoño, los sevillanos y visitantes podrán volver a disfrutar de un paseo que ya llevaba ocho años seco. Y así, la ciudad recuperará un sitio que no sólo tiene un valor histórico, sino también sentimental, en el corazón de los ciudadanos.
Se trata esta de una ría que tiene 14 metros de ancho, 500 metros de longitud y 1,20 metros de profundidad. Además, en ella existen cuatro puentes de cerámica que le dan un toque romántico y único.
Como dijimos al hablar de la popular Plaza du Tertre o Plaza de los pintores de Montmartre, la afluencia de artistas (y de oportunistas con no demasiado arte) hizo que se regulara la ocupación del reducido espacio de la plaza, concediendo un número limitado de licencias.
De este modo se pretende asegurar que las obras que se exponen y venden en la plaza sean originales. Los artistas de Montmartre tienen un espacio web propio en la que podemos ver sus nombres y trabajos, y además podemos encargarles obras online.
En la web podemos ver imágenes de los pintores en la misma plaza, y también fotografías de sus clientes junto a sus caricaturas o retratos. Una exposición virtual y las presentaciones de los distintos artistas que muestran sus creaciones dan cuenta de la variedad de estilos y técnicas.
Seguramente hace unos años este lugar debía de ser reducto de bohemios y artistas, donde descansar, leer, tomarse un café tranquilamente yo poner a prueba el pincel o la pluma. Hoy día es uno de los lugares más concurridos de Montmartre: la place du Tertre, plaza de los artistas o de los pintores en París.
Situada a pocos metros de la basílica del Sagrado Corazón, siempre está llena de pintores que exponen y venden sus obras, así como de dibujantes que asaltan al turista (habitualmente femenino) para ofrecer sus servicios y hacernos un retrato rápido.
La plaza esté envuelta de cafés y creperías en los que parar a tomar un tentempié, si es que hay sitio. Las tiendas de souvenirs y productos típicos también hacen presencia en la Place du Tertre y alrededores, y es uno de los lugares más baratos de París para hacer acopio de recuerdos, por lo que se hace recomendable visitarlas si es que queremos traernos alguno de vuelta.