Museos Vaticanos: cómo ahorrarse la cola de espera

Una visita a Roma y el Vaticano no está completa sin darnos una larga vuelta por los Museos Vaticanos. Pero casi ineludiblemente, cualquier viajero deberá hacer una eterna fila frente a las taquillas para sacar la entrada y luego visitar las impresionantes colecciones. Pero hay una forma de ahorrarse la cola.
Una de las principales recomendaciones que escucharás cuando dices que vas a los Museos Vaticanos es: “ve temprano”... muy temprano. La taquilla abre a las 8 de la mañana, y desde mucho antes se va formando una fila que poco a poco va siguiendo las paredes del Vaticano por Viale Vaticano, va engrosándose y dobla por Vía Leone IV hasta perderse de vista.
Y de vez en cuando, llegan autobuses de turistas que ocupan junto a su guía su lugar en la fila llenando las anchas veredas del Vaticano. Y tu ánimo desespera… las taquillas abrieron ya, y la cola avanza lentamente.
Aquí tenemos un consejo que te ahorrará tiempo de espera y hará que llegues y entres a los Museos Vaticanos dejando de piedra a los que siguen en la cola (los que no leen Diario del Viajero, claro).







