
Es probable que de Albacete no les suene más que el ViñaRock de Villarrobledo y alguna rima malsonante. También aridez y llanura. A mí me sonaba sólo de eso, pero este verano he encontrado una joya natural, un oasis en medio de La Mancha: el Parque Natural Lagunas de Ruidera.
Es una superficie de 4.000 hectáreas ubicada en el límite entre las provincias de Albacete y Ciudad Real en pleno Campo de Montiel.
Está compuesto por 15 lagunas de aguas cristalinas de un profundo color azul turquesa que a lo largo de 30 kilómetros forman el Valle del Alto Guadiana. Están dispuestas escalonadamente de forma que desbordan una sobre otras formando pequeñas cascadas, saltos y torrentes.
Las lagunas conforman un complejo sistema hídrico. El agua de las lagunas procede de los manantiales y arroyos que llegan al fondo de este valle, mientras que también recibe un aporte de agua subterránea que ha creado a lo largo del tiempo curiosas formaciones calizas.
