
En el corazón de Cornualles, al sur de Inglaterra y con tan sólo unos 15km de diámetro, se encuentra el más pequeño de los grandes páramos del país (llamados “moors”). Hablamos de Bodmin Moor.
Los páramos, o moors, son extensiones de territorio desnudo que acostumbran a ser de poca elevación, con pequeñas colinas herbosas y golpeadas con fuertes vientos.
A cualquiera que atraviese este desolado páramo le invadirá una extraña, pero agradable, sensación de soledad, aún más acentuada por las reliquias de más de tres mil quinientos años de antigüedad que dejaron los pobladores de estas tierras en la Edad de Bronce.


Son más de 6.000 kilómetros de camino para hacer a pie que conectan el Estrecho de Gibraltar con el Templo de Delfos, en Grecia.