
Si te has sentado alguna vez a una buena mesa china, sabrás que uno de los platos más apreciados por esta comunidad es la sopa de aleta de tiburón. Un clásico en los restaurantes chinos de casi cualquier parte del mundo y para ocasiones especiales.
Durante generaciones, este plato refinado y exquisito fue reservado para momentos únicos o celebraciones debido al alto precio de su ingrediente estrella. Con el crecimiento de la clase media y alta chinas, y su poder adquisitivo, en estos últimos años ha subido considerablemente el consumo de la sopa de aleta de tiburón. Para abastecerla, obviamente, es necesario capturar cada vez más tiburones.
La sopa de aleta de tiburón se remonta a la dinastía Ming y se popularizó en las clases altas durante el siglo XVIII y principios del XIX como signo de poder económico y refinamiento culinario. Si te ofrecen un plato de sopa de aleta de tiburón, te están deseando poder, dinero, prestigio, aprecio ya que viene cargado de una gran simbolismo.







Estamos hablando de tiburones de verdad, escualos, en pleno desierto de Nevada, Estados Unidos.