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		<title>Diariodelviajero</title>
		<link>http://www.diariodelviajero.com</link>
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			Weblog colectivo dedicado a la actualidad relacionada con
			los gadgets y los dispositivos y cacharros más novedosos.
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		<pubDate>Wed, 03 Dec 2008 06:19:04 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Cabalgando por el Rajasthán]]></title>
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      <pubDate>Wed, 05 Dec 2007 08:39:11 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image5616 alt=udaipur src="http://img.diariodelviajero.com/2007/12/udaipur.JPG" /><br />
Me encuentro en Rajasthán, en Udaipur para ser exactos –allí donde rodaron la escena de <em>Octopussy</em> del hotel en el lago- y como estaba un poco harta de ver vacas y de &#8220;Entra en mi tienda &#8211; sólo mirar&#8221; pues <strong>me he ido a montar a caballo</strong>, aprovechando que tienen una raza de purasangres que criaban los mismos Maharajas. </p>

	<p>Tampoco hacía falta que se esmeraran mucho en el adiestramiento porque la verdad, cuando se pone el bicho al galope parece un avión despegando <del>sí, estoy viva para escribir esto de casualidad, va a ser que tengo buena suerte</del>.</p>

	<p>Así que estaba allí subida al caballo en un escenario bellísimo. Remontando el curso seco de un río, entre la tierra ocre salpicada de árboles, galopando por las colinas, con un valle que se abría en un lago cubierto de flores de loto y a lo lejos montañas de tierra desnuda; un paisaje sobrecogedor. Y con esta profundidad de espíritu que me estoy descubriendo, me digo a mí misma: Parece un anuncio de Marlboro. </p>

	<p>Si es que a falta de otras distracciones me he puesto en plan amazona. Mañana me voy a montar en bici y hace un par de días me fui a montar a camello y a pasar la noche en el desierto. </p>

	<p>Ya sé que es la <em>turistada</em>, ¿pero cuál es el problema? Ya noto cómo me crece la lana, pero mira; ¿para qué gastar neuronas pudiendo seguir al rebaño? Desde Varanasi, me he enganchado a la Ruta de los Turistas: pasando por Kakhurajo, visitando el Taj Mahal en Agra y ahora en Rajasthán. </p>

	<p>!Va bien cuidarse de vez en cuando! </p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Los templos de Kahurajo]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/12/04-una-gallega-en-la-india-los-templos-de-kahurajo</link>
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      <pubDate>Tue, 04 Dec 2007 08:25:53 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image5614 alt=Kahurajo src="http://img.diariodelviajero.com/2007/12/Kahurajo.jpg" /></p>

	<p>En Kahurajo se hallan los restos arqueológicos de <strong>85 templos </strong><del>25 en buen estado</del> cuya construcción se remonta a los siglos X y XII. Todavía los estudiosos tratan de hallar un significado a muchos de los maravillosos relieves que se pueden contemplar en los templos pero la mayoría de ellos están bien claros por su contenido explícito y evidente. </p>

	<p>Según la guía que te encasquetan al comprar la entrada, el complejo de templos y templos que se disemina por todo este enorme espacio es &#8220;<strong>Un homenaje a la mujer</strong>&#8221;. </p>

	<p>Los relieves son de una exquisitez que te hace preguntarte hacia donde va la humanidad, porque hace dos mil años esta gente era capaz de coger un bloque de piedra y esculpirlo hasta que casi parece que se van a poner a hablar, y hoy en día&#8230; vamos, hacen cosas que se rompen con solo mirarlas <del>aunque bien mirado también tiene su mérito</del>.</p>

	<p>Y el homenaje a la mujer que hicieron los hindúes del siglo X en Kahurajo, pues a ver: fregando no las van a representar que no tiene glamour. Así que, ¿para qué otra cosa servimos? Pues eso, estos son los famosos templos con señoritas bailando desnudas y en general alegrando a grupos de caballeros. </p>

	<p>Así que no se yo quien se dio el homenaje al final de la historia&#8230;</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Visita al Taj Mahal]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/12/03-una-gallega-en-la-india-visita-al-taj-mahal</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/12/03-una-gallega-en-la-india-visita-al-taj-mahal</guid>
      <pubDate>Mon, 03 Dec 2007 07:03:32 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image5612 alt=tajmahal src="http://img.diariodelviajero.com/2007/12/tajmahal.JPG" /><br />
Me fui a Agra, por supuesto. Para ver <del>señores y señoras, poneos ahora todos en pie</del> el Taj Mahal. Sí, amigos, ahora ya me puedo ir de la India con la cabeza bien alta; por fin lo he visto. Y que queréis que os diga&#8230;</p>

	<p><strong>Se os va a comer la envidia</strong>, pues sin duda es mucho más bonito que en las fotos. Es verdad que te sangran quince euros por la entrada, te registran y te cachean, y encima te dan un susto porque a las mujeres nos hacen pasar por detrás de un biombo y te dices: &#8220;¿pero por donde me van a mirar estos?&#8221; Aunque solamente es porque hay señoras musulmanas y claro, a ver si les van a ver la cara y las dejan embarazadas, o ¡vete a saber tú!</p>

	<p>Pero bien merece la pena aguantar eso, y más, para ver este monumento al absurdo: el rey que lo hizo construir tenía esposas y concubinas <del>vaya palabra para algo tan humillante</del> como quien tiene un rebaño de vacas o una jauría de perros exóticos, pero a una en particular la quiso tanto como para construirle este palacio de puro mármol a su recuerdo. Está decorado con piedra de colores incrustada en el mismo mármol formando flores y caligrafía y de lejos parece que las flores de verdad hubiesen nacido dentro de los muros. Dentro, una sala guarda el ataúd de la princesa, minúsculo y en la misma piedra blanca, como una crisálida que hubiera brotado del suelo. Es verdaderamente conmovedor, como supongo que tendría que ser cualquier mausoleo. </p>

	<p>Mirándolo desde lo alto del jardín casi puedes sentir el dolor del rey al verlo y recordar a su princesa muerta. Una auténtica maravilla.</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>

	<p>En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/tag/taj+mahal">Taj Mahal</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Anécdotas de una mujer viajando sola]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/12/02-una-gallega-en-la-india-anecdotas-de-una-mujer-viajando-sola</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/12/02-una-gallega-en-la-india-anecdotas-de-una-mujer-viajando-sola</guid>
      <pubDate>Sun, 02 Dec 2007 17:16:30 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image5610 alt=IMG_3799.JPG src="http://img.diariodelviajero.com/2007/12/IMG_3799.JPG" />Aquí en la India por el simple hecho de ser guiri te conviertes en un concursante de Gran Hermano: te miran, te piden que te saques fotos con ellos, te gritan <em>Hello</em> o <em>What is your name </em>para que contestes como se le pide a un perro que dé la pata <del>viendo la gracia que les hace</del>. Qué le vamos a hacer: ¡Alegría, que para eso estamos en el Tercer Mundo!</p>

	<p>Pero si además tienes dos tetas, bueno&#8230; Yo no sé; igual con la contaminación que hay aquí emiten radiaciones o algo que les afecta al cerebro, o igual es por el hecho que las mujeres están siempre entre los muros de la casa y por eso se les olvida que nuestra especie también tiene hembras. En estas últimas semanas me han sobado, silbado, pellizcado, seguido, soltado barbaridades en lenguas diversas, tratado en general como si fuera invisible y/o subnormal <del>esto ha debido de ser porque iba viajando con dos chicos…</del></p>

	<p>Y yo soportando, que ya sabemos que me gusta sufrir, pero claro, este país es un circo y siempre hay un más difícil todavía; y ese fue un día que me monté en un tren que estaba <strong>lleno se soldados Sikhs</strong>. A mi, en general, la gente de países pobres en uniforme de combate como que me dan mal rollo. Soy así de racista, y si además están bebiendo whiskazo como era el caso y sacándose las botas y los turbantes, pues como que más. Y encima si el vagón entero se te queda mirando como si se te fueran a comer, porque de verdad, aquello no era ni lujuria, era mirada de &#8220;yo me pido las costillas que son mas sabrosas&#8221;... <br />
<!--more--><br />
No me bajé del tren porque estaba totalmente atrapada entre pasajeros y bolsas de equipaje (la segunda clase es lo que tiene). Pero me enganché del brazo del Xabi <del>uno de los chicos con los que estaba viajando</del>, y no me solté hasta que no se enteró todo el vagón de que estábamos comprometidos. Vamos, que en cuanto pasara el revisor le íbamos a pedir que nos casara <del>si pueden los capitanes del barco, a ver porque no estos, que tiene más mérito abrirse camino entre estos vagones</del>.</p>

	<p>Si en el fondo me gusta mucho quejarme, porque luego ya me relajé un poco. Durante las cinco horas de camino no me sacaron el ojo de encima, pero eso que me ahorro en terapia, que tener un vagón lleno de maromos pendientes de ti, ¡también viene bien para la autoestima!</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Varanasi]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/27-una-gallega-en-la-india-varanasi</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/27-una-gallega-en-la-india-varanasi</guid>
      <pubDate>Tue, 27 Nov 2007 08:00:31 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image5538" src="http://img.diariodelviajero.com/2007/11/IMG_3808.JPG" class="centro" alt="varanasi" /><br />
De Bodhgaya decidí partir en dirección a Varanasi. Así que me compré un billete en un tren que salía a las cinco de la mañana&#8230;. Como soy así de tonta, me levanto a las cuatro para estar a tiempo y, claro, ¿a qué hora salio el tren? ¡Pues, a las diez y media! Llegamos a Varanasi a las mil y pico, más o menos, y digo llegamos porque en el camino conocí a una chica holandesa, y como las desgracias unen, para cuando el rickshaw de turno nos dejo en el hotel <del>en el que le dio a él la gana, para que nos va a llevar al que le hemos dicho</del> ya eramos amigas íntimas.</p>

	<p>Como estábamos en Varanasi, <strong>la ciudad santa donde viene la gente a morir</strong>, bañada por el río sagrado para la religión más antigua del mundo, nos dijimos, habrá que aprovechar: Así que nos fuimos de shopping feroz por todas las tiendas de la ciudad a comprar collares y pijadas varias. Nos fuimos a que nos dieran un masaje con aceite y hierbas medicinales <del>cuando acaban estás esperando que te pongan una manzana en la boca y te metan en el horno, porque hueles como una pierna de cordero, pero dios !qué maravilla!</del> y nos paseamos por los ghats <del>que son escaleras que bajan al Ganges</del> aprovechando que los chicos se bañan en tanga.</p>

	<p>Aunque hubo un momento en que pensé tirarme al Ganges, cuando la holandesa dijo en medio de un grupo de indios que estaban dando la brasa, &#8220;Me encanta la ropa interior que lleváis aquí&#8221;. Pero no paso nada, yo creo que están tan reprimidos que no procesaron la información, los pobres.</p>

	<p>A todo esto, Varanasi es, al fin, una ciudad preciosa, un laberinto de callejuelas estrechas que desembocan en una mezcla de templos y palacios medio en ruinas mirando al Ganges, y en la otra orilla, nada, arena y árboles y algún búfalo. El ultimo día me quedé sola, y cuando me iba ya a la estación de tren, empezó a salir gente camino al río, músicos tocado tambores y trompetas y mujeres vestidas de fiesta en saris de colores llevando cestas con fruta, incienso y flores. Así que digo: habrá que ir.</p>
 <!--more--><br />
Niños; fue como en las postales. La imagen típica de la India llena de color y espiritualidad, santones envueltos en túnicas naranjas con el pelo enredado sobre la cabeza, llevando el tridente símbolo de Shiva, los ghats llenos de gente encendiendo lamparas de ghee, adornándose la cara con polvo vermellón y llevando guirnaldas de flores y cestas con ofrendas para bañarse con ellas en el Ganges, rezando en silencio, cantando mantras&#8230;. Con deciros que hasta me atreví a meter los dedos en el Ganges <del>a esa puntita me refería</del> y tocarme la frente.

	<p>El hinduismo se parece al Ganges, aunque al revés: el Ganges esta lleno de mierda en la superficie, pero esconde un significado espiritual. Los rituales del hinduismo son una explosión de belleza, pero en el fondo es una religión monstruosa.</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Bodhgaya]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/26-una-gallega-en-la-india-bodhgaya</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/26-una-gallega-en-la-india-bodhgaya</guid>
      <pubDate>Mon, 26 Nov 2007 15:17:13 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image5536" src="http://img.diariodelviajero.com/2007/11/Bodhgaya.jpg" class="centro" alt="bodhgaya" />Me ha costado treinta y siete días, seis mil kilómetros sufriendo en trenes y buses como si los hubiera hecho de rodillas y me han picado tantos bichos como para hacer un manual de entomología, pero ya puedo decirlo <del>dejadme que coja aire</del>:<br />
Todos los flipados que se van a la India y vuelven diciendo que es un país maravilloso tienen razón. ¡India (la) se sale por todos lados!</p>

	<p>La última vez nos habíamos quedado en que <strong>salí de Calcuta rumbo a Bodhagaya</strong>, lugar donde el Buda despertó (entendámonos, no de resaca después de una juerga, si no a la realidad ultima del Nirvana), planteándome seriamente mi futuro vital.</p>

	<p>Más en concreto, pensando para amortizar este viaje cuando vuelva a España me voy a dedicar a jugar al poker. Si es que un paseo de diez minutos es mejor que diez inyecciones de botox. Cada dos pasos alguien te pregunta si quieres entrar en mi tienda / ir a un templo a ver una ceremonia / venir a fumar charas con mis amigos / comprar una edición del kamasutra / subir a mi cuarto a que te enseñe una cosa que tengo (juro que esto último me lo han dicho). Y yo con mi sonrisa de lavarme los dientes con Prozac, &#8216;No thank you&#8221;, sin mover un músculo. El día que tenga una escalera de color, ni pestañeo, vamos.</p>

	<p>Bodhgaya, para que lo sepáis, está en el estado más pobre de la India, pero tiene un gran riqueza en forma de moscas y mierda, aparte de ser una especie de pasarela Cibeles del budismo, desde monjes zen japoneses que parecen salidos de Matrix a monjes tailandeses vestidos como hace 2500 años.<br />
<!--more--><br />
El interés está en el Templo Mahabodi, donde esta el árbol bajo el que Buda se despertó. Aparte, hay templos budistas de casi todos los países donde es la religión mayoritaria y para limar tensiones alguna concesión a los nativos, a ver si les va a parecer mal que levantes un templo con apliques en oro al lado de sus chozas en adobe&#8230;. Verbigracia, al lado del templo japones hay una clínica gratuita, con una placa para que les quede clarito: &#8220;Regalo de la Liga de Damas budistas japonesas al pueblo de Bihar&#8221;. De los caballeros budistas no decía nada, aunque conociendo a los japoneses, supongo que habrán montado un colegio para niñas descarriadas en alguna parte.</p>

	<p>Llegué coincidiendo con una fiesta hindú <del>los nativos de Bihar aparte de feos y harapientos son hinduistas, las desgracias ya se sabe</del> en honor a Durga, diosa del Buen Rollito, creo, porque la representan con cara de loca y un collar de cabezas humanas ensangrentadas. El caso es que levantan una especie de Cortilandia a lo pobre con estatuas en cartón piedra de Durga, acompañada por cuatro señoritas que descuartizan y devoran a sendos caballeros, y luego las suben en unos carros y las pasean por el pueblo bailando y tirando petardos, en plan carnaval cruzado con el Tren de la Bruja.</p>

	<p>Con este panorama en la calle me fui para el templo en busca de un poco de paz y sentido espiritual, o algo, esquivando mendigos y vendedores, para encontrarme con un montón de monjes tibetanos en falda y camisa <del>o camiseta imperio teñida, que el presupuesto no da para florituras</del> tirándose sobre unas planchas de madera, que parecía que estaban haciendo un casting para un nuevo anuncio de Pronto -¿os acordáis? el de la señora que se tiraba en plancha sobre una mesa de juntas-.</p>

	<p>Bueno; parecer, parecer, parecía un mercadillo, alrededor del árbol había una multitud de monjes tibetanos sentados rezando non stop, todos vestidos de rojo y en todos los tamaños. En plan catálogo. Desde cero a ochenta años, con monjes de todas partes en grupitos que parecían equipos del Gran Prix, ordenados por colores, en medio algunos blancos con estas pintas new age que deberían ser también el habito de una nueva religión, algún turista sacando fotos, hindúes por ahí en medio <del>claro, cariños, Buda también es un dios para ellos</del>, señoras tibetanas en traje típico y más monjes tibetanos repartiendo pan y te con mantequilla, que iluminarnos va a ser que no, pero al menos merendamos.</p>

	<p>Luego me enteré de que estaban de visita unos lamas muy importantes, de ahí la animación&#8230;. No, si yo en este viaje ¡me lo encuentro todo!</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>

	<p>Imagen | <a href="http://www.flickr.com/photos/dr-catherine/">Dr Catherine</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: de Chenai a Darjeeling pasando por Calcuta]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/09-una-gallega-en-la-india-de-chenai-a-darjeeling-pasando-por-calcuta</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/11/09-una-gallega-en-la-india-de-chenai-a-darjeeling-pasando-por-calcuta</guid>
      <pubDate>Fri, 09 Nov 2007 12:58:56 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image5337 alt=salgado-train.jpg src="http://img.diariodelviajero.com/2007/11/salgado-train.jpg" />Vamos a empezar este post con un problema de matemáticas. A ver, niños y niñas, un tren sale de Chenai (Madras) a las 22:30 y tiene prevista su llegada a Calcuta 30 horas después. Si el trayecto es de 1.800 kilómetros, ¿con cuantas horas de retraso llegará?</p>

	<p>Mientras lo pensais, añado que no fue tan doloroso como parece y eso que ni siquiera me tomé los lexatines que me dio otra viajera que me encontré: &#8220;¡Te tomas un par, y como si el tren tarda cuarenta horas!&#8221;, me aconsejó. No es que no me apeteciera, pero como siga todos los consejos que me dan &#8211; que si petaca whisky, que si somniferos- ¡voy a acabar en el Proyecto hombre! </p>

	<p>Y la solución al problema de matemáticas: pues claro, queridos: 22:30 + 30 horas = las cuatro y media de la mañana, y todos sabemos que la Ley de Murphy rige el Universo (por lo menos en la mía). El único tren que cogí y llegó a su hora puntualmente!</p>

	<p><strong>Calcuta</strong>, en general, es la imagen típica de lo que es el Tercer Mundo (vease mierda por todas partes, edificios como tras una guerra, gente bañándose en los estanques de los parques). Algo así como la famosa fotografía de Sebastiao Salgado donde aparece la estación de Howrah bajo la luz sepia del amanecer. De un lado el tren interminable y fluyendo por el anden una marea de mujeres en sari y hombres en dothi con sus niños en brazos, porteadores escuálidos llevando bultos inmensos en la cabeza, gente tirada por el suelo, durmiendo o esperando no se sabe qué...</p>
 <!--more--><br />
Me vais a perdonar la frivolidad, pero es una imagen bonita y llegar a la estación, que como tantas otras cosas en este país recuerda a un campo de refugiados, es una sensacion curiosa. Me tiré en el suelo en medio del tumulto <del>ventajas de llevar 40 horas sin ducharte en un clima tropical, que más mierda de la que tienes, ya no vas a coger</del> a esperar a que amaneciese. 

	<p>Según me tiré por los suelos, el hindú de turno, empezó a preguntarme el mantra de siempre: <em>where are you from &#8211; which is your job -what is your name</em>. Que me pone un poco nerviosa, la verdad, más que nada porque hasta <em>Spain</em> suelen entender,pero luego&#8230; como trabajo no tengo, pues nada, <em>student</em> (en la universidad de la vida), y ya cuando digo mi nombre se les desencaja la cara. No se si porque les parece muy feo, porque no consiguen pronunciarlo o las dos cosas. Tendré que aprender como se dice en hindi &#8220;¡Llamame como tu quieras marinero!&#8221;.</p>

	<p>Pero éste estaba inspirado y me dice luego, &#8220;¿estas en India de vacaciones?&#8221;. Y yo miro al tipo, miro el panorama a mi alrededor, mi mochila llena de mierda, la ropa que tenía vida propia, los brazos con las picaduras de los chinches&#8230; Y piensas, &#8220;¿si esto son vacaciones, yo que hago en la vida?<br />
¡Hay gente que fundó religiones por menos de esto!&#8221;</p>

	<p>Bueno, pasamos a la siguiente pregunta: los que hayan reconocido la cita de arriba tienen dos puntos. Los que sepan lo que significa &#8220;nemoroso&#8221;, suspensos, por pedantes. Y el resto os apuntais Darjeeling en los deberes para las vacaciones.</p>

	<p>No soy masoquista así que me quedé poco tiempo por Calcuta. Pasé una noche para recuperarme y luego tiré para el norte al siguiente día. </p>

	<p>Las carreteras en India parece que las diseñó un ingeniero con parkinson. De todas maneras, el paisaje es una leccion de ciencias naturales. Según el jeep gira sepenteando montaña arriba, la selva tropical se va convirtiendo en bosque, alternado con plantaciones de te y casitas colgadas de los riscos en posiciones imposibles, que les deben de hacer los cimientos con Superglue. </p>

	<p>Y el jeep sigue subiendo y subiendo. Va dejando atrás montañas y valles y más montañas, pasando monasterios tibetanos con monjes de siete u ocho años jugando en el patio y banderas de oración colgadas entre los árboles, hasta que llegas a Darjeeling, un laberinto de escaleras y cuestas surcado por las vias del <em>Toy train</em> y gentes tibetanas y nepalíes que queman incienso frente a imágenes de Maitreya, el Buda futuro, el que vendrá tras una época de oscuridad.</p>

	<p>Hasta que te subes a la Colina del tigre para mirar a esta tierra ondulada y rota por el choque de dos continentes, las montañas que cubren todo el horizonte y a lo lejos el Himalaya, con el Everest y el Katzendonga <del>Monte Arriquitaun para los amigos</del>, blanquísimos, hogar de monstruos mitológicos y de los viejos dioses de los tibetanos. </p>

	<p>Dicen los geólogos que los picos del Himalaya siguen creciendo al eco de aquel cataclismo del jurásico. Vendrá Maitreya, tal vez a predicar a las cucarachas después de que nos hayamos extinguido, se apagara el sol&#8230;y el Everest seguriá avanzando hacia ninguna parte.</p>

	<p>¡Di que sí! y yo estoy en la India de vacaciones, ¿¡qué pasa!?</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>

	<p>Imagen | <a href="http://www.terra.com.br/sebastiaosalgado/">Sebastiao Salgado</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Sobre mosquitos, vacas y otras epidemias]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/31-una-gallega-en-la-india-sobre-mosquitos-vacas-y-otras-epidemias</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/31-una-gallega-en-la-india-sobre-mosquitos-vacas-y-otras-epidemias</guid>
      <pubDate>Wed, 31 Oct 2007 09:21:22 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image5277 alt="vacas india" src="http://img.diariodelviajero.com/2007/10/IMG_3811.JPG" />Cuidado con las vacas, ¡que va a ser verdad que son sagradas! Hace unos días tuve un mal pensamiento y dios <del>viendo como estoy ultimamente diría que fueron todos los dioses del panteón juntos</del> me ha castigado.</p>

	<p>Si es que la carne es débil, y después de <strong>quince días a dieta de arroz y sopa de lentejas </strong>pasé por delante de una vaca que estaba al solecito en medio de la carretera. Tenía esa cara que tienen las vacas de &#8220;me da igual ocho que ochenta&#8221; tan bonita ella con su pelito pelirrojo y pensé: &#8220;¡Mareliña, que churrascada hacíamos contigo, si es que esta gente no sabe apreciar las cosas buenas de la vida&#8230;.!&#8221; </p>

	<p>¡Óyeme, aquí al arroz le echan imaginación!: en crepes para desayunar, blanco para comer y en panecillos para cenar. Y a las lentejas, pues les echan curry&#8230; Pero ya después de días y días, te dices que por sacarle un chuletoncito a una vaca tampoco iba a pasar nada, si tienen mucha carne!</p>

	<p>Total, que al día siguiente me levanto <strong>cubierta de picaduras</strong>, pero como si hubieran venido todos los mosquitos del país a cebarse conmigo, pero una cosa que yo no había visto en mi vida. ¡Menudas picaduras! ¡Desgraciados bicharracos que eso del &#8220;Venid y comed todos de mi&#8221; era otro! ¡Si quereis sangre iros a una iglesia, a ver si de paso os cae una buena hostia!</p>

	<p>Y yo que soy tan optimista, pensando, ¡verás tu la malaria que vas a pillar!. O veras el dengue, que todavía es peor porque no tiene tratamiento&#8230; Y abro el periódico y leo: &#8220;Se teme una epidemia de Chikungunya en Tamil Nadu&#8221; (claro, queridos, tambien lo transmiten los mosquitos) y ahí ya me dio la risa. Cuando me empiece la fiebre se van a hacer una porra el medico y las enfermeras, qué será... será..... yo apuesto cien rupias por la malaria.</p>
  <!--more--><br />
Con estos pensamientos estaba yo cuando me llama mi Mamá querida, derrochando espíritu gallego, es decir, preocupada. &#8220;¿Que qué tal estás?&#8221; y yo mirandome las picaduras; &#8220;Pues bien&#8221; (de momento); &#8220;y qué, ¿te encuentras más turista?&#8221; y yo, &#8220;pues no, estoy sola en la vida rodeada de indios, mira que bien&#8230;&#8221; Y mi madre, &#8220;Es que estás tan lejos y sola&#8230; y si te pasa algo a ver que haces.&#8221; Y yo pensando, pues eso digo yo, pero no te preocupes que lo voy a averiguar en breve, porque con este panorama me voy a poner enferma en cero coma.

	<p>Y ahí me acordé de Jorge, un español que me encontré por aquí, que me decía: &#8220;Lo primero que meto en la mochila; mi petaca de whisky. Y eso que en España yo no bebo, pero aquí nunca sabes cuando te puede hacer falta un trago.&#8221; ¡Pero que gran verdad! Yo me quería tomar un trago y olvidarme un poco de mis penas, pero claro, en estas ciudades de buenos hindúes no se vende alcohol, bonita, si te quieres colocar deja la sopa de lentejas en la ventana, a ver si se fermentan, porque otra cosa&#8230;.</p>

	<p>Pero bueno, al final alguien debió interceder por mí porque me he venido a Mamahallapuram, donde hacen un poco la vista gorda con el alcohol y me he tomado una <strong>cerveza con unas gambas del tamaño de una langosta </strong><del>no es un chuletón, pero tampoco estan mal, oyes</del> mirando como las olas rompían a los pies de un templo de hace 1.300 años. </p>

	<p>Y además me he encontrado con una española que viene de Calcuta. &#8220;¡Con que gusto te estás comiendo las gambas!&#8221;.- me decía. &#8220;Pobre, no sabe lo que le espera por Tamil Nadu&#8221;, pensaría por dentro. Si es que ya lo he dicho&#8230; algo de tonta debo tener. Quiero decir, la chica me ha dicho que al fin y al cabo las picaduras que tengo no son de mosquitos! ¡Son del chinche de cama de toda la vida!</p>

	<p>Si es que soy una agonias.</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Viajando por Kerala]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/27-una-gallega-en-la-india-viajando-por-kerala</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/27-una-gallega-en-la-india-viajando-por-kerala</guid>
      <pubDate>Sat, 27 Oct 2007 12:03:33 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image5255" src="http://img.diariodelviajero.com/2007/10/kerala.jpg" class="centro" alt="kerala" />Por aquí seguimos, sufriendo los rigores del clima. Dicen que se ha acabado el monzón pero no pasa nada porque ahora viene la estación de las lluvias, si es que aquí tenemos de todo, <em>madame</em>...</p>

	<p><strong>Kerala</strong> significa &#8220;tierra de los cocoteros&#8221;. Eso lo dice todos: Es un sitio precioso, verdaderamente. Bosques repletos de cocoteros, arrozales, canales abriéndose entre la selva,  jardines de especias y plantaciones de té. En cuanto te pides un arroz biryani te acuerdas de Marco Polo y parte de su familia, según empiezas a escupir pedazos de canela, macis, pimienta y anís estrellado. Todo eso y más crece aquí mismo y las calles huelen a cardamomo y a las flores frescas que las mujeres se ponen en el pelo.</p>

	<p>No sé si es que Kerala huele bien o mi cerebro se ha dicho que ya estoy sufriendo bastante con los medios de transporte como para aguantar el olor a basura&#8230; </p>

	<p>Para que os hagáis una idea: <strong>de Kochin al parque natural de Periyar</strong> viajé en un bus de la época del raj, bajo la incansable lluvia a través de una carretera que era una pura curva bordeando un precipicio. Por supuesto me lo imaginaba ya que dejé de verlo en cuanto se puso a llover&#8230; Aquí en lugar de cristales se le ponen unas persianas al autocar y así de mono se queda. No me preguntéis de que estaban hechas las persianas, viendo como estaba el autobús de guarro creo que era pura roña solidificada. </p>

	<p>Y el conductor adelantaba a todo lo que se le ponía por delante, a golpe de claxón. &#8220;El que venga ya se apartará, y si no, ¡qué más da! ¡Si somos hindúes y tenemos más vidas!&#8221; Esto es como jugar al Super Mario&#8230; Así que tardamos cuatro horas en hacer 120 kilómetros</p>
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De alguna manera he ido sobreviviendo y ahora estoy en <strong>Tamil Nadu</strong>, conocido por sus templos diseñados por daltónicos (es imposible que un ser humano normal sea tan hortera) y por tener los hoteles mas cutres de la India. Y yo creo que del mundo entero y de varios universos, porque en el que dormí ayer era de récord Guinness, las paredes tenían tanta roña que el día que quieran limpiarlas tendrán que hacerlo por sorpresa para que no se defiendan los cristales de las ventanas y el tipo que anda pidiendo limosna en las escaleras.

	<p>Y por la mañana el recepcionista vino a preguntarme si quería un &#8220;massage madame&#8221;. Fue una escena típica de peli de Pajares y Esteso. El tipo alargando la zarpa y yo cerrándole la puerta en las narices &#8220;No thank you. Y no me llames Madame, que esto no es un puticlub!&#8221;</p>

	<p>Otra cosa maravillosa de Tamil Nadu son los nombres de los sitios: Thiruchchirappali, Puliancholai, Vekkialamalam&#8230; Y tu en la estación de autobuses, pensando: &#8220;Mira para qué valían los trabalenguas&#8221;. Y mientras te van rodeando más y más hindúes, hablando entre ellos y moviendo la cabeza para todos lados, como diciendo, pues estás buena, bonita.</p>

	<p>Hasta que al final aparece alguno con dotes de telépata, y tú le preguntas: &#8220;¿The bus to TIRUCHIPALI?&#8221; Así como vocalizando, y el tipo te contesta, &#8220;Ah, ¿TANRRATACHALI?&#8221;, o cualquier otra cosa que no suena ni remotamente parecido. &#8220;This way, this way&#8221;, y ya llegados a este punto, con media estación mirándote y cuatro tirándote de la camisa y pidiendo limosna, pues te montas. Mira tú, como si acabo en Afganistan. Pero bueno, de momento siempre acabo llegando a donde quería en un principio&#8230;</p>

	<p>De todas maneras, no todo es sufrimiento. También me culturizo, que conste: He ido a ver una demostración de <strong>Khatakali</strong>, que es una especie de ópera de mas de 4000 años de antigüedad. Los actores se visten como drag queens de todo a cien (si es que está ya todo inventado), no hablan sino que hacen muecas como Martes y trece en sus viejos tiempos y representan historias de la épica hindú.</p>

	<p>La que yo vi era la historia universal y edificante de &#8220;chico conoce chica&#8221;, &#8220;chica resulta ser una lagarta&#8221; (en este caso un demonio), &#8220;chico le da para el pelo&#8221; ante el regocijo del publico. Una verdadera maravilla y va en coña. De vez en cuando hay que liberar a tu hortera interior.</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em> </p>

	<p>Fotografía | <a href="http://www.travelblog.org">Travelblog</a><br />
En Diario del Viajero | <a href="http://www.diariodelviajero.com/2007/10/19-una-gallega-en-la-india-primeros-pasos-por-bombay-y-goa">Una gallega en la India: Primeros pasos por Bombay y Goa</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Una gallega en la India: Primeros pasos por Bombay y Goa]]></title>
      <link>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/19-una-gallega-en-la-india-primeros-pasos-por-bombay-y-goa</link>
      <guid>http://www.diariodelviajero.com/2007/10/19-una-gallega-en-la-india-primeros-pasos-por-bombay-y-goa</guid>
      <pubDate>Fri, 19 Oct 2007 08:31:15 +0000</pubDate>

      <author>Enric Cardona</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image5224 alt=IMG_4212.JPG src="http://img.diariodelviajero.com/2007/10/IMG_4212.JPG" />Me bajo del avión en Bombay con la presencia de ánimo que da llevar mil horas entre aeropuertos y la cancioncilla estúpida de Mecano metida dentro de la cabeza, pensando &#8220;ahora verás el panorama que no sé por qué en el tercer mundo los medios de transporte siempre hacen pensar que hay una revolución en curso.&#8221;</p>

	<p>Pero no. Sales afuera y tan ricamente, ni <em>touts</em> ni brasa de ningun tipo, lo único la consabida <strong>bofetada de calor</strong> y humedad que te dan ganas de volver a meterte en el avión y un olor a mierda alucinante, aunque en un par de horas dejas de notarlo en cuanto la contaminación te ha acabado de taponar los bronquios.</p>

	<p>Bombay no tiene mucho interés; un montón de edificios pseudo-goticos de la época colonial, tipo la estación de tren, que se llamaba <strong>Victoria Terminal </strong>y con la indepencencia le han puesto Chapratati Shivaji. Yo creo que para complicar a los turistas, porque no veas para repetirle el nombrecito al taxista. Y luego las atracciones propias de la india: algún templo, puestos callejeros vendiendo de todo, mendigos y muchas familias viviendo debajo de un trapo en un pedazo de la acera.<br />
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Así que eso, antes de que preguntéis: miseria hay y mucha. Para venir de Bombay hasta <strong>Goa</strong>, donde estoy ahora (playita, cervezas a 50 cts.) me monté en un tren que, aparte de la familia de cucarachas que estaban ocupando mi litera <del>que me dio hasta pena echarlas</del> era como un mercadillo ambulante. Cada cinco minutos pasaba alguien vendiendo a gritos comida, periódicos, té, café (como en un vuelo de Ryanair, vamos), y un desfile de gente pidiendo limosna, ciegos, mutilados, ancianos, y algun niño que, como aquí la gente ya tiene el colmillo retorcido y no le dan ni pena, pasaba un trapo por el suelo del vagón para que le dieran alguna rupia.</p>

	<p>Hay que ver la dignidad que tienen y además lo felices que son y no como los mendigos patrios que apestan a vinacho barato y no son fotogénicos. </p>

	<p>Y tras 15 horas de este circo más una hora mas dando tumbos en un autobús que iba lleno como un vagón de metro y por una carretera llena de curvas finalmente llegué a <strong>Pallolem</strong>: playita y bosques de cocoteros, no es Punta Cana, pero no nos aburrimos. Me he juntado con otros viajeros sin rumbo (una brasileña, un alemán, un italiano, un israelí y uno del Vallés) y entre birra y baño en la playa y oir las historias de alguno de los hippies de los 70 que sobreviven y no se han cambiado a la hipoteca y el traje, me voy adaptando al país.</p>

	<p>Esta mañana nos hemos ido en una barca a ver delfines, la verdad es que los bichos son como los indigenas, ¡hay que ver lo que ganan en su estado natural! Tu ves a un indio de estos por Lavapies e igual hasta te cambias de acera (sobre todo si ves a más de uno), pero aquí hasta les tiras fotos; pues los delfines igual, sera una tontería, pero ¡da una emoción verlos asomando el morro a tres metros!</p>

	<p>El jueves tengo ya el billete, otras 15 horas de circo hasta Kochin, en <strong>Kerala</strong>, estado conocido por sus canales que conectan poblados en la selva, y sus curries de marisco. Os seguiré contando.</p>

	<p><em>Bea Piñeiro</em> </p>      ]]></description>
      </item>
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