Cuando a fin de año se inaugure el séptimo ascensor urbano en Pamplona, esta ciudad navarra habrá ganado una nueva batalla a favor de la accesibilidad.
Muchas ciudades del mundo tienen ascensores urbanos para salvar las diferencias de altura entre sus barrios y a partir de ahora Pamplona se suma a ellas. Por ejemplo: el elevador de Santa Justa en Lisboa, el ascensor Polanco en Valparaíso (Chile), Barakaldo, Mónaco, Salvador de Bahía (Brasil).
El nuevo ascensor urbano de Pamplona salvará la diferencia de doce metros existente entre la calle Monjardín y la calle Valle de Egüés. El trayecto se realizará en 7,5 segundos y podrán transportarse hasta 21 personas o 1.600 kilos de carga.


