
Esta peculiar iglesia resulta una parada muy recomendable en nuestra estancia en Ámsterdam. Su nombre en holandés es “Ons Lieve Heer op Solder”, y en este interesante recorrido no sólo veremos cómo era una casa tradicional en la ciudad, sino una joya escondida clandestinamente en el ático.
En realidad se trata de 3 casas estrechas en un edificio comercial de principios del siglo XVII, compradas por la misma persona, el rico mercader Jan Hartman, que decidió unirlas por la planta superior y crear en ese amplio espacio una iglesia oculta dedicada a San Nicolás, patrón de la ciudad.
De ahí su curioso nombre, que se puede traducir como “Nuestro Señor del ático” (también “del desván” o “de la buhardilla”), uno de los pocos ejemplos de iglesias domésticas o clandestinas que se conservan prácticamente en su estado original.
La casa se encuentra en el número 40 de la calle Oudezijds Voorburgwal, cerca del Barrio Rojo y de Damstraat. La entrada cuesta 7 euros, y es una visita incluida si compras la I Amsterdam Card, y yo sin duda la recomiendo como uno de los mejores pequeños museos de la ciudad.
