Asombrosas manías, rituales, modas y supersticiones de diversos lugares del mundo (I): números de la fortuna

El mundo es muy ancho y largo, y en consecuencia también es sorprendentemente variado. Y, a pesar de los tentáculos de la globalización, esta variedad se mantiene en gran parte gracias a que a la gente le gusta formar parte de pequeñas comunidades, donde compartir en comunión toda clase de manías, rituales, modas y supersticiones, a cada cual más extravagante.

A continuación, algunas de las más sorprendentes referidas a los distintos números de la buena y la mala suerte:

Los números de la suerte de la galleta

Las célebres galletas de la fortuna que se pueden encontrar en los restaurantes chinos, sobre todo de Estados Unidos, en realidad son un invento de los inmigrantes chinos de California, que hicieron creer que lo de abrir una galleta en la que esperaba un papelito con alguna frase inspiradora y unos números de la suerte en realidad era una tradición milenaria. Si queréis saber más al respecto, tal vez os interese repasar mi viaje a San Francisco en Indiana Jones, Karate Kid, Bruce Lee, las galletas de la suerte y otros secretos del barrio chino de California.

La moda está tan integrada en la cultura americana que el 30 de marzo de 2007, 110 personas jugaron los mismos números que encontraron en una galleta de la fortuna (22, 28, 32, 33, 39, 40… ¿os acordáis de los números de Lost?), y ganaron el segundo premio del Powerball, equivalente a cantidades que oscilaron entre 100.000 y 500.000 dólares, con un coste total para la asociación de loterías próximo a los 19 millones de dólares.

El número 13

El temor al número 13 está tan integrado en muchas culturas, que las compañías aéreas deben evitarlo a toda costa. Por ejemplo, a principios de 2007, Brussels Airlines tuvo que modificar su logotipo para agregar un punto más a los 13 que tenía.

Y en Air France, KLM o Iberia, no busquéis el asiento número 13, porque no existe.

El número 4

Sin embargo, el número de la mala suerte en las culturas asiáticas no es el 13, sino el 4. La razón es que en mandarín el número se lee “si”, lo cual se parece demasiado al sonido de Shi, que significa “muerte”. Por eso, en muchos hoteles de China no existen los pisos 4 ni 44.

En California, donde hay una fuerte inmigración china, la tasa de ataques cardíacos se incrementó un 27 % el cuarto día de cada mes. Este aumento, según el investigador David Phillips, se debe exclusivamente al estrés provocado por el miedo cultural al número 4.

El número 8

El 8, por el contrario, es el número de la suerte en la cultura asiática, por eso los Juegos Olímpicos de verano en Beijing se programaron el 8 del 8 del 2008. Exactamente a las 8:08:08 pm.

Martin Lindstrom añade otra anécdota en su libro Buyology:

Durante una subasta de placas de vehículos realizada en la ciudad de Guangzhou, un chino ofreció 54.000 yuanes, es decir, 6.750 dólares o aproximadamente siete veces el ingreso per cápita en China, por una placa sencillamente porque su número era APY888. (…) Los operadores de telefonía móvil en China cobran un precio mayor por los números telefónicos de la suerte, y una aerolínea regional china afirmó haber pagado aproximadamente 2,4 millones de yuanes, es decir, 300.000 dólares, por el número de centralita telefónica 888-8888.

En la próxima entrega de este artículo, más manías, supersticiones y rituales que implican cosas tan extravagantes como la chocolatina Kita-Kat.

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