
Rota, en la bahía de Cádiz, es el pueblo de la Costa de la Luz donde el cantautor tiene casa y veranea, con faro, castillo del siglo XIII y corrales de pesca
De la urta a la roteña a las tortillitas de camarones: la gastronomía gaditana que acompaña al paseo
Joaquín Sabina, nacido en Úbeda y tan ligado a Madrid en sus canciones, tiene su rincón de descanso en Rota, en la bahía de Cádiz, una localidad con tradición pesquera, casco antiguo de casas blancas y playas de arena dorada.
Ahora que ha terminado su gira de despedida, Hola y adiós, el cantautor puede retirarse allí cuando quiere. Y tiene motivos, porque Rota es un pueblo que da para mucho, con su faro, su castillo, los corrales de pesca de origen antiguo y su gastronomía marinera.
Un refugio donde envejecer
Sabina descubrió Rota a mediados de los años 90 de la mano de los escritores Luis García Montero y Almudena Grandes, aunque luego el propio cantante atribuyó a Felipe Benítez Reyes haber sido quien "nos trajo a todos aquí". Luego, Rota le dedicó una avenida, junto a las que ya llevaban los nombres de Grandes y de García Montero.
En 2017 fue nombrado hijo predilecto, un año después de haber sido nombrado también Hijo Predilecto de Andalucía por decreto de la Junta de Andalucía
Qué ofrece su lugar de retiro
Con casi 30.000 vecinos, Rota presume de playas, como las de La Costilla y La Ballena. La primera, con casi cuatro kilómetros y mar bastante tranquilo, considerada por algunas guías como la de Barceló, como "una de las mejores playas de España".
Entre La Costilla y el puerto nos encontramos con el faro, con una torre de 27 metros y una luz con un alcance de 16 millas náuticas, alumbrando desde 1980. El Castillo de Luna, por su parte, data del siglo XIII y se levantó bajo el mando de Guzmán el Bueno; fue residencia de los Ponce de León y hay constancia de que los Reyes Católicos se alojaron allí en una visita.
Otro atractivo de Rota son los corrales de pesca, estructuras de piedra sobre la arena que se remontan a época romana, y funcionan con la marea: los peces entran con la pleamar y quedan atrapados al bajar. Están considerados como el primer Monumento Natural andaluz. Situados en la playa de Pegina, hoy ya se encuentran en desuso.
Para los que busquen un lugar tranquilo por el que pasear, el Jardín Botánico Celestino Mutis es otra buena opción en Rota. Es un buen lugar para disfrutar de todo tipo de plantas y para buscar camaleones si se tiene buen ojo.
Gastronomía para disfrutar
La mesa gaditana es siempre recomendable y en Rota no lo es menos. Muy recomendable es el restaurante El Timón, cerca del casco histórico. Allí se puede disfrutar de dela urta a la roteña, un pescado de la familia de los pargos cuya receta es muy popular en la localidad. Se hornea sobre una base de cebolla, pimiento y tomate, a veces con vino de Jerez y laurel, otras veces con vino blanco, ajo y especias.
Tampoco nos podemos perder las papas aliñás (patatas cocidas con aceite, vinagre, cebolla y perejil) o los chocos con papas, (la típica sepia guisada con patatas).
Cierran la lista de imprescindibles las tortillitas de camarones, nacidas para aprovechar los camarones diminutos que llegaban a los puertos de Cádiz, San Fernando y La Isla. Se hacen con harina de trigo y de garbanzo, agua, perejil y camarones, y se fríen en abundante aceite de oliva.
Imágenes | Wikimedia
En Diario del Viajero | El refugio de Miguel Ángel Revilla en Cantabria: el pueblo a 10 kilómetros de Santander que construyó barcos para la Armada
En Diario del Viajero | El refugio de Guitarricadelafuente para escapar del ruido: un pueblo medieval de Teruel con cascadas y calma tradicional
Ver todos los comentarios en https://www.diariodelviajero.com
VER 0 Comentario