La Catedral de León nos cuenta sus secretos

La Catedral de León nace en el siglo XIII para convertirse en la más grande del momento, sin embargo no lo consiguió. De todas formas, es uno de los más bellos ejemplos del gótico en España.

Vamos a recorrerla y conocer sus secretos y características para apreciarla mejor en una próxima visita a León.

Comenzó su construcción en el siglo XII en el año 1205. Aunque los problemas económicos que se atravesaban por aquel entonces obligaron a paralizar las obras, finalmente en 1255 se reanudaron bajo el patrocinio del obispo Martín Fernández, con el apoyo del rey Alfonso X el Sabio. Las tareas fueron dirigidas en un principio por maese Enrique y maese Juan Pérez. En sus líneas se ve claramente la influencia del gótico francés dado el hecho de que es una réplica de la Catedral de Reims.

Aunque un tercio más pequeña que la original, la Catedral de León es más esbelta que el modelo francés. Vale la pena mirar con detalle otro detalle traído del otro lado de los Pirineos: la bóveda en crucería de arcos apuntados de la nave central.

La Catedral se ubica en una enorme plaza en lo alto de la ciudad de León, sobre el solar de unas termas romanas del siglo II que, 800 años después, el emblemático rey Ordoño II convirtió en palacio. Luego fue una catedral primitiva (s.X) y más tarde sitio de una catedral románica que fue consagrada el 10 de noviembre de 1073 durante el reinado de Alfonso VI.

Es un ícono fácilmente reconocible, un punto de referencia en el tejido urbano de León. Se la conoce como La Pulchra Leonina, calificativo latino que la define como "hermosa". Nacida de la piedra, el hormigón y el vidrio, sus arbotantes y vidrieras hacen de la Catedral de León una obra de arte apreciada en el mundo entero.

La fachada occidental consta de un cuerpo central dividido en cuatro franjas superpuestas con un triple pórtico ojiva a nivel de calle. La portada central representa el Juicio Final con Nuestra Señora La Blanca en el parteluz.

La puerta de la izquierda o de San Juan está decorada profusamente con escenas de la Natividad de Jesús en el tímpano. La puerta de la derecha o de San Francisco muestra la coronación de María.

Esta fachada occidental está decorada con un maravilloso rosetón y a los lados dos torres de 60 metros de altura. Las otras puertas de la Catedral de León son la Puerta de la Muerte en la fachada sur y la Puerta de la Virgen, en la fachada norte.

Las vidrierías de la Catedral de León

Los muros laterales se encuentran reforzados por contrafuertes y arbotantes rematados por pináculos ricamente adornados. Gracias a este reparto del peso de los muros descargado en estas construcciones más ligeras, pudieron abrirse grandes ventanales que serían embellecidos por las impresionantes vidrierías.

Consideradas las más bellas del mundo en su estilo, junto con las de la catedral de Chartres, las vidrierías fueron construidas entre los siglos XIII y XVI. y se mantienen originales casi en su totalidad (algo verdaderamente asombroso). Los ventanales altos o claristorio, constan de escenas bíblicas, representando el cielo. Los ventanales medios o triforio, constan de escudos nobiliarios y eclesiásticos, representando a la nobleza. Los ventanales inferiores de las naves laterales, constan de representaciones vegetales, representando la tierra, y de tareas mundanas.

El gran rosetón occidental se realizó a finales del siglo XIII, y fue bastante restaurado a finales del siglo XIX. En su centro, aparece la Virgen con el Niño, rodeado por doce ángeles a su vez sucedidos por motivos ornamentales. El rosetón del lado norte es del mismo período, aunque con añadidos del siglo XV. En el centro aparece Cristo, rodeado por doce formas de rayos de luz, a su vez rodeadas por doce músicos.

La luz del sol ilumina de distinta forma el interior de la Catedral de León a medida que pasa el día. Tenlo en cuenta: el sol sale por el este (vidrieras del ábside), ilumina las naves (durante el día) y se pone por el oeste (rosetón occidental), por tanto la incidencia de la luz en los ventanales va a variar según en momento del día en que la visites.

El interior

El interior presenta una planta en cruz con tres naves. La central es mucho más alta que las laterales. El ábside alberga cinco capillas es proporcionalmente mucho más grande y vistoso que en sus colegas góticas francesas.

EL interior presenta las tres alturas típicas del estilo gótico. Por un lado arcos ojivales que dan entrada a las naves laterales, luego el triforio de ventanales. Este segundo nivel es una de las características llamativas del gótico: los muros ya no "sostienen" nada (vimos que el peso era distribuido a los contrafuertes y arbotantes) por lo que pueden aligerarse y dar cabida a grandes ventanales, rosetones y vidrierías por donde entra la luz.

Por último la bóveda en crucería también llamada bóveda nervuda, a 30 metros de altura. Los nervios de los arcos se convierten al final en columnas adosadas al muro que llegan hasta el suelo.

La leyenda del topo

La enorme catedral tiene los pies de barro. Está asentada en terrenos poco firmes y los pilares fueron construidos con una piedra caliza de baja calidad. Desde las primera obras, estas condiciones trajo muchos dolores de cabeza. Y entonces apareció el topo.

Sobre la puerta de san Juan, por el interior, cuelga un pellejo, a modo de quilla, que la tradición leonesa ha identificado siempre como un «topo maligno». Según cuenta la leyenda, el topo destrozaba lo construido a lo largo del día durante la noche en los primeros momentos de la magna obra del templo. Impacientándose los leoneses porque la obra de la prometida catedral no avanzaba, decidieron acabar con aquel ser maligno que no dejaba avanzar los trabajos: algunos de ellos lo esperaron durante la noche y acabaron con él a garrotazos. En recuerdo de aquel acontecimiento y en agradecimiento a la Virgen María, titular del templo, la piel del animal fue colgada en el interior de la catedral, sobre la citada puerta, en la fachada oeste.

La realidad que esconde la leyenda es que las obras de la catedral de León se encontraron con numerosos problemas de cimentación, sobre un terreno muy inestable que, ya por entonces, había acogido muchas y diversas construcciones. Por su parte, lo que hoy podemos contemplar en la penumbra sobre la ya mencionada puerta del templo catedralicio demostró durante los años 90 ser en realidad un caparazón de tortuga laúd, cuyo origen aún es incierto, aunque se presupone que se trataría de la ofrenda realizada por algún hombre de poder a la catedral, insertándose tal elemento en la antigua tradición (clave en la constitución de numerosos museos) del coleccionismo de Antigüedades y Rarezas. Wikipedia

Si bien la Catedral de León fue el primer Monumento Nacional de España declarado en 1845, inexplicablemente lleva muchos intentos fallidos por ser declarada Patrimonio de la Humanidad como su vecina la catedral gótica de Burgos.

Fotos | xovesphoto, Shemsu.Hor, Julikeishon y María Victoria Rodríguez
En Diario del viajero | Catedrales góticas

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