El refugio de Miguel Ángel Revilla en Cantabria: el pueblo a 10 kilómetros de Santander que construyó barcos para la Armada

Astillero 1
  • El Astillero, al sur de la bahía de Santander, combina el pasado naval del Real Astillero de Guarnizo con las Marismas Blancas y Negras

  • Allí vive el expresidente cántabro con su mujer, Aurora Díaz Abella, en un piso con vistas al mar

Redacción Diario del Viajero

Editor

¿Dónde se retira alguien que ha hecho de Cantabria casi una seña de identidad propia? Pues no muy lejos de la capital, claro. Miguel Ángel Revilla ha encontrado su refugio en El Astillero, un municipio al sur de la bahía de Santander rodeado de rías y humedales, y con un pasado industrial que todavía se deja ver por sus calles.

Revilla presidió el Gobierno de Cantabria en dos etapas, de 2003 a 2011 y de 2015 a 2023, y, ya retirado de la primera línea política, vive aquí con su mujer, Aurora Díaz Abella. Lo hace en un piso de unos 120 metros cuadrados, con un gran ventanal en el salón y vistas al Cantábrico, a unos 10 kilómetros de Santander. Eso sí, para ellos la tranquilidad es un lujo porque, como contara el propio Revilla en 'El Hormiguero', el matrimonio ha tenido que crear los "sábados de fotos" porque llegan autobuses de gente que quiere retratarse con él.

Pasado industrial a un paso de Santander

El nombre del pueblo ya da bastantes pistas sobre su pasado. El Real Astillero de Guarnizo fabricó durante el siglo XVIII navíos de peso para la Armada, entre ellos el Real Felipe, que el propio Ayuntamiento presenta como el primer barco de tres puentes de su tiempo. Se botó en julio de 1732, llegó a sumar 114 cañones y fue el buque insignia de la escuadra del general Juan José Navarro en la batalla de Tolón de 1744. También salieron de allí otros navíos como el Príncipe, el Princesa o el Santiago.

De aquel pasado naval e industrial quedan huellas bastante visibles. Tenemos el Cargadero de Orconera, un antiguo cargadero de mineral de hierro de finales del siglo XIX que muchos conocen como el "Puente de los Ingleses", y encontramos también las chimeneas de La Cantábrica, la iglesia de San José y la casa consistorial, otro de los edificios que más llaman la atención del municipio.

Pero si hay algo que nos parece el gran tesoro de El Astillero son sus marismas. La Blanca ocupa unas 21,5 hectáreas y la Negra, unas 18,9, según la misma web de viajes que recoge las chimeneas. La primera es una laguna de agua dulce con carrizales, mientras que la segunda es una marisma intermareal recuperada, que vuelve a notar el vaivén de las mareas.

El conjunto funciona como refugio y lugar de paso para aves migratorias, con más de 160 especies avistadas. Por la zona se extiende una red de más de 20 kilómetros de senderos y carriles bici y se pueden encontrar cuatro observatorios ornitológicos. Así que se pueden recorrer a pie o en bici (con prismáticos, a ser posible), buscando especies como el porrón europeo, la garza real o el pato cuchara. Y si lo que buscamos es un paseo más urbano, sin salir del municipio tenemos los parques de La Planchada y de La Cantábrica.

En la mesa, El Astillero tira de la cocina de siempre de Cantabria. Empezando por lo contundente: el cocido montañés, con alubias blancas, berza y su compango de chorizo, morcilla y tocino. Pero también se nota la cercanía del mar: rabas, bocartes, bacalao y maganos, son habituales en las cartas de la zona. Tampoco falta el cachón, que es como se conoce a la sepia en Cantabria. Y para el postre, el contrapunto dulce lo ponen la tarta de queso, los sobaos pasiegos o la quesada.

De cualquier forma, otro de los puntos a favor de Astillero es la cercanía con Santander, a un paso por carretera. Y, sin salir del municipio, las marismas, los senderos y los restos de su pasado industrial dan motivos de sobra para recorrerlo con calma. Ese es, al fin y al cabo, el entorno que Revilla eligió para instalarse en Cantabria.

Imágenes | Wikimedia

En Diario del Viajero | El refugio de Juan del Val y Nuria Roca: el pueblo de Ávila en el que quieren envejecer

En Diario del Viajero | El convento de Redondela renacerá como hotel con spa y restaurante de la mano de un popular futbolista    

Ver todos los comentarios en https://www.diariodelviajero.com

VER 0 Comentario
↑