Visita a Ledesma, un encantador pueblo amurallado cercano a Salamanca

Ledesma es un bonito pueblo a media hora de Salamanca que merece visitarlo tanto por la tranquilidad que encontramos al pasear por sus calles como por los diferentes monumentos que encontramos y lo bien adaptado que está al turismo ofreciendo la información que necesite el visitante de forma muy fácil.

Llegamos a Ledesma por el llamado Puente Nuevo, sobre el río Tormes, desde el que vemos el puente medieval al final del cual está la Ermita del Carmen, y también desde aquí tenemos una interesante vista del skyline del pueblo, dominado por la gran nave de la Iglesia de Santa María la Mayor, principal templo religioso de la localidad. Ésta está en la plaza del pueblo, pero antes iremos a otro sitio.

Y es que el lugar idóneo para comenzar la visita a Ledesma es la antigua Iglesia de San Miguel, hoy reconvertida en el centro de interpretación Bletisa –antiguo nombre de Ledesma- y oficina de turismo. Allí, además de conseguir el típico mapa que nos guíe en nuestra visita, podremos conocer toda la historia de Ledesma que se remonta a época romana, así como de la comarca, por sólo 1 euro que cuesta la entrada.

Muy cerca de aquí encontramos la Fortaleza de Ledesma, donde para entrar hay que pedir la llave en un bar cercano. Podemos subir a su murallas desde donde hay buenas vistas de la Plaza de la Fortaleza y los tejados del pueblo, así como del valle que hace el Tormes por otro lado. Tiene una planta trapezoidal irregular en torno al patio de armas y su puerta sur está bien conservada.

Desde allí, descenderemos al sur hasta la otra iglesia que queda en el pueblo, en este caso extramuros, la románica Iglesia de Santa Elena. Volvemos a la fortaleza y recorremos la calle Ronda junto a la muralla para llegar al Paseo de Alonso Andrea, el punto de la ciudad desde donde mejor se aprecian los restos de la muralla que circundaban la antigua villa de Ledesma. Por aquí encontramos edificios históricos como el Hospital de San José, hoy sala de exposiciones, y la casa de la Alhóndiga, un edificio del siglo XVI y estilo gótico tardío donde se abastecía de grano a los vecinos.

Llegamos, ahora sí, a la Plaza Mayor, donde se concentran buena parte de los edificios históricos de Ledesma: el Palacio de Beltrán de la Cueva y la Casa de los Roderos que quedan unidos por el arco de los roderos por el que, si hemos seguido este itinerario habremos cruzado para llegar a la plaza; la Casa Consistorial que ocupa el antiguo Palacio de los Trasmiera, el cual ha funcionado como casa del corregidor, sala de audiencias y prisión antes de su uso actual; y la Iglesia de Santa María la Mayor.

La pena es que la grandiosa iglesia que preside Ledesma no sea visitable actualmente, salvo en los cultos religiosos del domingo. Iglesia de Santa María la Mayor es una de las joyas del gótico hispano-flamenco o isabelino de la provincia de Salamanca, aunque sus orígenes son románicos, y data del principios del siglo XVI. De su fisonomía destaca la majestuosidad de la nave central y la gran torre que le acompaña.

Después de ver la plaza nos quedará acercarnos al Arco de San Nicolás, donde hay un mirador con otra vista del Tormes interesante; cruzar la calle de los Curas, una de las que conservan mejor los antiguos edificios; y finalmente, muy cerca del Puente Nuevo pararemos en el mirador del Menhir, el cual se cree que podría ser de la primera Edad del Hierro.

Fotos | Roberto Arévalo
En Diario del Viajero | La ruta del Puente Mocho en la provincia de Salamanca

También te puede gustar

Portada de Diario del Viajero

Ver todos los comentarios en https://www.diariodelviajero.com

VER 0 Comentario