El Palacio Domeq, tesoro del barroco jerezano

El Palacio Palacio del Marqués de Montana, popularmente conocido como Palacio Domeq, es un tesoro del barroco jerezano del siglo XVIII. En su interior, dispuestos como si se tratara de un museo, podemos admirar cuadros, tapices, esculturas y otras obras artísticas que forman un conjunto artístico y cultural digno de visitar.

Situado en la Alameda Marqués de Casa Domecq, en el barro jerezano de San Sebastián, entre los conventos de San Juan de Dios y Santo Domingo, es un edificio de planta cuadrangular lleno de detalles que justifican y hacen más que recomendable una visita. Yo tuve la suerte de que un miembro de la familia me lo enseñase en un evento gastronómico al que acudí y he querido compartir con vosotros mi experiencia.

La entrada majestuosa con sus balcones da paso al patio porticado que divide y reparte las estancias, a las que se accede a través de una escalera. En los distintos espacios, admiramos maravillosas lámparas, jarrones, tapices de Flandes y de Italia y descubrimos arte, miremos hacia donde miremos.

A lo largo de la historia, tras su construcción por el marquesado de Montana, fue sede del Cabildo de la Iglesia Colegial de Jerez, hasta su adquisición por el Marqués de Domeq, que lo compró en 1855 por medio millón de reales de vellón.

Hoy es la sede de algunas oficinas del grupo familiar, como elegante y emblemática localización para reuniones y actividades de negocios y, cuando es posible visitarlo, es un placer para los sentidos poder admirar la parte que se puede recorrer, dejando al margen las zonas privadas de la familia.

Resulta impresionante ver la Sala de Juntas, con todos los retratos de los miembros de los Consejos de las empresas de la familia Domeq en el pasado y en la actualidad, los despachos y la enorme mesa donde se firman las importantes decisiones empresariales del grupo.

No solo los suelos y paredes llaman la atención, también los techos, artesonados de madera, lámparas y apliques hacen que además de mantener la vista al frente, haya mucha parte del recorrido en la que se tiene que caminar mirando hacia arriba para no perder detalle de las "joyas" que esconde el Palacio de Domeq en Jerez.

También resulta inexcusable, detenerse un buen rato en la biblioteca donde se guardan los libros contables y otros volúmenes desde los orígenes de la familia Domeq, y se puede ver un árbol genealógico y otras muestras de la cultura y la historia de la familia y de la ciudad de Jerez.

Por todo lo anterior y por otras muchas razones que descubriréis cuando entréis en el Palacio de Domeq en Jerez, esta es sin duda es una visita interesante que os recomendamos realizar si visitáis la ciudad de Jerez y podéis conseguir que os lo enseñen.

Web Oficial | Palacio de Domeq
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