La pequeña ciudad encantada de Chequilla, Guadalajara

En el valle del río Cabrillas, en la localidad de Chequilla, al sureste de la provincia de Guadalajara, nos espera una pequeña ciudad encantada formada por la caprichosa acción erosiva del viento en las rocas.

Estamos en el Parque Natural del Alto Tajo, también en el Camino del Cid, y nos esperan muchos atractivos en la zona, pero hoy vamos a quedarnos en estas curiosas formaciones rocosas junto a Chequilla, que nos recibe con unos impresionantes monolitos naturales.

Las formaciones rocosas de arenisca roja fueron labradas durante la época del Triásico, y miles de años después llegaron los primeros habitantes que aprovecharon para protegerse de las inclemencias del tiempo la muralla natural.

Es por eso que el pueblo se asienta sobre las rocas y se adapta a ellas, construyendo casas-cueva o acoplando sus garajes o sus jardines a las gigantescas piedras rojas del terreno. Atravesamos el pequeño pueblo hasta el camino que inicia la ruta de la pequeña ciudad encantada.

Enseguida llegamos a la conocida "plaza de toros" natural, aunque hay que echarle algo de imaginación, pero se trata de un cerco natural no totalmente cerrado, formado por riscos de entre cuatro y diez metros de altura.

Nos movemos entre las Quebradas, bellas formaciones rocosas que aquí levantan un mirador sobre el pueblo, allí estrechos pasadizos... Un laberinto de piedra con muchos lugares por descubrir, donde suelen campar jabalíes y ciervos, y que es oteado por los buitres desde el cielo.

El entorno natural es fabuloso, sin duda disfrutamos mucho de este pequeño paseo por la ciudad encantada de Chequilla en Guadalajara, un patrimonio geológico de interés nacional.

Foto | Eva Paris Más información | Turismo Castilla-La Mancha, Parque Natural Alto Tajo En Diario del viajero | La senda ecológica del Tajo en Toledo, Excursiones desde Albarracín

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