Tres estatuas en Soria nos recuerdan su importancia literaria (y son objeto de numerosas fotografías y selfies)

En un viaje a Soria, -escapada que os recomiendo-, puedes descubrir las maravillosas edificaciones religiosas, las calles medievales y disfrutar de su estupenda gastronomía, con la trufa negra, la mantequilla de Soria y los torreznos como productos más destacados.

Además, si dais un paseo por la ciudad, os encontraréis con tres estatuas que nos recuerdan la importancia que ha tenido esta capital en nuestra literatura y que son objetivo para numerosas fotografías y selfies.

Concretamente hablamos de las estatuas de Gerardo Diego, Antonio Machado y su esposa Leonor. Las tres estatuas están situadas en puntos estratégicos de la ciudad, por lo que podréis encontraros con ellas, mientras os dirigís a otros lugares de vuestro interés.

Machado y su esposa en Soria

Esta fotografía de Anonio Machado y su esposa Leonor recién casados, tomada el día de su boda, sirvió de modelo para hacer las dos estatuas que encontramos en la ciudad de Soria. En cada una de ellas, falta la pareja, por lo que es costumbre hacerse fotos sustituyendo al personaje ausente y acompañando al otro.

Así, las mujeres suelen posar poniendo sus manos sobre los hombros del poeta, como hiciera su amada esposa. Los varones, suelen sentarse en la silla vacía de Antonio Machado, y retratarse con su esposa Leonor Izquierdo, colocada detrás.

Inicialmente, la estatua de D. Antonio se ubicó en las puertas del Instituto Antonio Machado. Tiempo después la estatua, realizada por el escultor Ricardo González, se trasladó hasta el parador nacional Antonio Machado por decisión del Ayuntamiento de acuerdo con el propio escultor y con el objetivo de repartir las estatuas por la ciudad.

Posteriormente, la estatua volvió a situarse en las puertas del centro educativo que lleva el nombre del poeta, debido a las quejas de los vecinos de Soria. Por su parte, la estatua de su esposa Doña Leonor, se erige a las puertas de la iglesia conocida como La Mayor, donde en su día se casó la pareja.

La estatua de Gerardo Diego en el Círculo

Relajado, café en mano, leyendo un libro, la estatua del poeta Gerardo Diego está sentada en los soportales del antiguo Casino o Círculo de la Amistad Numancia. Esta obra también la ha realizado el mismo escultor, Ricardo González.

La estatua de Gerardo Diego tiene enfrente otra silla vacía, en la que los visitantes y los propios vecinos de la ciudad castellana, se sientan para retratarse junto a este poeta que tanto escribió sobre Soria, su ciudad de adopción.

Estas tres estatuas de personajes relacionados con la literatura, son una buena forma de potenciar la cultura y asociarla al turismo, y en tiempos de Redes Sociales y selfies resultan un buen atractivo para quienes como yo, visitan la ciudad y quieren llevarse un bonito recuerdo.

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