Las Termas de Caracalla

Hace unos días hablábamos de la apertura al público de las Termas de Diocleciano en Roma sumándose a la opción de visitas de la capital italiana, uno de los complejos de agua más importantes de la Antigüedad.

Hasta el momento, los turistas que hemos pasado alguna vez por la eterna Roma, hemos podido visitar las ruinas de las imponentes Termas de Caracalla que se hicieran más famosas aún, por haber sido el escenario de estectáculos multitudinarios como cuando cantaron allí para el mundo los Tres Tenores.

Las Termas fueron encargadas en el año 212 por Marco Aurelio Antonino Basiano, hijo del emperador Septimio Severo al cual sucedió matando a su hermano a la muerte de su padre. Este mal genio no terminó al ascender al poder y parece que no se cansó de guerras, intrigas y asesinatos durante todo su gobierno del imperio.

Sin embargo, algo bueno dejó al mandar a construir las Termas que se abrieron con el nombre de Aurelianas. Después de la muerte de don Marco Aurelio Antonino Basiano, se las rebautizó con el sobrenombre que llevara el emperador: "Caracalla".

¿ Por qué ese nombre ? Así se le llamó a él y, después, a sus Termas debido a que en sus aventuras guerreras por la Galia de entonces, se

trajo un modelito de capa usada por los antiguos franceses: la caracalla. Tanto le gustó que la impuso (por ley) como vestimenta obligada para las entrevistas con el emperador.

Para visitar las ruinas de las Termas, deberemos tener uno de los billetes que incluyen entradas a distintos sitios arqueológicos. Uno de ellos (el de 3 días ) es el Roma Pass. El sitio está abierto todos los días desde las 9 de la mañana y hasta las 16 hs en invierno (atención: algunos días puede cerrar un poco antes, o un poco después, "a la italiana") y en verano puedes quedarte hasta la caída del sol.

Más info | Molenskine arquitectónico Diario del Viajero | Roma Vídeo | Youtube

También te puede gustar

Portada de Diario del Viajero

Ver todos los comentarios en https://www.diariodelviajero.com

VER 0 Comentario