Comiendo en el templo sij de Delhi, en India

Comer en un templo sij es algo que todo el mundo debería hacer una vez en la vida. En el Gurdwara Bangla Sahib, el templo sij más importante de Delhi, podemos vivir esta inolvidable experiencia que a buen seguro guardaremos como uno de los más especiales recuerdos de nuestro viaje a India.

El Gurdwara Bangla Sahib fue en realidad construido como palacio por el Rajá Jai Singh en el siglo XVII. Pocos años después sería habitado por un importante gurú sij, Har Krishan, quien durante una epidemia de cólera que asoló la ciudad de Delhi, ayudó a su población facilitándoles agua de su pozo.

Por este motivo, y desde entonces, el Gurdwara Bangla Sahib es un importante templo de peregrinación a donde tanto sijs como hinduistas acuden para purificarse con el agua sagrada de su piscina, que consideran tiene propiedades curativas.

El templo sij de Delhi es un hermoso edificio de mármol blanco, del que destaca una gran cúpula dorada. Entre sus numerosas dependencias encontramos la sala de oración, una escuela, la cocina, y por supuesto: el comedor, al que todo el mundo está invitado independientemente de la religión que profese.

La primera vez que comí en un templo sij fue precisamente en éste de Delhi, y debo decir que ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida. En la entrada del comedor, cientos de personas se agolpaban esperando su turno, pero aún así, reinaba la calma de una manera asombrosa. Apenas se escuchaba el murmullo de las oraciones que precedían al almuerzo.

Una vez dentro, los comensales se sientan en filas en el suelo y reciben su thali compuesto por dhal, chapati y algún guiso de patata. Se come apresuradamente, pues el gentío aguarda su turno en la puerta, pero a pesar de ello la mayoría tiene tiempo para repetir varias veces.

Lo que más me impresionó fue la rapidez y eficacia con que se limpiaba ese suelo entre turno y turno. En apenas unos minutos, el mármol quedaba impoluto, como si nadie hubiese comido sobre él. El trabajo lo llevan a cabo voluntarios sij que encuentran así su manera de colaborar con la comunidad.

Visitar y comer un templo sij es algo que nadie que viaje a India debe dejar de hacer. Sin duda, la madre de todos ellos es el Templo Dorado de Amritsar, pero si vuestros tiempos de viaje no os permiten desplazarnos hasta la ciudad del Punjab, el templo sij de Delhi es un lugar estupendo para vivir la experiencia.

Imagen | M. Bocko, Carmen
En Diario del Viajero | El templo del Loto de Nueva Delhi, El sagrado Kashi Vishwanath o templo dorado de Benarés

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