Si alguien como Brad Pitt anda por San Sebastián, seguramente hay alguna alfombra roja de por medio pero, en su última visita, ha dado de qué hablar por otros motivos. Como cuentan en National Geographic Viajes, el actor resumió su regreso a la ciudad vasca con un "Es un pueblo tan bonito, es tan bonito estar de vuelta". Y no todos los días una de nuestras ciudades le arranca una frase así a una estrella de Hollywood.
A caballo entre el mar y la montaña
Hacía 17 años que Pitt no pisaba el festival, desde que por 2009, presentara junto a Quentin Tarantino 'Malditos bastardos'. Este año ha vuelto con 'En el corazón de la bestia', el thriller de supervivencia de David Ayer, que se proyectaba fuera de concurso en la Sección Oficial.
Pero el actor no sólo ha ido a presentar su último trabajo. Entre alfombra roja y alfombra roja, ha paseado por la costa o disfrutado del Peine del Viento. Pero, ¿qué ofrece San Sebastián al visitante que ha fascinado a Brad Pitt?
San Sebastián es una ciudad para pasearla: su bahía presume hasta de tener una isla. pero en ella, La Concha es la gran protagonista, flanqueada por los montes Urgull e Igeldo. Entre ellos la isla de Santa Clara en el horizonte y un paseo marítimo para recorrerla de punta a punta. Desde allí se llega hasta Ondarreta y al Peine del Viento, el conjunto de Eduardo Chillida integrado en las rocas, donde las olas chocan contra el hierro y la piedra.
A los pies del Urgull y junto al puerto está el casco histórico, con la basílica de Santa María del Coro, la iglesia de San Vicente y la Plaza de la Constitución. Es la zona perfecta para disfrutar de, la gran tradición donostiarra: salir de pintxos. Barra, ración, otro bar, una mecánica simple que enamora a cualquiera que visite la ciudad. Las barras funcionan como pequeños escaparates donde conviven las recetas de siempre y las propuestas más creativas.
Pintxos, el otro gran reclamo de San Sebastián
La gastronomía aquí no es un complemento del viaje. La ciudad ha construido buena parte de su identidad alrededor de la cocina vasca, desde las sociedades gastronómicas hasta restaurantes con reconocimiento internacional. En la mesa conviven pescado y marisco del Cantábrico, carne, verduras de temporada y productos como la guindilla de Ibarra.
Pero San Sebastián tiene mucho más, como sus vistas desde las alturas. El monte Igeldo, al oeste, ofrece una de las mejores panorámicas de La Concha, con la isla de Santa Clara y el perfil de la ciudad al fondo. Se puede subir en el histórico funicular, que contempla la bahía desde 1912. Al otro lado, el Urgull ofrece caminos para pasear entre zonas verdes y restos defensivos, con miradores sobre el Cantábrico, la Parte Vieja y buena parte de la bahía.
Además, la ciudad ofrece dos playas, cada una con un plan completamente diferente. Por un lado, Zurriola, en el barrio de Gros, reúne a surfistas y gente joven. Allí las olas hacen de ella una de las favoritas para surfear. Por otro, Ondarreta, al otro lado de la bahía, es más tranquila y familiar, y de ella parte el camino hacia el Peine del Viento.
Pero la visita de Brad Pitt es lo de menos: el festival dura nueve días y es la excusa perfecta para visitar la ciudad si se es cinéfilo pero, San Sebastián está ahí todo el año.
Imágenes | Donostia San Sebastián Turismoa
En Trendencias | Los mejores sitios para irse de pintxos y tapas por San Sebastián y poder decir que conoces de verdad la ciudad
En Directo al Paladar | 48 horas en Donostia-San Sebastián: cómo disfrutar sus pintxos, su alta cocina y su tamborrada sin dejarse una fortuna
Ver 0 comentarios