Yone (32 años) vive aislada en las montañas de Asturias con 12 gatos y 4 perros: "Es duro, pero no más que morirse y decir: 'Viví la vida que no quería vivir'"

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  • Cuenta que su casa estaba tomada por la vegetación y que su pueblo asturiano pasó de 600 vecinos a cuatro, en una entrevista en YouTube

  • Su consejo a quien teme cambiar de vida: "Es duro, pero no es más duro que morirse y decir: 'Wow, viví la vida que no quería vivir'"

Redacción Diario del Viajero

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Cuando Yone vio por primera vez la casa en la que hoy vive, la fachada había desaparecido bajo la hierba. Según cuenta, las plantas entraban por las ventanas y no había manera de abrirlas, así que a ella, que en principio no quería tocar nada, no le quedó más remedio que retirar la vegetación, porque estaba rompiendo la estructura y colándose en el interior. Lo explicaba en una entrevista del canal de YouTube @hilux_aventura, que dirige Álvaro y que se dedica a recorrer pueblos olvidados y a charlar con sus últimos vecino.

Yone tiene 32 años y dejó la ciudad para vivir sola en las montañas de Asturias, en busca de una vida más sencilla, más libre y más cercana a la naturaleza. Lo que encontró, además de casa, fue la despoblación de un pueblo que ha ido vaciándose: "Antes había 600 personas en el pueblo. Ahora, somos cuatro conmigo, y yo soy la más joven". Cuatro vecinos, pues. Y una explicación personal para estar ahí: según sus palabras, la llevó un impulso interior que siente desde pequeñita, porque le apasionan la naturaleza, lo salvaje, la paz y, sobre todo, el silencio.

Eso sí, el paisaje no era el único motivo. A los 13 años empezó a interesarse por los animales (primero los perros, aunque su mayor amor, dice, son los gatos), y hoy comparte casa con 12 gatos y cuatro perros rescatados, a los que, según dice, tiene un amor incondicional y con todos los cuales siente una gran conexión. En un pueblo de cuatro vecinos no sobra compañía, aunque de cuatro patas haya de sobra.

El camino hasta aquí no fue sencillo: pasó por situaciones muy complicadas, sin el apoyo de familiares y amigos, antes de llegar a la vida que siempre había soñado. Yone habla de la casa como de lo mejor que le ha pasado en la vida, y de un momento en el que se sentía muy sola: "Esto es lo que pasa cuando luchas mucho por algo, vas en contra de todo: familia, amigos, trabajo... y te ves muy sola en la vida siendo encima tan joven". No sabe, dice, ni cómo la encontró ni por qué apareció, puesto que no entraba en lo que podía permitirse, pero recuerda que al verla "parecía una casa de hadas".

Queda su mensaje para quien dude si cambiar de vida. A su juicio, vivir en la naturaleza no es estar "apagado, muerto y todo el día mirando el móvil", y además, añade, si dependes de algo es porque tú quieres, no porque no tengas otra opción. Después viene la frase que da título a la historia, una reflexión personal que ella formula así: "Es duro, pero no es más duro que morirse y decir: 'Wow, viví la vida que no quería vivir'". Y añade que uno no se da cuenta hasta que llega el último día de su vida.

Imágenes hilux_aventura en YouTube

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