La exposición de Dalí en el Museo Reina Sofía es la más visitada de la historia en Madrid

La actual exposición temporal del Museo Reina Sofía dedicada al genio surrealista Salvador Dalí se ha convertido en la exposición temporal más visitada de todas las muestras pictóricas que se han celebrado en Madrid. Dicha muestra ha sobrepasado ya los 630.000 visitantes, cifra con la que supera a la anterior exposición que ostentaba este reconocimiento, ‘El Hermitage en El Prado’, que fue vista por 600.000 visitantes.

‘Dalí: Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas’, que así se llama la exposición, llegó a Madrid el 27 de abril procedente del Centro Pompidou de París donde fue reconocida por la prensa francesa como la mejor exposición del año. La exposición seguirá recibiendo visitantes hasta el 2 de septiembre, y debido a su éxito ha ampliado su horario de apertura en esta recta final.

Gracias a esta muestra, podemos acercarnos a muchas obras de Dalí que no habían sido antes vistas en España, como ‘La Persistencia de la Memoria’ procedente del MoMa, ‘La tentación de San Antonio’ traída desde el Musées Royaux de Beaux-Arts de Bélgica o ‘Metamorfosis de Narciso’ de la Tate Modern. A éstos cuadros se les unen obras como ‘Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar’ del Museo Thyssen-Bornemisza o ‘El Gran Masturbador’ del propio Reina Sofía, entre otros, mostrados todos ellos en orden cronológico.

‘Dalí: Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas’

El título de esta exposición es tomado del manifiesto artístico de Dalí “San Sebastián” que publicó como artículo en 1927, y supone una sugerencia de cómo nos tenemos que acercar a la obra del pintor, habiendo diferentes posibilidades para la contemplación de sus creaciones.

La exposición arranca con algunas de las primeras obras de Dalí que reflejan los temas que marcan su infancia y juventud, como la familia, el entorno de Figueras y Cadaqués o él mismo con varios autorretratos. Seguimos con la época en que Salvador llega a la Residencia de Estudiantes de Madrid, cuando conoce a otros genios como Buñuel y Lorca, y se acerca a diferentes vanguardias, destacando de ésta época la serie ‘Putrefactos’.

El periodo surrealista es, cómo no, protagonista de gran parte de la exposición, mostrándonos cómo mediante el desarrollo del método paranoico-crítico, Dalí se lanza a retratar el mundo del subconsciente y la interpretación paranoica, invitando al espectador a un mundo ambiguo en el que las certezas no existen. Él mismo explicó: “En verdad no soy más que un autómata que registra, sin juzgarlo, y lo más exactamente posible, el dictado de mi subconsciente: mis sueños, las imágenes y visiones hipnagógicas y todas las manifestaciones concretas e irracionales del mundo oscuro y sensorial descubierto por Freud”.

Continuamos viendo las consecuencias de la Guerra Civil española en la obra daliniana. Salvador y Gala se trasladaron en esta época a Francia donde él manifestó en sus pinturas los horrores provocados por el conflicto, así como siguió experimentando en la construcción de objetos surrealistas. Más tarde, con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la pareja se exiliaría en Estados Unidos donde permaneció hasta 1948, y es en ésta década cuando Dalí desarrolla su etapa mística y nuclear retratando temas religiosos y avances científicos, sintiendo especial interés por lo concerniente a la fusión nuclear, la bomba atómica y sus consecuencias. En estos años también da forma a su autobiografía ‘La vida secreta de Salvador Dalí’, donde las ilustraciones no sirven sólo para apoyar el texto sino que son un vehículo narrativo de igual o más importancia.

Otro de los aspectos mostrados por la exposición del Reina Sofía es el acercamiento de Dalí a otras disciplinas artísticas, como son el teatro y el cine, con ejemplos como el diseño de decorados para la película ‘Recuerda’ de Alfred Hitchcock o los de la obra teatral Don Juan Tenorio de José Zorrilla.

Finalmente, en su última etapa, la fascinación de Dalí por la tecnología le hace experimentar con nuevos lenguajes como la holografía o la estereoscopía, y su excéntrica personalidad le sitúan como un auténtico showman que acapara las miradas de los medios y las élites intelectuales. Asimismo, sigue reinterpretando obras clásicas, y a sí mismo, y se interesa por las teorías matemáticas de René Thom que aplica a su pintura.

En la exposición de Dalí del Museo Reina Sofía no sólo encontramos pinturas, pues también se exhiben algunas esculturas, piezas audiovisuales como la película ‘El Perro Andaluz’ o el cortometraje ‘Destino’ que diseñó junto a Walt Disney (acabado recientemente por la factoría Disney), spots publicitarios, manuscritos, así como grabados y dibujos. Si aún no la has visto, te queda poco, pero estás a tiempo.

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