
Peroblasco, aldea de Munilla, estrena una campana de bronce de 75 kilos fundida en La Laguna (Tenerife) por el colectivo Bronzo
Con la visibilidad que da el proyecto, sus vecinos recuerdan lo que les falta: puente, depuradora, local público, lavadero y cementerio
Peroblasco tiene 17 vecinos, una antigua iglesia que ya no es tal y, desde el 18 de octubre de 2026, una campana que vuelve a sonar desde la espadaña. Al presentar una pieza que tuvo que cruzar el mar para llegar hasta la sierra, sus autores afirmaban "Es la más grande que hemos hecho y la que mejor suena".
Una idea nacida en Tenerife
Todo empezó cuando el escultor Ventura Alemán visitó el pueblo y vio los huecos vacíos de la espadaña. De vuelta en casa propuso a sus compañeros de la fundición Bronzo, en La Laguna, hacer una campana a medida, una iniciativa que terminó coordinando Luis Fernández, de la Asociación Cultural Casa del Burro.
El coste fue de 2.200 euros (solo materiales) y contó con una subvención del Gobierno de La Rioja y el apoyo técnico del Ayuntamiento de Munilla.
Un sonido redondo
La campana pesa 75 kilos y mide en torno a 55 centímetros. Lleva grabada la silueta de las casas del pueblo con sus chimeneas, de las que salen nubes de humo. Alemán la describe como una obra con "el perfil del pueblo, así como un montón de nubes de humo subiendo para arriba", y asegura que "suena muy redonda". Ese no está ahí por causalidad. Recuerda la Fiesta del humo, que los vecinos celebran el último sábado de julio para dejar claro que la aldea sigue viva. En cuanto al tono, Luis Fernández explica que está afinada en sol.
Más que un adorno. Aunque sea una obra artística, la campana recupera tareas de las de toda la vida: avisar en caso de incendio, anunciar fiestas y actos del pueblo y acompañar la misa anual. Con una iglesia desacralizada en 1981 y de la que hoy solo queda en pie la espadaña, eso no es poca cosa. Antes de la colocación, Bronzo organizó además una exposición de escultura en la zona.
Lo que el pueblo pide. Los vecinos agradecen lo logrado (la carretera, la luz y el agua corriente, que llegaron hace más de tres décadas), pero tienen una lista de peticiones. La primera, restaurar el puente, que es un asunto repartido entre los términos de Munilla y de Arnedillo.
La segunda, una depuradora: "somos el único pueblo de la zona que vierte sus aguas fecales directamente al río", dicen. Y todavía quedan un local público, el lavadero tradicional y el cementerio. Con la campana lista para repicar, confían en que su sonido sirva también para dar voz a esas exigencias.
Imágenes | Wikimedia
En Diario del Viajero | José, el madrileño que dejó la capital por el pueblo: "Pasamos de despertarnos para ir a trabajar a tener una casa con jardín"
En Diario del Viajero | Javi, dueño del bar de un pueblo de 55 habitantes: "El negocio no nos da para vivir, mi mujer es la que está allí todo el día y yo trabajo en el Ayuntamiento"
Ver todos los comentarios en https://www.diariodelviajero.com
VER 0 Comentario