El ladrón de mapas más importante de la historia, y de cómo una pequeña cuchilla acabó descubriéndole

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Aunque no os lo creáis, existe toda una red de personas obsesionadas en los mapas antiguos. Tanto es así, que incluso hay ladrones de mapas antiguos. Evidentemente, los aficionados a esta clase de mapas no están interesados por su utilidad práctica (máxime si existen cosas como OpenStreetMap), sino por la historia que tienen detrás.

De todos los ladrones de mapas, sin duda el más importante de todos es E. Forbes Smiley III, el equivalente cartográfico de Lupin o George Clooney y sus Ocean´s Eleven.

A pesar de su rimbombante nombre, E. Forbes Smiley III no pertenece a la nobleza ni tampoco a una familia de clase alta, sin embargo se convirtió en uno de los tratantes de mapas más conocidos del mundo: su nombre era una estrategia para obtener credibilidad entre sus clientes adinerados, así como su cuidada imagen.

Forbes Smiley, pues, era un hombre respetado, que incluso ocupaba un cargo en el comité de dirección de la Mercator Society de la Biblioteca Pública de Nueva York. Sin embargo, la mañana del 8 de junio de 2005, a Smiley se le acabó la suerte. Y todo por culpa de una cuchilla de precisión X-Acto.

Esa pequeña cuchilla había sido encontrada por un empleado de la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de Yale justo en el lugar donde Smiley había estado examinando libros de mapas antiguos. Este indicio hizo que se desencadenara otra sospecha cuando descubrieron que algunos de los libros que había estado examinando, habían desaparecido.

Los bibliotecarios empezaron a grabarlo e hicieron que la policía del campus le siguiera al abandonar el edificio. Al ser detenido, descubrieron en su maletín metálico un puñado de mapas antiguos. Fue inmediatamente acusado de robo en primer grado.

El caso permitió esclarecer el robo de muchísimos mapas más por parte de Forbes Smiley. En la Biblioteca Pública de Boston faltaban 34. En la Biblioteca Pública de Nueva York, 32. El valor total de los mapas sustraídos ascendía a 3 millones de dólares.

Tal y como lo explica Ken Jennings en su libro Un mapa en la cabeza:

Al final, el FBI sólo pudo relacionar a Smiley con dieciocho robos; como parte de un acuerdo extrajudicial ayudó a las autoridades a recuperar mapas de tratantes como Cohen & Taliaferro, por un valor de 880.000 dólares. Smiley explicó a la acusación que los había robado porque se le acumulaban las deudas y había elegido como objetivo a instituciones a las que acusaba de haberle despreciado en el pasado.

Como Smiley había cooperado, finalmente solo fue condenado a tres años y medio de reclusión en una prisión de mínima seguridad de Massachusetts.

Robar mapas es tremendamente fácil, porque sencillamente no hay demasiados ladrones de mapas. Además, si bien sacar un libro de la biblioteca puede hacer saltar todas las alarmas, es relativamente sencillo usar una cuchilla para cortar una página en particular y esconderla en el maletín, tal y como lo había hecho Forbes Smiley.

Como señala Tony Campbell, un antiguo bibliotecario de la Biblioteca Británica: “Si sacas una página de un libro excepcional tienes una hoja de papel sin valor. Pero si arrancas un mapa, no destruyes su valor. Probablemente tiene un valor intrínseco, y es prácticamente imposible seguirle la pista“.

De hecho, es posible que Forbes Smiley nunca hubiese sido descubierto si no se le hubiera caído la cuchilla accidentalmente. Y entonces sería algo así como uno de esos malvados de Gotham City, a los que Batman da caza: Smiley “El Cartógrafo”.

Fotos | Evan-Amos | Wikipedia
Diario del Viajero | Mapas de National Geographic: colección 2012

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