
En un intento por sensibilizar al público sobre el tema, se ha abierto a las visitas un basurero radioactivo en Holanda: COVRA.
La iniciativa surge por la necesidad de llevarse bien, ante todo, con los habitantes del pueblo portuario de Vlissingen, donde se encuentra el centro, brindándoles la información necesaria para que confíen en la seguridad de la planta.
¿Qué mejor que abrir las puertas de la central de procesamiento de desechos radioactivos a los visitantes?
El paseo propuesto incluye la visita al centro de información donde, película y maquetas mediante, tratan de explicar cómo es esto del manejo de materiales radioactivos que permanecerán activos por años y años, allí mismo.
